Carta del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara : Primeros pasos del nuevo curso pastoral
Por REDACCION
miércoles 09 de septiembre de 2026, 13:37h
Actualizado el: 09/09/2026 18:01h
Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.
Con los balbuceos característicos de los estrenos, con la ilusión de la novedad, con el impulso de la experiencia acumulada en otros años, y con la seguridad de que seguimos caminando juntos, damos los primeros pasos en el nuevo curso pastoral 2026-2027.
1) Como cristianos, buscamos confiadamente el rostro del Señor. Y Él nos dice: “Soy Jesús”. Así queda reflejado en el lema que resume y configura el nuevo Plan Pastoral Diocesano. Un plan que hemos de conocer, acoger y poner en práctica, como se está haciendo actualmente con las programaciones y como seguiremos construyendo con su puesta en práctica en los arciprestazgos, delegaciones, parroquias, comunidades, asociaciones y grupos.
El primer anuncio, la pastoral vocacional, la dimensión sociocaritativa de la fe y la formación en Doctrina Social de la Iglesia, y la pastoral rural son los acentos peculiares de nuestro recorrido inmediato.
2) Hemos sufrido semanas de calor, de fuegos y de sequía. Hemos visto sufrir a muchas familias cuando peligraban sus propiedades, sus paisajes, su horizonte y sus actividades agrícolas, ganaderas y económicas. Y hemos sido testigos de multitud de iniciativas de colaboración, muestras de fraternidad, heroicos episodios de trabajo perseverante y silencioso.
Llega el momento de lanzar la mirada hacia adelante y no sucumbir ante el panorama de polvo y ceniza que rodea a tantos pueblos. Deseamos seguir siendo una sencilla presencia que acompaña para tantas personas que se sienten solas y sin recursos.
3) El viaje apostólico de León XIV a España ha marcado un antes, un durante y un después. Nos habíamos preparado a través de la oración y con diversas iniciativas. Vivimos jornadas intensas junto al Papa. Dimos gracias a Dios porque todo se desarrolló con armonía y sin incidentes. Releímos los textos de las alocuciones pontificias. El Papa se mostró desenvuelto, cordial, paciente y afable. Y luego supimos que él estuvo muy feliz en España y volvió agradecido a Roma. Su magisterio debe seguir iluminando nuestro sendero.
4) Toda la Iglesia sigue caminando en un proceso sinodal para continuar avanzando en comunión, participación y misión. Ante nosotros se abre un horizonte de concreción y consolidación de la dinámica sinodal, abiertos a la escucha del Espíritu Santo, desde la responsabilidad diferenciada. León XIV recordó que “la sinodalidad es un estilo espiritual. Nace del encuentro, crece en la escucha y madura en el discernimiento” (Discurso, 27 junio 2026).
Recibid mi cordial saludo y mi bendición.
Julián Ruiz Martorell, Obispo de Sigüenza-Guadalajara