Revista de Corazón
SEMANA
miércoles 22 de octubre de 2014, 11:14h
En la celebración del día de la fiesta nacional vimos a la infanta Elena apartada del palco real. Este hecho marca un antes y un después en su papel dentro de la Familia Real española. Así nos lo cuenta Semana ya que la revista considera que la hija mayor de los Reyes ha sido apartada, mientras ella muestra su resignación: "Este momento tenía que llegar". Doña Elena se refiere a la decisión por la que ya no presidirá más actos oficiales junto a los Reyes. SIGUE
En la celebración del día de la fiesta nacional vimos a la infanta Elena apartada del palco real. Este hecho marca un antes y un después en su papel dentro de la Familia Real española. Así nos lo cuenta Semana ya que la revista considera que la hija mayor de los Reyes ha sido apartada, mientras ella muestra su resignación: "Este momento tenía que llegar". Doña Elena se refiere a la decisión por la que ya no presidirá más actos oficiales junto a los Reyes.
Fran y Eugenia acudieron a la vista oral donde ambos declararon por separado ante el juez.-
A primera hora de la mañana del martes, cabizbaja, visiblemente preocupada y ataviada con un look muy formal, Eugenia Martínez de Irujo llegaba a los juzgados de familia de Madrid, acompañada de su abogada Cristina Peña. Su ex marido, Francisco Rivera hacía lo propio, acompañado de su abogada Ángela Cerillos, aunque una hora más tarde. La cita era ante el juez. Ambos acudieron a la vista previa a un posible juicio para dirimir la custodia de su hija Cayetana.
La pequeña “Tana” -como la llaman familiarmente- también acudió a los juzgados, pero entró por la parte trasera del edificio, preservando su intimidad. El juez no había solicitado la presencia de la pequeña en esta vista oral, pero Francisco pidió ex profeso que la niña se explicara ante su señoría. Al finalizar la vista, Tana regresó al colegio donde estudia en Madrid.
El objetivo de esta vista oral es que Francisco, que quiere que su hija se vaya a vivir con él a Sevilla, y Eugenia se pongan de acuerdo al respecto. Aunque todo apunta a que tal y como van las cosas, la pareja no podrá evitar el amargo trago de verse las caras en un juicio.
A la salida de los juzgados, donde se adoptarán medidas cautelares, ni Eugenia, ni Francisco quisieron hacer ninguna declaración sobre este asunto tan delicado, que ha llevado a enemistar al ex matrimonio, que siempre ha presumido de mantener una estupenda relación, precisamente por el bien de su hija. Mientras el juez toma una decisión, no se producirán cambios en la situación familiar, Cayetana seguirá viviendo en Madrid junto a su madre, como hasta ahora.
En el caso de que el juicio sea inevitable tanto Francisco como Eugenia tendrán que presentar ante el juez a sus testigos. Se comenta que la Duquesa y sus hermanos, Cayetano, Fernando, Carlos y Alfonso, declararán a favor de Eugenia. Jacobo se mantiene al margen, ya que ha comentado que él no vive en Madrid y no sabe qué es lo que puede ser mejor para la pequeña.
El día de la discordia
Fue el pasado 26 de mayo cuando Francisco Rivera se puso en contacto con Eugenia vía telefónica, para comentarle su deseo de llevarse a su hija a vivir a Sevilla. Como respuesta se encontró con la negativa de Eugenia, que se sintió triste al pensar que se pudiera estar poniendo en entredicho su papel de madre. Así hemos visto seria y pensativa durante todo el verano a la Duquesa de Montoro que ha contado con el apoyo de sus amigos, de su familia y en especial de su madre.