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Año Teresiano en Pastrana

Celebrando el legado de Santa Teresa

Celebrando el legado de Santa Teresa
domingo 08 de febrero de 2015, 19:33h

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La influencia de la figura de Santa Teresa de Jesús en la historia de Pastrana fue de gran importancia. Por ello, en la celebración del V Centenario de su nacimiento, son muchos los actos que están teniendo en la localidad alcarreña. Mientras que la Colegiata alberga una intensa exposición sobre sus Huellas, se perfilan los detalles para el futuro Museo del V Centenario en el Convento del Carmen. Además, se puede ver a la abulense ‘en vivo’ en el Palacio Ducal.

Pastrana espera al visitante con todo su patrimonio histórico-artístico como arma turística. Su impresionante Plaza de la Hora, con el Palacio Ducal presidiéndola, compite en protagonismo con la Colegiata y su magnífico Museo de Tapice, albergando la colección de Alfonso V de Portugal. Los conventos del Carmen, San José y San Francisco, las casonas señoriales, las ermitas...; todo el municipio parece diseñado para dejar al turista con la boca abierta.

Un año para recordar el legado de Santa Teresa en Pastrana

El 28 de marzo de 2015 se celebrará el 500 aniversario del nacimiento en Ávila de Santa Teresa de Jesús. Con este motivo, la Conferencia Episcopal Española, el obispado de Ávila y el Carmelo Descalzo solicitaron la celebración de un Año Jubilar Teresiano, concedido posteriormente por la Santa Sede.

Por ello, la Colegiata de Pastrana fue nombrada por el obispo de la diócesis de Sigüenza-Guadalajara, Atilano Rodríguez, Templo Jubilar, lo que significa que en los próximos meses, y desde el día 15 de octubre pasado, se puede conseguir en ella la indulgencia plenaria.

Además de la reliquia de Santa Teresa, Pastrana conserva utensilios que fueron utilizados por la abulense, e incluso una carta suya, que recoge su experiencia espiritual. Y es que la Santa, dejó en la capital de la Alcarria una honda y extraordinaria memoria fundacional. En el verano de 1569, llegó atendiendo una invitación de la Princesa de Éboli. En la villa, fundó a un tiempo dos conventos Carmelitas Descalzos, uno para mujeres, el de San José, y otro para hombres, el de San Pedro, (hoy del Carmen). En este último, uno de los primeros frailes Carmelitas Descalzos de la reforma fue San Juan de la Cruz, otra gran figura de la historia española.

Huellas de Santa Teresa


Con motivo todo ello, en colaboración con la Junta de Comunidades y la Diputación de Guadalajara, y asociado con el resto de las ciudades teresianas de España –un total de 17–, el Ayuntamiento de Pastrana ha diseñado un itinerario turístico que recorre las Huellas de Teresa en cuatro de los edificios más emblemáticos de la Villa: el Palacio Ducal, la Iglesia Colegiata, el Convento de San José y el Convento del Carmen.

Gracias a ello, Pastrana cuenta con una ruta de peregrinación religiosa, turística, cultural y gastronómica llamada La mirada de Teresa de Jesús en Pastrana, en la que se encuentra La mirada de fe, una exposición didáctica en la Colegiata. La muestra está dividida en huellas, que señalan al visitante los pasos vitales de este personaje, cautivador y profundo, que a nadie deja indiferente por su espiritualidad, relevante biografía y calidad literaria..., o por las tres cosas.

La exposición muestra el camino espiritual que siguió Santa Teresa, hilando un discurso que va captando la atención del visitante, en un entorno que se presta a dejar que la espiritualidad de la abulense impregne su ánimo. La Santa consideraba que cada uno de nosotros vive acompañado de Jesucristo, que va dejando sus huellas invisibles a nuestro lado, como se observa en la Primera huella de la exposición.

En la Segunda huella, se recuerdan los datos biográficos más destacados de Santa Teresa de Jesús. De la Santa Teresa niña, destaca que la lectura tuvo una enorme importancia en su formación.

Sus fundaciones


En la Tercera huella, la muestra hace alusión a sus diecisiete fundaciones. En Pastrana, en la misma Colegiata, hay una reliquia de Santa Teresa, certificada por la Iglesia por un documento que se llama precisamente “Auténtica”, una carta manuscrita, una rejilla-confesionario portátil, que usaba la Santa en sus viajes, varios bastones y un cuadro de Jerónimo Gracián, su confesor, además de una imagen San Juan de la Cruz, entre otros muchos objetos.

