Las calles de Guadalajara se transformaron este fin de semana en el escenario ideal para una explosión de emoción, acrobacias y risas. El festival Callejea, impulsado por el Ayuntamiento a través de su concejalía de Cultura, llevó a cabo su primera edición, dejando una huella imborrable en quienes tuvieron la oportunidad de asistir.
Viernes: Non Sin Tri detiene el tiempo en la Plaza de Santo Domingo
La celebración de la vida fue el mensaje central del primer espectáculo del festival: Instants y Momentos, presentado por la compañía Non Sin Tri. La Plaza de Santo Domingo se vio envuelta el viernes por la noche en un bucle temporal lleno de belleza, donde tres intérpretes excepcionales guiaron al público desde la inocencia juvenil hasta la soledad sabia de la vejez, pasando por las pasiones adolescentes y los desafíos de la madurez.
Este espectáculo, carente de palabras pero rebosante de significado, combinó acrobacias aéreas y actuaciones sobre monociclo con una delicadeza y precisión sobresalientes. El público, completamente cautivado, brindó una ovación entusiasta a este talentoso trío que entregó todo en el escenario.
Sábado: Nacho Villar / Yllana convierten Guadalajara en sede olímpica de la risa
Si el viernes estuvo marcado por la emoción, el sábado desbordó alegría. La compañía Nacho Villar / Yllana tomó las calles con su propuesta olímpica y cómica, realizando acciones callejeras que atraparon al público desde el inicio hasta el final.
La representación comenzó con una carrera en el Parque de la Concordia que enganchó irremediablemente a los asistentes. La exhibición de natación sincronizada en San Roque provocó grandes carcajadas que se multiplicaron con un ring de boxeo donde una madre con rulos y bata salió victoriosa entre vítores. No menos singular resultó la competición de futbolín humano, que divirtió tanto a adultos como a niños.
Domingo: The Wolves de La FAM desafían el calor y se adueñan de la ciudad al ritmo del funk
A pesar de los casi cuarenta grados registrados el domingo, los lobos más traviesos del festival no se dejaron amedrentar. The Wolves, provenientes de la compañía La FAM, irrumpieron con zancos y espectaculares cabezas metálicas, acompañados por una imponente batería elevada que atrajo al público con su contagioso funk.
El recorrido desde la Plaza del Jardinillo hasta el Parque de la Concordia se convirtió en una fiesta en movimiento: acrobacias impresionantes, baile interactivo con los espectadores y risas continuas culminaron en un final apoteósico repleto de aplausos y confeti que selló esta primera edición del festival Callejea.
El festival Callejea ha sido concebido como un espacio público para fomentar encuentros alegres y expresiones artísticas destacadas. Esta primera edición ha demostrado que Guadalajara cuenta con el dinamismo necesario para consolidar un evento que busca convertirse en un referente dentro del ámbito cultural regional. De esta manera, el Ayuntamiento reafirma su compromiso con una cultura viva que palpita en las calles.