Foto : Javier Urrea
Asegura que, aunque no le obsesiona, por su mente sólo pasa la puerta grande
Javier Urrea | Miércoles 22 de octubre de 2014
El diestro afincado en Guadalajara Iván Fandiño actúa este fin de semana en dos de las tres citas de la Feria de Otoño de Madrid. Un hecho que no sucedía desde el año 1985 con Antonio Chenel Antoñete como protagonista. Este martes ha presentado su participación en l ganadería Cantininuevo ubicada en Fuentelencina. Allí ha lidiado un toro del propio ganadero anfitrión y otro de Adolfo Martín, ganado al que se enfrentará en Madrid este domingo. SIGUE
Ha demostrado su gran momento de forma frente a dos toros que le han exigido de manera diferente. El primero con una faena inteligente frente a un toro que no quería guerra y el adolfo sometiéndolo para extraer naturales de gran importancia.
Este viernes Fandiño actúa frente a ganado de Victoriano del Río junto a Manuel Jesús El Cid y el toricantano Sebastian Ritter. El domingo cambiará totalmente de registro con una de las denominadas ganaderías toristas compartiendo paseíllo con Antonio Ferrera y Javier Castaño. Durante la rueda de prensa ha tratado varios asuntos.
Motivos para afrontar este reto:
“La intranquildad de mi alma, el hecho de no haber podido cumplir con lo que comprometí en San Isidro. El hecho de que el primer toro de una feria en la que tenía tres comparecencias me metiera a la enfermería hizo que no pudiera rematar el paso por Madrid que deseaba. Con el paso de la temporada me iba encontrando tan a gusto que surgió la idea de hacer algo importante en Otoño.”
Lo que espera sentir después de pasar la feria
“El día 7 tener la paz interior que tenía el día de la cornada. Por mi mente pasa la puerta grande, para que vamos a engañarnos, sería un sueño hecho realidad. Pero soy realista y se la dificultad que conlleva abrir la puerta grande en Madrid.”
¿Obsesionado con la puerta grande?
“Si me obsesionara la puerta grande ahora mismo estaría metido en casa o entrenando y no estaría compartiendo este rato con vosotros. Lo que me obsesiona es mi satisfacción personal, porque soy una persona que no soy conformista por naturaleza.”
¿Qué le motiva más?
“Pesa más la motivación personal que la profesional. Un torero tiene que ser feliz y si lo es y tiene unos objetivos por conseguir, con el corazón se va a todos los lados. Cuando antepones los dineros antes de los retos, lo que haces es obstaculizarte y no dejar fluir el sentimiento.”
Cita torista con Adolfo Martín
“Estamos acostumbrados a que los toreros tiremos de ganadería que a priori creemos que ofrecen más probabilidades de triunfo. Pero creo que hay que hacer estos saltos y la capacidad de los toreros también hay que medirla por estos gestos. En toda la historia del toreo, las figuras se han anunciado con diferentes encastes, y creo que es algo que debemos seguir manteniendo. Porque si no hacemos los que estamos en esas primeras posiciones estos gesto, podemos perder muchas cosas.”
Motivos para ayudar a los jóvenes regalando entradas
“Yo lo he pasado muy jodido cuando era novillero sin caballos. Creo que ahora mismo no estamos pasando buenos momentos en la fiesta y hay que dar facilidades a los más necesitados. Las cosas que yo pasé de novillero no se las deseo a ningún chaval que esté empezando. Lo que quiero es allanarles el camino y que vean que si yo he podido, también es posible para ellos.”
¿Si hubiera salido en hombros en San Isidro aceptaría este reto?
“Si hubiera vuelto porque no soy un torero conformista. Siempre hay algo que te come por dentro, muchas veces he adaptado la frase del circo de lo más difícil todavía. Y mientras la siga manteniendo, van a darse muchos retos como estos.”
¿Qué siente en Madrid?
“De Madrid me enamora su exigencia, la rectitud con la que juzgan a los toreros y saber que es la plaza que te da todo y te lo quita todo. Y temo, que es Madrid. Una plaza que se lleva muy dentro y que cuantas más veces haces el paseíllo más miedo pasas. Porque cuanto más toreas en Madrid, es señal de que te está colocando en un sitio de la profesión importante. La exigencia va creciendo y temes a eso, y a tener que dar siempre lo que esperan de ti. Eso hace que las dudas te asalten porque eres humano, y la incertidumbre es muy grande. Impone muchísimo.”
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