27/01/2026@14:02:40
España ha mantenido durante más de 50 años la tasa de paro más alta de Europa, un fenómeno que despierta inquietud y preguntas sobre su origen. Según el economista Antonio González, esta situación no se debe a una "maldición" o una "enfermedad laboral", sino a factores estructurales del mercado de trabajo español. A pesar de haber creado más de nueve millones de empleos netos desde 1976, el crecimiento de la población activa ha superado este aumento, impulsado por la incorporación masiva de mujeres y migrantes al mercado laboral. Además, las crisis económicas han llevado a una destrucción significativa de empleo, exacerbada por la alta temporalidad y la laxitud en la regulación del despido. Esta combinación de factores ha resultado en un desempleo persistentemente elevado en comparación con otros países europeos. La dualidad geográfica también es notable, ya que muchas comunidades autónomas presentan tasas de paro inferiores al 10%. Para entender mejor esta problemática y sus implicaciones, puedes leer el artículo completo en el enlace proporcionado.