Carta del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara : Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos
miércoles 14 de enero de 2026, 13:03h
Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.
Del 18 al 25 de enero participamos con responsabilidad agradecida en las iniciativas de la Semana de Oración por la Unidad de los Cristianos. Pedimos, con humildad y confianza, que se nos conceda el don de la unidad visible y nos sentimos partícipes de la voluntad del Señor que nos invita a la oración y al trabajo conjunto.
Son muchos los frutos que el Señor nos ha ido concediendo en el camino del ecumenismo: el conocimiento recíproco, la valoración del fundamento de las iglesias y comunidades eclesiales, el reconocimiento de la vida sacramental, la convergencia en perspectivas teológicas, el esfuerzo continuo en el servicio de la caridad, que se concreta en experiencias sociales, educativas, sanitarias, editoriales, de comunicación, de labor en defensa de la justicia y la igualdad, de proyectos de cuidado de la casa común, etc. También recordamos el ecumenismo de la sangre derramada por tantos mártires de la fe, la esperanza y el amor.
A pesar de la superación de determinados prejuicios y desencuentros históricos, no es suficiente lo conseguido hasta ahora, puesto que seguimos confiando en la fuerza del Espíritu Santo que nos llama, nos orienta y nos fortalece trazando nuevos senderos que conducen al encuentro en Cristo, principio de la unidad.
Los materiales de este año han sido preparados por el Departamento de Relaciones Interconfesionales de la Iglesia apostólica armenia. El lema elegido es: Un solo Espíritu, una sola esperanza (cf. Ef 4,4). Los obispos de la Subcomisión Episcopal para las Relaciones Interconfesionales y el Diálogo Interreligioso escriben en su mensaje: “Hoy también, después de milenios de existencia de este cuerpo, la Iglesia está llamada a establecer puentes, como lo ha hecho la Iglesia apostólica armenia, entre mundos fracturados y polarizados para regenerar los lazos de la esperanza, porque unos y otros bebemos de la misma luz, que es Cristo, y respiramos del mismo amor, que es el Espíritu”.
Jesucristo ora al Padre diciendo: “que todos sean uno, como tú, Padre, en mí, y yo en ti, que ellos también sean uno en nosotros, para que el mundo crea que tú me has enviado” (Jn 17,21).
El lema pontificio de León XIV constituye una llamada, una urgencia y un desafío: In Illo uno unum (En el Uno [Cristo] somos uno). Así subraya, siguiendo a san Agustín, que “aunque los cristianos somos muchos, en el único Cristo somos uno”. Recibid mi cordial saludo y mi bendición.
Julián Ruiz Martorell, Obispo de Sigüenza-Guadalajara