CINE CLUB ALCARREÑO : "La chica zurda" de Shih-Ching Tsou
Por
REDACCION
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redaccionguadanewses/9/9/19
lunes 13 de abril de 2026, 19:32h
Día 14 de abril. 20:00H. Multicines Guadalajara
LA CHICA ZURDA
Dirección: Shih-Ching Tsou
Reparto: Janel Tsai, Nina Ye, Shi-Yuan Ma, Brando Huang
Título en V.O: Left-Handed Girl
Nacionalidad: Taiwan
Año: 2025
Fecha de estreno: 30-01-2026
Duración: 108 min.
Género: Drama
Color o en B/N: Color
Guión: Shih-Ching Tsou, Sean Baker
Fotografía: Ko-Chin Chen, Tzu-Hao Kao
Distribuidora: Avalon
Sinopsis:
Una madre soltera y sus dos hijas regresan a Taipei tras varios años viviendo en el campo para abrir un puesto en un bullicioso mercado nocturno. Cada una a su manera, tendrán que adaptarse a este nuevo entorno para llegar a fin de mes y conseguir mantener la unidad familiar. Tres generaciones de secretos familiares empiezan a desvelarse después de que su abuelo tradicional le diga a la hija menor, que es zurda, que nunca use su «mano del diablo».
Crítica de Jordi Batlle Caminal para diario LA VANGUARDIA:
En el año 2004, el estadounidense Sean Baker y la taiwanesa Shih-Ching Tsou realizaron juntos Take out, un brillante retrato de la vida de un inmigrante chino repartidor de comida en las calles de Nueva York. Más de veinte años después, Shih-Ching Tsou, que durante este tiempo ha seguido colaborando como productora en las películas de Baker, filma su primer largometraje en solitario, La chica zurda, en el que el autor de la oscarizada Anora también participa como coguionista y productor ejecutivo. El escenario es ahora Taipéi, la ciudad natal de la cineasta.
La chica zurda se podría definir con las mismas palabras que usaba Godard para describir El desprecio: una película simple sobre cosas complicadas. Las cosas complicadas son fruto del comportamiento humano, empezando por el de las tres protagonistas (una madre y sus dos hijas, una adolescente y la otra de cinco años, de padres distintos) y siguiendo por el de otros personajes de la familia y del entorno. El tema del dinero, en un ambiente que delata un ímpetu capitalista, es constante en los diálogos y en la trama. También el de las relaciones personales, muy agitadas, y los vínculos familiares, que tienen en la secuencia del cumpleaños de la abuela un aire de culebrón exaltado memorable, cómico y patético a un tiempo. El personaje central es la niña (pequeña actriz extraordinaria); la mirada al mundo de la niña, traumatizada por ser zurda (“el brazo del diablo”, según su abuelo supersticioso) y con una incipiente tendencia a la cleptomanía. Es notable el tratamiento del espacio, sobre todo en esa calle no muy ancha pero sí muy transitada, repleta en ambos lados de tiendas y restaurantes al aire libre, por donde la cámara serpentea con virtuosa fluidez.
Estamos ante una película cálida y sensible, pero sin asomo de sensiblería, que en algunos momentos, por su tono humanista, recuerda al cine de Hirokazu Koreeda, el Koreeda de Nadie sabe o Nuestra hermana pequeña.