El regreso del Skrei y el bacalao salado noruego se convierten en protagonistas de la Cuaresma 2026, un periodo que va del 18 de febrero al 2 de abril. Estos productos destacan en la gastronomía española, especialmente durante la Semana Santa. El Skrei, considerado el bacalao salvaje más selecto del mundo, es conocido por su textura firme y su sabor delicado. Además, es un alimento saludable, rico en proteínas y Omega-3. Por otro lado, el bacalao salado representa una tradición culinaria que ha perdurado a lo largo de los siglos en España. Ambos ingredientes son esenciales en las recetas de vigilia y simbolizan la riqueza de la cocina ibérica durante esta época sagrada.
La gastronomía española se adentra cada año en un periodo de reflexión, tradición y sabor que coincide con la Cuaresma, la cual en 2026 se extiende desde el 18 de febrero hasta el 2 de abril (Jueves Santo). Este periodo del calendario —como señalan desde Mar de Noruega— culmina en una Semana Santa que tendrá lugar del 29 de marzo al 5 de abril, momento en el que la cocina de vigilia y las recetas tradicionales cobran un protagonismo indiscutible.
Durante esta celebración culinaria, dos productos destacan por su llegada puntual: el Skrei, considerado la joya del bacalao fresco salvaje noruego, y su célebre bacalao salado, elaborado mediante técnicas ancestrales que marcan la diferencia en los fogones más refinados. Desde enero hasta abril —coincidiendo plenamente con la Cuaresma y la Semana Santa— se vive una de las temporadas más esperadas por los chefs españoles: la del Skrei, reconocido por muchos como el bacalao salvaje más selecto a nivel mundial. Su historia es casi legendaria.
Este pez recorre 1.000 kilómetros desde el mar de Barents hasta las costas del norte de Noruega, donde solo los ejemplares más fuertes logran llegar a las zonas de desove. Este viaje heroico es lo que confiere al Skrei su textura firme, musculosa y perlada, diferenciándolo así de otros bacalaos. El chef Íñigo Urrechu, embajador del producto en España, describe al Skrei como "un pescado único, con una nobleza absoluta; su carne nívea se desmenuza en lascas puras y jugosas que son un deleite para cualquier paladar".
Urrechu sostiene que "es uno de los bocados más elegantes que ofrece el mar durante el invierno; un producto que no requiere artificios, ya que su sabor habla por sí mismo: limpio, profundo y sorprendentemente delicado". Sin embargo, su excelencia no se limita a lo culinario. El Skrei es un alimento extremadamente saludable, con carne magra rica en proteínas de alta calidad y un aporte natural significativo de Omega-3, así como vitaminas B12 y A e yodo. Para los chefs profesionales, su versatilidad es casi ilimitada: desde lomos perfectos para braseados suaves hasta cocochas melosas que cautivan, incluyendo un aprovechamiento integral que abarca pieles crujientes y quijadas llenas de gelatina y sabor.
Si el Skrei representa la expresión salvaje y efímera del bacalao en su máximo esplendor, el bacalao salado noruego simboliza la paciencia, técnica y sabiduría heredada. Su presencia en la gastronomía española trasciende lo meramente habitual: es un verdadero símbolo. Durante siglos, cuando la Iglesia prohibió el consumo de carne durante la Cuaresma, el bacalao salado se convirtió en el ingrediente estrella durante estos días de abstinencia.
La llegada del Skrei junto al renacer del bacalao salado -como recuerdan desde el Consejo de Productos de Mar de Noruega en España- coincide con un periodo cargado de significado dentro de la gastronomía ibérica. Desde hogares que preservan recetas transmitidas a través de generaciones hasta restaurantes que reinterpretan creativamente la cocina de vigilia.
El Skrei es la joya del bacalao fresco salvaje noruego, considerado por muchos expertos como el bacalao salvaje más selecto del mundo. Su historia incluye un viaje heroico de 1.000 kilómetros desde el mar de Barents hasta las costas del norte de Noruega.
El Skrei se distingue por su textura firme, musculosa y perlada. Es un pescado único con una carne nívea que se abre en lascas puras y jugosas. Además, es un alimento saludable, rico en proteínas de alta calidad y Omega-3.
El bacalao salado noruego representa la paciencia, la técnica y la sabiduría heredada en la cocina. Se convirtió en un ingrediente estrella durante la Cuaresma cuando la Iglesia prohibía la carne, simbolizando una tradición culinaria en España.
Los cocineros profesionales consideran que la versatilidad del Skrei es casi infinita, utilizándolo para preparar lomos braseados, cocochas melosas y aprovechando integralmente sus partes, incluyendo pieles crujientes.
La temporada del Skrei se extiende entre enero y abril, coincidiendo con la Cuaresma y Semana Santa, siendo uno de los momentos más esperados por los cocineros españoles.