La Columna de Economía de Arturo García
¿Y yo qué sé?
Y es que el dinero se está acabando, incluso en los Estados Unidos.
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:14h
Tengo un familiar que dice que los economistas no tienen ni idea de qué hacer para salir de esta crisis. Exactamente, lo dice de otra manera, añadiendo un calificativo justo antes de la palabra “idea”, que empieza por “p”. Podría ser “pajolera”, pero no lo es. No entraremos en explicaciones del tipo de que la economía la dirigen los políticos, con lo que esto significa. Da igual, porque si la dirigiesen los economistas el resultado tampoco sería muy diferente. Basta con darse cuenta la cantidad de diferentes escuelas que hay entre los economistas, o las opiniones contrarias sobre un mismo hecho que tienen los diferentes Premios Nobel de Economía. Digo yo que la exactitud de la economía es parecida a la de otras ramas del saber como por ejemplo la ingeniería. Así, el viernes pudimos leer: “La NASA cree que el satélite caerá el sábado”. No está mal la exactitud, avisando con unas pocas horas de antelación. Eso sí, no detallaba la zona en la que podría caer. SIGUE
El mismo sábado por la noche se podía leer: “La agencia añade que el momento preciso en la que el satélite ha entrado en la atmósfera y el lugar no se conocen con certeza", dando una banda horaria y diversos lugares en los que podría haber caído. Es decir, no sabe bien lo que ha pasado ni a posteriori.
Sin embargo, hay algunos temas que se podrían adivinar sin mucho esfuerzo. Por ejemplo, la desilusión por la operación “Twist” de los Estados Unidos. Mientras que el mercado estaba esperando una nueva operación de choque para reactivar la economía, la Fed acordó la venta de 400.000 millones de dólares de deuda a un plazo de 3 años o inferior para comprar la misma cuantía de bonos con un vencimiento de 6 a 30 años. Con esta medida pretendía rebajar los tipos de interés a largo plazo pretendiendo provocar una reactivación de los préstamos a largo plazo para la compra de viviendas y el consumo. La desilusión de esta medida provocó el principio de las caídas en bolsa de esta semana.
Y es que el dinero se está acabando, incluso en los Estados Unidos. ¿Se acuerdan de la discusión para aumentar el techo de la deuda en este país hace un mes? Finalmente se acordó aumentar el techo con la contrapartida de establecer diversas medidas de austeridad, como no podría ser de otra manera (puesto que el gasto sin límite conduce a la quiebra inevitablemente). Pues bien, ahora los Estados Unidos no quiere o no pueden poner encima de la mesa otros cientos de miles de millones de dólares para intentar reactivar su economía. Creo que es razonable esta postura.
En el G-20 han acordado una respuesta conjunta y contundente para acabar con la crisis. ¡Qué bien! No nos explayaremos en esto, porque no merece la pena.
Esta semana ha habido varios rumores de que el sector financiero español necesita una nueva capitalización. Esto es cierto, y mientras no se haga España no resolverá el primer problema para salir de la crisis, porque sin crédito y sin que circule el dinero es imposible que una economía esté activa.
En Europa siguen negando la quiebra de Grecia, mientras los bancos franceses (los grandes tenedores de deuda griega) han bajado en bolsa la mitad de su valor, lo que puede conducir a una nueva necesidad de recapitalizar el sistema financiero de nuestro país vecino, y otro agujero para las arcas públicas que sería muy probablemente los encargados de esta recapitalización.
Mientras tanto, Alemania quiere que Grecia siga haciendo los deberes impuestos. Esto me gustaría verlo, porque implica la pérdida de la soberanía griega sobre su economía, y aceptar que la economía se la dirijan desde Alemania. Ya he dicho que yo podría estar a favor de que la economía española se pareciese a la alemana y que la dirigiesen desde Alemania. Pero es que esto no es posible que funcione de esa manera, porque los países no van a perder esta parcela de soberanía. Además, aunque la perdiesen, es posible que las medidas que funcionan en Alemania no funcionasen en España o Grecia, por poner un ejemplo.
Terminamos en lo de siempre. La Unión Monetaria (el Euro) es un proyecto político que fracasará mientras no se unifique las políticas económicas de los países. Y, en mi opinión, las políticas económicas de los países no se van a unificar. La conclusión del silogismo es clara: el Euro es un proyecto que está y estará plagado de dificultades, y terminará en algún momento sin ganadores pero con varios perdedores.
Fdo.: Arturo García
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¿Y yo qué sé?
Últimos comentarios de los lectores (2)
905 | yomismo - 26/09/2011 @ 16:01:05 (GMT+1)
Estoy de acuerdo en la primera parte: salirse del euro, hacer una quita del 50% y arreglar sus números. Lo que no tengo tan claro es que Grecia tenga que volver al Euro. Si consigue seguir una política económica estricta, bien; si no, en unos años volvería a estar en otra situación similar. Respecto a España, amén a todo lo que dices.
900 | Piedad - 25/09/2011 @ 12:18:24 (GMT+1)
Lo que tiene que hacer Grecia es salirse del euro, presentar default, hacer una quita del 50%, arreglar sus números y dentro de 18 meses volver a entrar. Y mientras nosotros, empezar de verdad las reformas estructurales, racionalizando la distribución territorial del Estado y optimizando los reinos de taifas en que se han convertido las 17 autonomías. Por lo demás liberalizar el mercado de trabajo y obligar a los bancos a que fluya el crédito. Si estamos en un sistema capitalista, los bancos tienen que tener, y tienen un papel primordial, si están con sus tóxicos, hasta que no se los quiten de encima, no hacemos nada. La economía estrangulada y al borde de la recesión (sic)
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