En Guadalajara y Albacete, los precios aumentaron un 4,9% en ambos casos, un punto por debajo de Ciudad Real y seis décimas menos que la media regional.
Indica que el 34% de las familias de Castilla-La Mancha viven en el umbral de la pobreza y defiende una bajada generalizada de impuestos para aliviar el coste de la vida