Bajo el concepto de “precariedad normalizada”, la institución denuncia un “sistema alimentado con el sacrificio personal y el tiempo de vida de sus médicos, con unas condiciones que han sido aceptadas no como una excepción, sino como la base de su funcionamiento”.
El colectivo denuncia que las negociaciones con el Ministerio de Sanidad han resultado "infructuosas" y acusa a la titular del departamento, Mónica García, de mantener "una actitud de bloqueo" ante las reivindicaciones estructurales de la profesión.