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| Sala Dorada del Musikverein TERRY LINKE / RTVE |
El Año Nuevo comienza con el tradicional Concierto de la Filarmónica de Viena en el Musikverein
Por
REDACCION
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redaccionguadanewses/9/9/19
miércoles 31 de diciembre de 2025, 18:30h
Última actualización: jueves 01 de enero de 2026, 14:33h
Una cita imprescindible para los amantes de la música clásica que se da cada año el 1 de enero desde 1941 en la Sala Grande o Sala Dorada (Große Saal o Goldener Saal) de la Sociedad Musical, el Musikverein de Viena, adornada con las flores frescas de los jardines de la ciudad. Según la tradición, la música es principalmente de la familia Strauss: Johann Strauss padre, sus hijos Johann, Josef y Eduard, y el hijo de este, Johann Strauss III. Y en 2026 le toca a Yannick Nézet-Séguin tomar la batuta para dirigir a la Filarmónica de Viena en la 86.ª edición de este concierto.
Desde 1959 es una producción de la televisión austriaca ORF, en coproducción con la Unión Europea de Radio-Televisión (UER-EBU-Eurovisión), que la retransmite a todo el mundo, con una audiencia de más 55 millones de telespectadores en Europa.
El Concierto de Año Nuevo de Viena 2026, uno de los acontecimientos más esperados del calendario musical, se podrá seguir en directo por diferentes canales y plataformas gracias a RTVE. Si lo quieres ver en televisión, en España se emitirá a través de La1 HD a partir de las 11.15 horas, con los comentarios de Martín Llade. Si te encuentras fuera de España, también se podrá ver en TVE Internacional Europa.
La televisión austriaca ORF produce desde 1959 el Concierto, en coproducción con la Unión Europea de Radiodifusión, que lo retransmite a más de 90 países.
Lo primero que vemos todos los años, tras la señal de Eurovisión, es el edificio de 1870 diseñado por el arquitecto danés Theophil von Hansen.
Una joya neoclásica cuya sala dorada es famosa también por su legendaria acústica nítida y corpórea. La veremos decorada, un año más, por el arte de los jardineros urbanos de la ciudad de Viena que tratan de encontrar una simbiosis visual con lo escuchado. Para ello han desplegado un mar de 30.000 anturios, claveles, rosas y lirios, cuyos tonos rosáceos y pastel iluminarán los elementos dorados de la sala vienesa al son de la música.
La orquesta del Concierto de Año Nuevo está formada por los mejores músicos de la Ópera Estatal de Viena, a la que acceden tras tres años de prueba. Surgió, hace 181 años, para satisfacer los conciertos filarmónicos de la capital austriaca.
Director
El 1 de enero de 2026, Yannick Nézet-Séguin toma la batuta para dirigir el célebre Concierto de Año Nuevo de la Filarmónica de Viena, que cumple su 86 edición en su tradicional ubicación: la Sala Grande o Sala Dorada (Große Saal o Goldener Saal) de la Sociedad Musical, el Musikverein, de la capital austríaca. En el concierto de 2026 se incluirán cinco estrenos de piezas nunca representadas en este recital, entre ellas obras de dos compositoras.
Programa
Según la tradición, la música es principalmente de la familia Strauss: Johann Strauss padre, sus hijos Johann, Josef y Eduard, y el hijo de éste, Johann Strauss III. El concierto comenzará con la obertura de la opereta Indigo y los cuarenta ladrones, para después escuchar, por primera vez en este evento, el vals Cuentos del Danubio de Carl Michael Ziehrer, la polka Brausteufelchen de Eduard Strauss y el Malapou-Galoppe de Joseph Lanner.
En cuanto a las dos obras de compositoras, en la segunda parte del concierto se interpretará la polka Canciones de Sirenas de Josephine Weinlich (1848-1887), quien fundó en Viena la primera orquesta femenina de Europa, y el vals Arco iris de la afroamericana estadounidense Florence Price (1887-1953). El director de la Filarmónica de Viena, Daniel Froschauer, informa que se ha seleccionado un programa «variado y animado». En el Musikverein también se podrán escuchar piezas de Strauss como la Polka de los diplomáticos, Rosas del Sur y la Marcha egipcia, que ya se habían interpretado en ediciones anteriores del concierto.