La Cuarta huella está dedicada precisamente a indexar someramente la literatura teresiana. En sus libros, dejó constancia de sus experiencias espirituales por deseo personal, pero también porque aceptaba como una obligación, a veces impuesta por sus superiores, la necesidad de dejar una guía para los lectores futuros.

Y en la Quinta huella, la exposición repasa algunos de sus mejores versos, como el poema dedicado a la eficacia de la paciencia:

"Nada te turbe,
Nada te espante,
Todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
Todo lo alcanza (...)"

Un cuadro anónimo, también propiedad de la Colegiata, representa la transverberación de Santa Teresa. Ella misma describe cómo un ángel se le aparece, y le clava una saeta de oro en el corazón. Experimentó entonces un dolor intenso, incomparable con cualquier otro, que es el momento de su fusión mística. Bernini esculpió esta misma escena del Éxtasis de Santa Teresa en un conjunto barroco, que puede admirarse en la Iglesia de Santa María de la Victoria, en Roma.

La visita acaba leyendo en voz alta el poema Vivo sin vivir en mí, que destaca la personalidad ejemplar en pos de un ideal amor total a Dios.Y todo ello en Pastrana, un lugar al que sólo le faltaba una efeméride de este tipo para afianzarse como uno de los referentes turísticos de la provincia de Guadalajara.

NUEVA APP DE LA CASTILLA-LA MANCHA TERESIANA

Ya está en funcionamiento la App de Santa Teresa, con la que, de la mano de las demás ciudades teresianas de Castilla-La Mancha –Villanueva de la Jara (Cuenca), Malagón (Ciudad Real) y Toledo–Pastrana da un nuevo paso adelante en la aplicación de las nuevas tecnologías al turismo.

La aplicación de Santa Teresa, disponible en Google Play y Apple Store, tiene, partiendo de la imagen de marca de la ruta teresiana, contenido off line, de manera que no es necesaria una conexión a Internet para que la app guíe al turista, algo muy interesante de cara a los visitantes extranjeros. El menú, sencillo e intuitivo en el que todo está a tres clics como máximo, arranca con la elección de uno de los cuatro municipio teresianos, y con el despliegue de la información turística inicial.

La aplicación localiza los puntos de interés, de manera que puede conducir al turista de uno a otro, e incluye una audioguía, pensada para que el usuario la escuche, pero siempre mirando al monumento.

Los contenidos se pueden ‘viralizar’ a través de las redes sociales, y ofrece la posibilidad de que el usuario reciba notificaciones al móvil, cuando está cerca de un punto de interés.




El Museo de Tapices de la Colegiata, un tesoro al alcance de todos

Que Pastrana fue una ciudad de gran importancia en tiempos pasados, no se le escapa a nadie. No sólo por la presencia de grandes personalidades como Santa Teresa o la Princesa de Éboli, o por la monumentalidad de sus edificios más emblemáticos, sino también por las irrepetibles piezas artísticas que ese gran legado ha dejado a sus vecinos.


Ese es el caso de la magnífica colección de tapices que ya se exponen en el Museo que se ha desarrollado en la Colegiata. Este espacio, está ahora a la altura de la colección y del celo profesional y amor por el arte y su tierra de quienes los conservaron en el magnífico estado en el que nos han llegado desde finales del siglo XV, cuando fueron confeccionados en los telares de Paschier Crenier de Tournay (Bélgica), hasta la actualidad.

El proyecto del Museo en la Colegiata de Pastrana es obra de Francisco Jurado, un arquitecto de reconocido prestigio que ha trabajado en la restauración de edificios históricos emblemáticos, por ejemplo en Lorca. La idea, ahora ejecutada, de Jurado ha duplicado los espacios disminuyendo la altura de la planta baja anterior, para cedérsela a la primera o bajo cubierta. El arquitecto ha definido dos ambientes de parecida estatura, ambos accesibles a través de escaleras y ascensores, en los que se expone la colección de tapices.

La planta superior comunica con la sala en la que se muestra al visitante la orfebrería, los cálices y las reliquias de Santa Teresa de Jesús. El conjunto cuenta con condiciones museísticas del siglo XXI. Los tapices se exponen en unas condiciones ambientales precisas para mantener su inmejorable estado de conservación.

