El sindicato UGT Servicios Públicos ha presentado una denuncia ante la Inspección de Trabajo debido a la persistente falta de personal en la Unidad de Hospitalización de Salud Mental del Hospital Universitario de Toledo. Según el sindicato, las ratios de profesionales son “claramente insuficientes” y no se han implementado los refuerzos necesarios, lo que compromete la atención a pacientes con elevada complejidad clínica.
La situación ha llevado a los trabajadores a enfrentar una sobrecarga laboral, dificultando su capacidad para atender adecuadamente los planes de cuidados y gestionar situaciones críticas como agitación psicomotriz o conductas autolesivas. A pesar de las múltiples solicitudes realizadas por UGT en los Comités de Seguridad y Salud, el hospital no ha tomado medidas efectivas para resolver esta problemática.
Acciones ante la Inspección de Trabajo
Ante la falta de respuesta por parte del centro sanitario, UGT ha decidido acudir a la Inspección de Trabajo, solicitando que se realice una visita al hospital y que se adopten medidas correctoras. Además, el sindicato demanda que se inicien procedimientos sancionadores conforme a la normativa vigente.
Inés Pedreño, responsable de Sanidad de UGT en Toledo, destacó que “con esta inacción por parte del Hospital, lo que se está poniendo en juego es la salud y seguridad de las profesionales y de los propios pacientes”. La preocupación por posibles incidentes graves es evidente entre los trabajadores del sector.
Requisitos incumplidos y riesgos incrementados
La denuncia también señala la escasez de técnicos en cuidados auxiliares de enfermería y la ausencia de refuerzos estructurales para pacientes que requieren vigilancia intensiva. Esto limita gravemente la capacidad para cumplir con los planes de cuidados y las observaciones clínicas necesarias en un entorno psiquiátrico.
Además, el documento subraya que esta situación contraviene la Orden de 18 de noviembre de 2010 emitida por la Consejería de Salud y Bienestar Social, que establece requisitos técnicos para centros dedicados a la salud mental. Esta normativa exige una dotación suficiente y adecuada de recursos humanos según el número y tipo de pacientes atendidos.
Llamado a una atención sanitaria adecuada
“No puede ser que la administración se salte sus propias normas”, enfatizó Pedreño, quien añadió que estas exigencias son aplicadas rigurosamente a centros privados. La representante sindical concluyó afirmando que “vivimos tiempos en los que es fundamental una atención de calidad con dotación adecuada a las necesidades”.