El presidente Rajoy viaja en vuelo regular para ahorrar... y casi sale chamuscado
Por
REDACCION
x
redaccionguadanewses/9/9/19
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:14h
El nuevo presidente del Gobierno no es dado a las ruedas de prensa ni a comparecer (al menos de momento) pero sí que se aplica el cuento de la austeridad y los recortes. Si en una de sus primeras reuniones en Génova 13 reclamó a sus compañeros y subordinados que dieran muestras de austeridad para que el tijeretazo que iba a tener que acometer su nuevo Ejecutivo no chocase con el mal ejemplo de gastos excesivos en los dirigentes del PP, el penúltimo día del pasado año los pasajeros del vuelo de Iberia a Vigo se llevaron la sorpresa de tener como acompañante nada menos que al flamante inquilino de la Moncloa. SIGUE
Mariano Rajoy, el mismo día que reunía en Moncloa a su Consejo de Ministros para anunciar el tijeretazo de fin de año, la subida de impuestos y el recorte en los presupuestos de los ministerios, viajaba después a Vigo en un vuelo regular de Iberia y dejaba estacionado el Falcon oficial que tantas veces empleó su antecesor, Rodríguez Zapatero, incluso para acudir a actos de campaña del PSOE. Aunque en Galicia le esperaba la familia para pasar la última fiesta de 2011, el jefe del Ejecutivo quiso dar ejemplo y acudió a Vigo en los servicios comerciales de la principal compañía de bandera española.
Pero si la austeridad de Rajoy es encomiable en estos tiempos en los que hay que dar ejemplo, el vuelo acabó con una anécdota que no hace sino alimentar la leyenda que se agranda en lo referente al mal fario del líder popular cuando levanta los pies de la tierra, como ya le sucediera en el helicóptero con Esperanza Aguirre o cuando la huelga de controladores le dejó atrapado en Canarias. El día 30, ante la visita de tan ilustre pasajero, la tripulación del aparato de Iberia con destino a Vigo cumplió con la protocolaria invitación para que Rajoy hiciera una breve incursión en la cabina del aparato donde tuvo ocasión de saludar a los miembros que estaban a los mandos. Nada reseñable, salvo que la cabina de ese mismo avión, apenas unas horas después, se llenaba de humo cuando el aparato regresaba a Madrid provocando un considerable susto entre los tripulantes.