Los tapices


La enorme influencia de algunos de los personajes históricos que vivieron en la Alcarria, hizo posible que, durante dos de los periodos más sobresalientes de la civilización occidental, Renacimiento y Barroco, la villa se fuera llenando, poco a poco, de un sinfín de utensilios litúrgicos, que son verdaderas joyas, prendas personales de inmenso valor, documentos que pudieron ser claves en un determinado momento de la historia, y ejemplares únicos de pintura y escultura sacra, que forman parte de los fondos museísticos de la Colegiata de Pastrana.

De todo lo expuesto, son los tapices de la colección de Alfonso V de Portugal los que gozan, con toda justicia, de mayor fama, junto con otras piezas de consideración, como es el caso de la talla de un cristo tardorrománico, del siglo XIV, que se erige en el vestíbulo, procedente, casi con toda seguridad de la primitiva iglesia de los calatravos, levantada en aquel mismo lugar, durante los años de la repoblación.

Restaurados magistralmente por la Fundación Carlos Amberes, los tapices de Pastrana constituyen un ejemplo único dentro de esta disciplina artística y un claro exponente del periodismo de la época, ya que son contemporáneos al rey Alfonso V de Portugal y narran las batallas de la conquista de las plazas del norte de África de Arcila y Tánger, por parte de este monarca.

Muchos expertos aseguran que la de Pastrana es la mejor colección de tapices del mundo en estilo gótico flamenco. Se tejieron en Flandes por encargo de la Casa Real portuguesa y, según algunos historiadores, fueron tomados como botín en la batalla de Toro (1476). Otros estudiosos, sin embargo, sostienen que fueron un obsequio personal del rey portugués al gran Cardenal Mendoza. Lo que sí es constatable, es que pasaron a ser propiedad de la familia y tras el matrimonio de doña Catalina Mendoza Sandoval con el cuarto duque, don Rodrigo de Silva, llegaron a Pastrana. La Colegiata se convirtió en sede de los tapices, al no poseer el duque espacio para colgarlos en el Palacio Ducal, con lo que decidió legarlos al templo, con la condición de que se sacaran cada año a las calles para embellecer la villa con motivo de la procesión del Corpus Christi. Su deseo se cumplió durante mucho tiempo.

Dos series distintas


Los cinco tapices flamencos expuestos en el Museo Parroquial de la Colegiata de Pastrana, pertenecen a dos series distintas: la serie de cuatro tapices sobre la Conquista de Arcila y Tánger por las tropas de Alfonso V de Portugal -El Desembarco de Arcila, El Cerco de Arcila, El Asalto de Arcila, La Toma de Tánger– y la de dos tapices sobre la toma de Alcázar Seguer, también por Alfonso V –de esta serie se expone de momento un solo tapiz, La Entrada en Alcázar Seguer, puesto que el otro, Cerco de Alcázar Seguer, continúa en fase de restauración.

La primera, datada entre 1472 y 1475, constituye uno de los ejemplos más espectaculares en el arte del tapiz del siglo XV, tanto por su tamaño (miden aproximadamente 4 metros de alto por 11 metros de largo cada uno) como por su excepcional calidad técnica.

Ambas series de tapices flamencos fueron concebidas para exaltar el poder y la gloria del monarca portugués como conquistador y defensor de la fe. Además, constituyen uno de los escasos ejemplos que existen en tapicería en mostrar hechos contemporáneos. Podrían ser el equivalente en nuestros días, a un reportaje fotográfico; nos describen fantásticas crónicas de guerra, pobladas de personajes, acción y curiosos detalles.

EL VIAJE DE LOS TAPICES
Tras su restauración, la colección ha sido mostrada en diversos museos europeos y norteamericanos.

En Europa: Reales Museos de Arte e Historia de Bruselas, del 12 de enero al 14 de marzo de 2010; Palacio del Infantado- Museo de Guadalajara, del 26 de marzo al 6 de junio de 2010; Museu Nacional de Arte Antiga de Lisboa, del 12 de junio al 3 de octubre de 2010; Museo de Santa Cruz de Toledo, del 7 de octubre de 2010 al 6 de marzo de 2011; y en la sede de la Fundación Carlos de Amberes, del 19 de mayo al 19 de junio de 2011.

En Estados Unidos: National Gallery de Washington, del 18 de septiembre de 2011 al 9 enero de 2012; Meadows Museum de Dallas, del 4 de febrero al 13 de mayo de 2012; San Diego Museum of Art, del 9 de junio al 9 de septiembre de 2012; y Peabody-Essex Museum, Salem, del 27 de octubre de 2012 al 31 de diciembre de 2012.


