Un hombre clave. Un informador que cayó en sus manos hace más de un año y que desde su puesto, cercano a Gao Ping, sirvió para trazar el mapa, los negocios y las jerarquías de toda la red. El confidente llegó por mediación del cuerpo diplomático chino en Madrid hace un año y medio. En esa fecha, un ciudadano chino se presentó en su embajada denunciando que algunos policías nacionales le pedían dinero por mantener su negocio abierto. Los oficiales de enlace del consulado lo derivaron de una forma discreta a los agentes españoles. En aquellas fechas, dos divisiones de la Policía Judicial investigaban ya las ramificaciones de las mafias chinas en España. Por un lado, la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (Udyco) de la Comisaría Central de la Policía Judicial analizaba desde 2009 los negocios de Gao Ping, principal imputado en la operación Emperador, que se saldó la semana pasada con 87 detenciones solo en España. Por otro lado, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) del mismo departamento llevaba meses analizando –a instancias del Servicio de Prevención del Blanqueo de Dinero– los envíos en metálicos de ciudadanos chinos por empresas de intercambio. Tras un primer contacto en un hotel de Madrid, los agentes españoles consideraron al individuo con quien les puso en contacto la diplomacia china –empresario del comercio, de mediana edad y relacionado directamente con el negocio creciente en el polígono Cobo Calleja, de Fuenlabrada (Madrid)– un candidato óptimo para ser captado. Un diamante en bruto para aportar información inaccesible. Una investigación preliminar puso de manifiesto las relaciones entre este ciudadano de origen chino y varios de los principales objetivos de la operación Emperador. Tras confirmar la estrategia, el cuidado y la relación con el confidente quedaron delegados en agentes destinados al aeropuerto de Barajas, que llevaban más de un año deteniendo cada cierto tiempo a muleros chinos con maletas cargadas de dinero. “ Se le hicieron pequeños favores con algunas mercancías que habían quedado bloqueadas en Aduanas con el objetivo de ganarnos su confianza y también para poder seguir el tráfico de esos envíos ” , explican fuentes de la seguridad del Estado.
Reportaje completo en la revista interviú y en la Edición Digital:
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