Ochocientas personas y una misma memoria para abrazar a quienes luchan contra el olvido en Guadalajara
Wad-all-Hayara celebra su 35.º aniversario con una emotiva gala en el Buero Vallejo, cuya recaudación íntegra se destina a AFAGU, con la colaboración del Ayuntamiento de Guadalajara.
Por REDACCION
sábado 10 de octubre de 2026, 12:22h
“Pueden perder la memoria, pero no los sentimientos”. Con estas palabras, la alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha expresado el sentido más profundo de “La memoria que nos une”, la gala benéfica que ha reunido este viernes a en torno a 800 personas en el Teatro Auditorio Buero Vallejo. Una noche en la que la Asociación Folklórica Wad-all-Hayara ha celebrado sus 35 años de trayectoria convirtiendo la música, el baile y las tradiciones heredadas en un abrazo colectivo a las personas con alzhéimer y otras demencias y a sus familias.
Guarinos ha compartido el recuerdo de la casa de sus abuelos, donde nunca faltaban la guitarra, la bandurria y el laúd, y de aquellos pueblos en los que cantar y tocar era una manera de reunirse y compartir, durante los mayos o al terminar la cosecha. Las canciones y los relatos conservaban entonces lo vivido y lo transmitían de una generación a otra. “Esta es la memoria que nos une”, ha señalado, felicitando a Wad-all-Hayara por mantener vivas durante 35 años las costumbres, la artesanía y las tradiciones recibidas de nuestros mayores. Y felicitando a AFAGU por su incansable apoyo a los enfermos y sus familias.
La alcaldesa ha culminado con la lectura de un poema sobre el alzhéimer, una petición de paciencia, presencia y amor que ha emocionado al auditorio.
Más allá del orgullo de cumplir años y de la riqueza del espectáculo, la gala ha tenido una misión solidaria: la recaudación íntegra de las entradas se destina a AFAGU. Un respaldo para una labor de valor humano inestimable, que proporciona apoyo, orientación y acompañamiento a las personas afectadas y a sus familias. La celebración ha sido posible gracias a la colaboración del Ayuntamiento de Guadalajara.
Montserrat Garrido, presidenta de AFAGU ha agradecido la generosidad de Wad-all-Hayara y de todas las personas que han contribuido a esta iniciativa. Recordando que el nombre de la gala conecta con los treinta años de trabajo de AFAGU para preservar la memoria.
El escenario ha acogido una gala dinámica, cuidada y coordinada. El folklore se ha vivido a través de las interpretaciones y de las explicaciones sobre el origen de las piezas, las vestimentas y las historias que les dan sentido.
El repertorio ha recorrido distintas expresiones de la tradición popular, con jotas como la jota de bodas de Villamayor de Santiago, en Cuenca, el paloteo de Albalate y la danza de los arcos de Molina de Aragón, una de las piezas más vinculadas a la trayectoria de Wad-all-Hayara. Sus movimientos y su representación simbólica han acercado al público una herencia que la agrupación ha contribuido a conservar y transmitir.
Los colegios participantes han protagonizado algunos de los momentos más aplaudidos. El alumnado del CEIP Río Henares de Guadalajara ha llevado al escenario el paloteo de Albalate, mostrando el valor de enseñar y recuperar las danzas tradicionales entre los más pequeños.
Por su parte, los escolares del colegio Sagrado Corazón de Jesús de Tórtola de Henares han despertado la admiración del teatro con las célebres Sanjuaneras de Sigüenza. Los pequeños han cantado y bailado esta jota festiva, llenando el escenario de entusiasmo y demostrando que las tradiciones siguen encontrando nuevas voces.
La colaboración de Javier Matía ha aportado otro momento especial a la velada. Con la habanera de Maranchón y las coplas de Somarriba, el artista ha puesto su voz al servicio de las raíces y de la causa solidaria. La asociación ha reconocido su participación con un cesto de productos y un fajín, como muestra de agradecimiento.
Un vídeo conmemorativo ha permitido recorrer los 35 años de Wad-all-Hayara a través de imágenes y recuerdos. A esa mirada compartida se ha sumado el homenaje de AFAGU a Montserrat Luengo, presidenta de la agrupación e impulsora de la gala, que ha recibido un ramo de flores en agradecimiento por convertir este aniversario en una ayuda para quienes más lo necesitan.
La despedida ha reunido sobre el escenario a los antiguos miembros de la asociación, que han recibido una castañuela personalizada con el logotipo del 35.º aniversario. Con el público de pie y el Buero Vallejo entregado al ritmo de la jota, la celebración ha culminado en un encuentro entre quienes han construido esta historia y quienes seguirán escribiéndola.