El Museo del V Centenario, una apuesta de futuro por el turismo

El Museo del V Centenario va a servir para darle un nuevo atractivo a Pastrana, también de cara a propiciar la visita de quienes lleguen a la villa a través de la unión de las Ciudades Teresianas entre las que hay localidades con una gran capacidad turística y por lo tanto, beneficiosas sinergias. Pastrana cuenta con un papel muy destacado en la ruta, siendo la única localidad con dos fundaciones de la Santa, el convento de San José y el actualmente llamado convento del Carmen.


El proyecto de musealización del Convento del Carmen para su conversión en el Museo del V Centenario establece tres ámbitos de actuación. El primero define los trabajos en la arquitectura y estado de conservación de la nave principal del convento. Consisten en la reparación la cúpula, eliminación de humedades y mantenimiento y pintado general de la nave. En segundo lugar, un equipo de restauradores trabajará en la limpieza y rehabilitación de algunas de las obras de arte que se conservan en el Convento y que quedarán expuestas en torno a un mismo hilo argumental.

En este sentido, y entre un total de 45 piezas a restaurar, sobresale la serie de seis lienzos que relatan las fundaciones de Santa teresa en Pastrana, y, sobre todo, el Cristo de la Verdad, una talla policromada obra del escultor barroco Gregorio Fernández. Los cuadros se hallan en un buen estado de conservación, en cuanto a solidez del soporte textil ya que en 1991 fueron reentelados y montados en nuevos bastidores. Su restauración está ahora destinada a devolverles la profundidad y los detalles de las composiciones originales.

Los cuadros a restaurar son todos óleos sobre lienzo: Santa Teresa recibe la orden de fundar en Pastrana, Ruy Gómez de Silva entrega la ermita de San Pedro, Santa Teresa de Jesús da el hábito a Juan Narduch y Mariano Azzaro, Profesión de los dos primeros Descalzos de Pastrana, Fray Juan de la Cruz predica a los novicios, y Fray Ambrosio Mariano comunica a la Santa un sueño profético.

La talla policromada del Cristo de la Verdad es una obra impresionante, y probablemente la mejor de las piezas que albergará el Museo del V Centenario. La escultura destaca por su expresión de dolor, belleza y por su perfección anatómica.

Por último, la musealización del conjunto lo dotará de modernos paneles expositivos y un sistema audiovisual que ubicará al visitante en el contexto histórico del lugar y le permitirá conocer en profundidad las fundaciones de Santa Teresa en Pastrana.


También ciencias naturales

El convento es propiedad de los frailes Franciscanos desde el año 1856. Fueron religiosos de esta orden quienes lo ocuparon unos años después de que la desamortización de Mendizábal de 1836 pusiese fin a la presencia carmelita en Pastrana. En todo este tiempo, el convento ha sido seminario y lugar de retiro espiritual de los misioneros, que después viajaban a Oriente Próximo y Filipinas para llevar a cabo su labor de apostolado. Precisamente esta condición del convento como antesala y recepción de misioneros, es el origen de su patrimonio como museo de ciencias naturales, con piezas verdaderamente sobresalientes. Fueron los franciscanos, cuando volvían del desempeño de su labor evangelizadora, quienes depositaron en Pastrana valiosísimas piezas traídas de Filipinas para enriquecer el museo.




Visitas teatralizadas: la Pastrana del siglo XVI en el Palacio Ducal

Cientos de personas han seguido ya los pasos de Santa Teresa de Jesús y de la princesa de Éboli por los aposentos del Palacio Ducal de Pastrana, de la mano de la Asociación de Damas y Caballeros. Treinta y cinco de sus socios se convierten en personajes de época que enseñan el monumento en dos visitas teatralizadas que tienen lugar el primer sábado de cada mes en horario de mañana. El cuidado infinitito por el detalle, tanto en la actuación como en la caracterización, deja entrever el amor que sienten por el Palacio y el respeto por los personajes que lo habitaron.

Las visitas teatralizadas tuvieron su origen en el Festival Ducal del año 2013. El éxito cosechado por la Asociación entonces, hizo que se institucionalizara la iniciativa, también como manera de engrandecer aún más los actos del V Centenario del nacimiento de Santa Teresa de Jesús. Los trajes que visten son dignos de ver. Todos están confeccionados a mano por los pastraneros y son exactamente iguales, en materiales, diseños y colores, que los que se vestían en el siglo XVI. De ello se encarga una de las socias, especialista en vestuario, que cuida con mimo la reproducción de las telas y atuendos. Desde las zapatillas hasta los sombreros, nada es casual.

