La localidad de Quer celebró el pasado lunes una de las noches más emblemáticas de su calendario festivo: la Fiesta de San Juan. Este evento, ya consolidado en la comunidad, reunió a decenas de vecinos y familias en el aparcamiento del CEIP Villa de Quer, donde se vivió una velada marcada por la convivencia, la tradición y un ambiente festivo.
Las actividades comenzaron al caer la tarde, con hinchables instalados para el disfrute de los más pequeños. A medida que el espacio se llenaba de vecinos dispuestos a celebrar la llegada del verano, uno de los momentos más destacados fue la proyección al aire libre de la película El robot salvaje, que transformó el recinto en una gran sala de cine bajo las estrellas.
Simultáneamente, la Asociación de Mayores tomó un papel central al organizar una barbacoa popular. Se repartieron aproximadamente 300 montaditos y 75 sardinas, lo que refleja la extraordinaria acogida del evento y el ambiente de camaradería que reinó durante toda la noche.
Un evento comunitario lleno de tradición
La concejala de Festejos, Laura Medina, subrayó la gran respuesta vecinal y el esfuerzo conjunto de las asociaciones. «Ha habido muchísima afluencia de público y eso es una enorme satisfacción. Cada asociación se ha encargado de una parte de la fiesta y eso hace que todos la sintamos como algo propio», afirmó. Medina también destacó que los montaditos fueron ofrecidos gratuitamente, mientras que las bebidas se vendieron a precios populares, destinándose los ingresos a financiar actividades futuras de las cinco asociaciones participantes. «Es una forma de devolverles parte de todo lo que ellas aportan al municipio», añadió.
A medida que avanzaba la noche, todos los ojos se centraron en uno de los momentos más esperados: la preparación de la tradicional queimada por parte de la Asociación de Mujeres. Esta costumbre despierta cada año gran expectación entre vecinos y visitantes, añadiendo un componente simbólico y festivo a la celebración.
Poco después, al llegar la medianoche, se encendió la gran hoguera. Las llamas iluminaron el cielo nocturno y se convirtieron en el centro neurálgico del festejo, congregando a personas de todas las edades en un instante cargado de emoción y significado.
Fortaleciendo vínculos intergeneracionales
El fuego simbolizó el deseo colectivo de dejar atrás lo viejo y dar una cálida bienvenida al verano entrante; una tradición en Quer que sigue siendo un poderoso vínculo entre sus habitantes. La alcaldesa del municipio, Gema Cañones, agradeció especialmente a las asociaciones y a los vecinos por su implicación. «La Fiesta de San Juan es un magnífico ejemplo de lo que es Quer: un pueblo participativo donde las asociaciones colaboran entre sí», señaló.
Cañones enfatizó que esta colaboración no solo permite mantener vivas las tradiciones, sino también renovarlas para que sigan teniendo sentido para las nuevas generaciones. Desde el Ayuntamiento se ha querido destacar el trabajo realizado por diversas organizaciones locales cuya participación fue fundamental para el éxito del evento.
A lo largo del tiempo, la Fiesta de San Juan ha evolucionado hasta convertirse en una cita ineludible para dar inicio al verano en Quer. Esta celebración combina tradición con modernidad, donde cada hoguera representa mucho más que un simple símbolo: es el punto donde el pueblo se une para reafirmar su espíritu comunitario.