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El castillo de Zafra en Juego de Tronos: Una apasionante historia geológica que supera la ficción
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El castillo de Zafra en Juego de Tronos: Una apasionante historia geológica que supera la ficción

El Geoparque de Molina espera que esta serie sirva para dar a conocer uno de sus parajes más sublimes, por el que transcurre la Geo-Ruta 10

Por REDACCION
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redaccionguadanewses/9/9/19
lunes 20 de julio de 2015, 14:23h

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La fantasía épica más popular de la televisión “Juego de Tronos” llega al Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo. Entre los escenarios españoles que la productora HBO ha elegido para el rodaje de la serie en España se encuentra el imponente Castillo de Zafra, que preside el Monumento Natural de la Sierra de Caldereros, en Campillo de Dueñas, y así se daba a conocer hace algunos días con una gran repercusión en los medios de comunicación, que enseguida se hacían eco de la noticia.

En estos últimos días se ha hablado de la historia de este castillo; de su naturaleza inexpugnable; de su titularidad privada y el proceso de reconstrucción y mantenimiento; de la visita de representantes de la productora para conocer el terreno, incluso del clima frío de estas parameras.

También se han barajado hipótesis sobre las posibles escenas que podrían enmarcarse en este entorno y todos los fans parecen coincidir en que el emplazamiento es idóneo para representar lo que en la obra de George R.R. Martin, se denomina la Torre de la Alegría: un torreón de planta circular situado al pie de las Montañas Rojas de Dorne, al norte del Sepulcro del Rey, en el reino de Poniente. En ella tiene lugar uno de los flashbacks más emblemáticos y esperados de la serie. Esta atalaya sirvió de escondite a Rhaegar Targaryen y Lyanna Stark, hermana del carismático Ned Stark, señor de Invernalia, en medio del fragor de la guerra que terminó sentando en el Trono de Hierro a Robert Baratheon. El color rojizo de las areniscas de Caldereros parece encajar a la perfección con los paisajes que describen las Montañas Rojas de Dorne.

Si lo que el relato de ficción tiene reservado en este escenario promete ser impactante, no lo es menos su historia geológica, que muy a menudo supera los umbrales de la fantasía.

La historia que se relata en Juego de Tronos tiene lugar en medio de una terrible guerra en la que se suceden cruentas y encarnizadas batallas por el motivo más recurrente: la lucha por el poder, pero el momento en el que se originaron estar rocas rojizas no era más tranquilo que el periodo ficticio que se relata en la saga, sino más bien, todo lo contrario. Tal y como señala, Luis Carcavilla, científico titular del IGME y coordinador del Comité Científico del Geoparque, “para explicar el origen y disposición de estas rocas hay que remontarse atrás en el tiempo geológico. Hace alrededor de 250 millones de años la Tierra tenía un aspecto muy diferente al actual y no era un lugar fácil para vivir: poco tiempo antes había tenido lugar la extinción más importante de la historia de los seres vivos sobre la Tierra, en la que desapareció 90% de las especies que habitaban el planeta”,

Pero, ¿cómo se formó esa roca arenisca que dota a la Sierra de Caldereros de ese color rojizo tan particular? “En aquella época, esta zona era un relieve casi llano al pie de las montañas, donde se extendían amplios valles en los que se acumulaban sedimentos. El clima era muy caluroso y árido, pero cuando llovía lo hacía con gran intensidad, permitiendo la formación de torrentes y ríos capaces de arrastrar gran cantidad de sedimentos. No se trataba de cursos fluviales como los que vemos en la actualidad en el Geoparque de Molina, ni siquiera en la Península Ibérica, sino de enormes ríos que recorrían amplios valles, los cuales cubrían grandes extensiones y arrastraban miles de toneladas de arenas y gravas. Tanto es así, que en algunos lugares se acumularon más de 800 metros de espesor de cantos rodados. El propio peso de los sedimentos acumulados y la circulación de fluidos entre los granos de arena y los cantos rodados permitieron que se compactaran y cementaran para formar rocas consistentes: las gravas darían lugar a conglomerados y las arenas a areniscas que vemos hoy en día”, aclara Carcavilla.