Tras el programa principal, el concierto siempre termina con varios bises. Entonces los músicos desean colectivamente un feliz Año Nuevo (Prosit Neujahr) y tocan el vals de «El Danubio Azul» de Johann Strauss hijo, terminando con la «Marcha Radetzky» de Johann Strauss padre. En los últimos años han sido invitados a dirigir este concierto maestros como Georges Prêtre, Franz Welser-Möst, Zubin Mehta, Mariss Jansons, Gustavo Dudamel, Christian Thielemann, Andris Nelsons, Riccardo Muti y Daniel Barenboim.
Quién lo comenta en TVE
Sucesor del inolvidable José Luis Pérez de Arteaga, Martín Llade afronta su noveno concierto como comentarista. Nació en San Sebastián en 1976. Licenciado en Periodismo y Publicidad por la Universidad del País Vasco, comenzó su carrera como coordinador de redacción de la revista Melómano.
En 2007 se integró en la plantilla de Radio Clásica de RTVE, donde presenta el programa Sinfonía de la mañana desde 2014, por el cual recibió el Premio Ondas Nacional de Radio. También ha presentado los espacios Todas las mañanas del mundo y La zarzuela, además de En clave de 5 en Radio 5. En TVE cooperó con Los conciertos de La 2 y El club de Pizzicato.
Ha colaborado con No es un día cualquiera de Pepa Fernández y Las mañanas de RNE. Y actualmente participa en El ojo crítico de RNE y en Culturas 2 de TVE.
Las tres propinas
Es bien sabido que, en el Concierto de Año Nuevo, el programa previsto no concluye la matiné. Siempre hay tres propinas, es decir, composiciones que se añaden al final y fuera de programa. Tienen un carácter especial pues están previamente establecidas desde 1958: una polca rápida que varía cada año (en 2024 será la Polca del yóquey, de Josef Strauss), seguida por el vals más famoso, Junto al bello Danubio azul, de Johann hijo, y la Marcha Radetzky, de Johann padre. Se da la casualidad de que esta triada de propinas es la misma que dirigió Carlos Kleiber, en 1989, quizá en la mejor edición en toda la historia del Concierto de Año Nuevo.
Dos tradiciones donde interviene el público
Hay dos tradiciones asignadas al público durante el Concierto de Año Nuevo. Una es la felicitación del nuevo año que realiza el director con la orquesta antes del vals Junto al bello Danubio azul. Aquí es habitual que el público interrumpa la música con aplausos al comienzo de la introducción del vals. El director proclama en alemán: “La Filarmónica de Viena y yo les deseamos…”; y la orquesta añadirá: “Feliz año nuevo”.
La otra tradición es el palmeo acompasado en la Marcha Radetzky, de Johann Strauss padre, con la que termina. En muchas ocasiones se realiza bajo las indicaciones del director de orquesta. Es lo que ha quedado de un evento musical donde el público se comportaba en el pasado de forma más libre y natural.
¿Por qué el público palmea al final en la Marcha Radetzky?.-
Una de las particularidades más llamativas del Concierto de Año Nuevo es el palmeo acompasado del público en la Marcha Radetzky, de Johann Strauss padre, al final del mismo. En muchas ocasiones incluso bajo las indicaciones del mismísimo director de orquesta, que da la espalda a la Filarmónica de Viena. Es lo que ha quedado de la condición festiva de un concierto donde el público se comportaba en el pasado de forma libre y natural, algo que no se asocia hoy con los espectadores de un concierto de música clásica. Por la grabación radiofónica del concierto dirigido por Clemens Krauss en 1954 sabemos que el público reaccionaba con aplausos al escuchar sus composiciones favoritas, lo que obligaba a la orquesta a parar y volver a empezar.
Sin embargo, no palmeaba de forma acompasada durante la música. Esta tradición se inició en la época de Willi Boskovsky en los sesenta y setenta, cuando se estableció definitivamente la Marcha Radetzky como final del concierto, la continuó Lorin Maazel en los ochenta y adquirió carta de naturaleza definitiva cuando hasta el mismísimo Herbert von Karajan se volvió al público en 1987 para dirigirlo.
La otra particularidad es la felicitación del nuevo año que realiza el director con la orquesta antes del vals El bello Danubio azul. De hecho, aquí es habitual que el público interrumpa con aplausos el comienzo del vals. Aunque haya habido directores que han utilizado este momento para realizar un discurso más o menos breve, lo normal es que diga simplemente: "La Filarmónica de Viena y yo les deseamos"; a lo que responderá la orquesta: "Feliz año nuevo".
Queda dicho y deseado.