La empresa cuenta con unos 540 trabajadores y los sindicatos aseguran que se está sustituyendo a empleados con décadas de antigüedad por contratos de ETT.
CCOO asegura que 40 trabajadores han sido despedidos en los últimos seis meses, muchos de ellos con mayor antigüedad, lo que está generando un clima de miedo e incertidumbre en la plantilla.
Denuncian un “ERE encubierto” en la plantilla y los premios a sindicalistas por los servicios prestados en los últimos cuatro años, así como la vuelta a los cargos que ya lo fueron con el anterior gobierno socialista