El característico color rojo de la Sierra se debe, según el geólogo a que, “al depositarse bajo un clima árido, el hierro contenido en los sedimentos se oxidaba fácilmente, tiñéndolas de un intenso color rojizo. De hecho, este conjunto de arenas y conglomerados da lugar a una formación geológica muy característica denominada Buntsandstein, que en alemán significa “areniscas de varios colores”.

Por último, el relieve que presenta la Sierra de Caldereros, que la convierte en un paisaje sublime de gran espectacularidad, es consecuencia de una serie de procesos tectónicos. Tal y como relata el científico titular del IGME “las areniscas y conglomerados se acumularon formando capas o estratos en posición horizontal. Mucho después de su compactación, estas capas serían fracturadas e inclinadas en el mismo proceso que originó gran parte de las montañas que vemos hoy en día en la Península Ibérica. Estos estratos de rocas, al estar formados por cantos y arenas, no se plegaron como sí lo hicieron las calizas, si no que respondieron a la deformación únicamente inclinando su posición o fracturándose. Una evidencia de esta transformación tectónica es que, vistas desde el aire, se observa que las rocas de la Sierra de Caldereros no tienen una disposición tan caprichosa como podría parecer, sino que se alinean siguiendo la dirección de fracturación predominante en todas las rocas de la región”.


Una ruta geoturística sobre los escenarios del rodaje


“Para el Geoparque de la Comarca de Molina-Alto Tajo es una gran satisfacción que se haya elegido la Sierra de Caldreros como uno de los escenarios de tan aclamada serie”, señala Juan Manuel Monasterio, gerente del Geoparque, quien considera que “el rodaje de esta serie será un importante soporte turístico para la comarca, por la promoción e impacto social que supone”.

Monasterio recuerda que la productora conoció este paraje a través de Internet, gracias a la difusión que tanto el Geoparque como los fotógrafos locales han realizado de este paraje tan excepcional como desconocido: “Entonces se pusieron en contacto con la Oficina de Turismo y el Museo Comarcal de Molina, entidad gestora del Geoparque, para realizar las gestiones y visitas oportunas, que tuvieron lugar la pasada primavera. Nos pidieron discreción y hoy nos alegramos de que se hayan decidido por nuestro Geoparque para grabar la serie”, afirma.

La Sierra de Caldereros fue declarada Monumento Natural en 2005, pero al estar fuera de las fronteras del Parque Natural del Alto Tajo casi pasa desapercibida: “La intención del Geoparque es convertirse en esa figura que sirva para dinamizar el turismo de toda la comarca”, comenta Monasterio.

En este sentido, existen precedentes de la repercusión turística que han tenido los escenarios del rodaje de la serie, sobre todo en Irlanda del Norte, donde se ha grabado una parte importante de la serie y que ha servido para materializar algunos de los paisajes más representativos del Norte y de Poniente, como las Islas del Hierro, las Tierras de la Tormenta o las que se sitúan Más Allá del Muro. En este sentido, Irlanda del Norte ha elaborado un mapa turístico con los paisajes que han inspirado estos lugares de ficción..

La singularidad de la geología de los paisajes que se describen en saga “Canción de Hielo y Fuego” no ha pasado desapercibida y también ha inspirado otro tipo de iniciativas de gran originalidad. Al mapa turístico que se distribuye en Irlanda del Norte, se podría añadir la elaboración de un Mapa Geológico de los continentes ficticios de “Poniente” y “Essos”, basado en las observaciones de personajes, nombres de ciudades los mapas del Juego Oficial y los principios de la geología. De esta manera, se han escrito 500 millones años de la historia geológica de este mundo imaginario, incluyendo volcanes, continentes que surgen del fondo del oceáno y las edades de hielo, incluyendo la aparición de los caminantes blancos y los dragones.

“No sabríamos decir si las Montañas Rojas de Dorne se enmarcarán en el Triásico Inferior en ese mapa geológico, como es el caso de la Sierra de Caldereros, pero lo cierto es que, precisamente, la singularidad geológica de este paisaje condicionó la elaboración de la Geo-Ruta 10 del Geoparque, que está perfectamente señalizada y que merece la pena visitar”, señala el gerente del Geoparque, quien no descarta la posibilidad de abordar distintas iniciativas aprovechando el tirón de la serie: “Podría ser una buena oportunidad para incluir una ruta Geo-turística basada en los principales escenarios de este paraje, que aparezcan en la serie”, concluye Monasterio.

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