Carta del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara : Actualidad del viaje apostólico
miércoles 08 de julio de 2026, 13:15h
Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.
Ha pasado un mes desde que concluyó el Viaje apostólico de León XIV a cinco diócesis españolas. Es muy provechoso releer sus intervenciones. Destaco diez frases:
1) “Vengo entre ustedes para confirmar, alentar e inspirar una renovada fidelidad de los creyentes al Evangelio, así como una reconciliación y una cooperación más profundas entre las distintas fuerzas de esta Nación” (Palacio Real, Madrid 6 junio).
2) “¡Vosotros podéis cambiar la historia! ¡Hacedlo con el amor!” (Plaza de Lima, Madrid 6 junio).
3) “Que la religiosidad que desde hace siglos anima este país no sea un museo del pasado que visitar, sino una escuela de fe de la que beber también hoy” (Plaza de Cibeles, Madrid 7 junio).
4) “Toda sociedad auténticamente justa se edifica sobre el reconocimiento de la dignidad inviolable de la persona humana. Tal dignidad precede a toda concesión del Estado y no puede quedar subordinada a consensos sociales mudables o al vaivén de las mayorías de cada
momento” (Congreso de los Diputados, Madrid 8 junio).
5) “[A los obispos] Vuestra misión os reclama custodiar la unidad, favorecer el diálogo, sanar las fracturas y acompañar el camino del pueblo encomendado a vuestro cuidado” (Conferencia Episcopal Española, Madrid 8 junio).
6) “Queremos ser 'mártires', es decir, testigos y profetas de unidad, de acogida, de concordia y de paz” (Catedral, Barcelona 9 junio).
7) “Como cristianos, estamos llamados a la tarea de hacer presente el amor de Dios por cada hombre y cada mujer, en el tejido concreto de la historia” (Iglesia de San Agustín, Barcelona, 10 junio).
8) “La cruz de Cristo, que corona esta basílica, es la cruz de los últimos que se vuelven los primeros, de los pecadores que se vuelven santos, de los muertos que resucitan” (Sagrada Familia, Barcelona 10 junio).
9) “Queridos migrantes: (…) quiero inclinarme ante su dignidad. No son números ni expedientes. Ustedes son personas con una familia y una casa dejada atrás; con sueños que nadie tiene derecho a despreciar. Pero también debo decirles que su vida debe ser protegida” (Puerto de Arguineguín, Las Palmas 11 junio).
10) “La solidaridad nace del reconocimiento de la dignidad humana (…). Está llamada a comprometerse y a tomar forma de proceso. La acogida abre la puerta; la integración ayuda a cruzar el umbral. La asistencia coloca bálsamo en la herida y la integración reconstruye el futuro” (Plaza del Cristo de la Laguna, Tenerife 12 junio).
Recibid mi cordial saludo y mi bendición.
Julián Ruiz Martorell, Obispo de Sigüenza-Guadalajara