El PP crece, Vox se dispara hasta los 67 diputados mientras el PSOE cae a 101 y Sumar se hunde a sólo siete escaños
Ceuta descalabra a la izquierda: PP y Vox sumarían ya 212 escaños en las elecciones
Por REDACCION
domingo 13 de septiembre de 2026, 08:46h
El PP seguiría siendo primera fuerza si los españoles acudieran hoy a las urnas y lo haría prácticamente en el mismo punto en el que estaba antes del verano. Lo que ha cambiado de verdad está a su derecha y, sobre todo, enfrente. Vox crece hasta los 67 diputados mientras la izquierda pierde más de cuarenta escaños respecto al 23-J. El resultado convierte una mayoría alternativa a Pedro Sánchez en algo más que holgado: Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal reunirían 212 diputados, 36 por encima de la mayoría absoluta.
La encuesta de Hamalgama Métrica para Vozpópuli, realizada entre el 1 y el 8 de septiembre sobre 1.000 entrevistas, sitúa al PP en el 33,6% de los votos y 145 escaños y a Vox en el 19,3% y 67. Entre ambos alcanzan el 52,9% de los sufragios. El PSOE cae hasta el 25,1% y 101 diputados; Sumar se hunde al 5,6% y siete escaños, mientras Podemos obtendría un 3,8% y tres representantes.
Los números describen algo más severo que el desgaste habitual de un Gobierno a las puertas de una crisis. En las elecciones de 2023, PP y Vox reunieron 170 escaños. Ahora obtendrían 42 más. PSOE y Sumar sumaron entonces 152 diputados; incluso añadiendo ahora los tres que lograría Podemos, el espacio de la izquierda se quedaría en 111. La distancia entre ambos bloques principales sería, por tanto, de más de cien escaños.
El PSOE pierde por tres costados
El problema de Pedro Sánchez aparece con especial claridad cuando se sigue el recorrido de quienes le votaron hace tres años. El PSOE sólo conserva al 70,5% de sus electores del 23-J. Un 10,5% se iría al PP, un 4,7% a Vox y otro 9,6% directamente a la abstención. Apenas hay compensaciones suficientes por su izquierda: el trasvase desde Sumar no corrige una pérdida que deja al partido en el 25,1%, más de seis puntos por debajo de su resultado de las últimas generales.
La abstención tampoco se reparte por igual. Entre quienes votaron en 2023 pero aseguran que ahora no acudirían a las urnas, el 45% procede del PSOE y el 36,6% de Sumar. Los antiguos votantes del PP representan sólo un 9,8% y los de Vox, un 2,5%.
Ahí está probablemente el dato más delicado para Moncloa. El castigo no se traduce únicamente en una fuga hacia la oposición, que siempre puede atribuirse a una mayor polarización ideológica. También hay un elector progresista que simplemente se retira. La participación estimada cae hasta el 64,7%, casi dos puntos menos que el 23-J, mientras la abstención crecería en cerca de un millón de personas.
Sumar se deshace
La situación es todavía peor a la izquierda del PSOE. Sólo un 32,8% de quienes votaron a Sumar mantendría ahora su apoyo. Un 25,9% elegiría Podemos, un 20% se abstendría y un 13,3% terminaría votando al PSOE. La división ya no es únicamente orgánica ni una pelea por las siglas: empieza a tener una traducción parlamentaria devastadora.
Sumar pasaría de los 31 diputados logrados en 2023 a siete. Podemos conseguiría tres por separado. Entre ambos reunirían diez, apenas un tercio de la representación que obtuvo entonces la candidatura unitaria. El PSOE tampoco recoge ese derrumbe. Pierde veinte diputados propios y baja hasta 101.