Llega el fin de semana más largo del año y Guadalajara lo celebra como sabe: con mucha música, buen arte y las calles llenas de gente. El Solsticio Folk marca el pulso de unos días en los que el Buero Vallejo se convierte en pista de baile, el Museo Sobrino estrena nueva exposición y las placitas del casco histórico vuelven a sonar hasta tarde. El verano ya está aquí.