Pero estas visitas no son únicamente una ambientación del monumento. También, y sobre todo, son representaciones en las que, fielmente caracterizados, los protagonistas de la historia toman vida. En primer lugar, unos campesinos del siglo XVI entran en la oficina de turismo –ya en el interior del edificio– para anunciar a los turistas que Santa Teresa está a punto de llegar a Palacio. Vuelve a ser el día 10 de junio de 1569.

Desde la oficina, la comitiva entra en el zaguán para presenciar la llegada de la abulense, magníficamente caracterizada con su hábito carmelita y su séquito. Una vez dentro del Palacio Ducal, los visitantes lo admiran lleno de vida y de niños que juegan en sus patios con juguetes de época. En la cocina, en el mismo lugar en el que estaba entonces, las criadas preparan el menú para Santa Teresa.

Poco después, en uno de los corredores de la primera planta de Palacio, la Asociación recrea el momento en el que la princesa de Éboli, caprichosa, insiste, mediando incluso a través de su marido, Ruy Gomez de Silva, para que Santa Teresa le entregue el libro de su vida. La abulense, que se había negado en repetidas ocasiones, acaba cediendo, con la condición de que sólo lo leyera la princesa. En realidad acabaría leyéndolo toda la corte.

En la capilla del Palacio Ducal, igualmente el lugar original donde se produjo el hecho, los visitantes son luego testigos de cómo Santa Teresa impone los hábitos de los dos primeros carmelitas. En ese momento, es el 23 de junio de 1569.


La comitiva continúa su recorrido por los pasillos admirando los impresionantes artesonados y colecciones de azulejos que coronan y alicatan las diferentes estancias hasta llegar a la sala en la que la princesa, después de muerto su marido y de serle impuesta pena de prisión por intrigar en la corte de Madrid –fue acusada de asesinato- cumplía su reclusión. Desde aquella sala salía una hora al día al balcón de su propio Palacio, en el que se le permitió cumplir condena.

En otros momentos de la visita, la Asociación recrea el baile cortesano con el que fue agasajada Santa Teresa al poco de su llegada.

Además, hay dos nuevas escenas: una en la que recrean el velatorio de Rui Gómez de Silva, el marido de la princesa, y una segunda en la que la princesa sale camino del convento de San José para tomar los hábitos de clausura después de quedarse viuda, afectada por la pérdida de su esposo.

Antes de terminar la visita, la Asociación muestra el momento en el que Santa Teresa descubre cómo la corte de la princesa lee su libro, y se lo arrebata. El acto final es un resumen de la historia del palacio y sus personajes.



La capital de la Alcarria, digna de ser visitada en cualquier época del año

Pastrana es una de esas localidades que definen el gran patrimonio con el que cuenta la provincia de Guadalajara. Capital histórica de la Alcarria Baja, el paso del tiempo ha dejado entre sus calles algunos de los monumentos, rincones e historias más dignos de admirar por los turistas.


Sin lugar a dudas, destaca sobremanera la Plaza de la Hora, presidida por el imponente Palacio Ducal. Obra de Alonso de Covarrubias, el edificio sigue un claro trazado renacentista español: de planta cuadrada con torres esquinales y patio central. En el interior, se conservan unos maravillosos artesonados igualmente diseñados por Covarrubias, de estilo plateresco. En la torre de levante, estuvo retenida y prisionera la princesa de Éboli, entre 1581 y 1592, por orden de Felipe II.

También es digna de gran admiración su Colegiata, que fue levantada originariamente hacia el siglo XIV como Iglesia Parroquial de la Villa Calatrava. Recibió añadidos y detalles, como la portada norte que fue construida en estilo gótico de finales del S. XV, y finalmente la gran ampliación de las naves y el crucero en la primera mitad del siglo XVII. Muy cerca de allí se encuentra la Fuente de los Cuatro Caños, sin duda, uno de los elementos urbanos emblemáticos de la villa de Pastrana.

Y qué decir del Convento del Carmen, fundado por Santa Teresa de Jesús, al llamado de los primeros duques de Pastrana, en 1569. Entre sus religiosos destaca la figura de San Juan de la Cruz que fue maestro de novicios. Estuvo ocupado por Frailes Carmelitas hasta la desamortización de Mendizábal (1836). Más tarde, en 1855, fue ocupado por la Orden Franciscana, que lo utilizó como seminario para formar a los misioneros que enviaban a extremo oriente. Hoy, cumple la función de hospedería, perfecta para celebrar allí cualquier tipo de celebración.

COMER Y DESCANSAR

Además de todo su patrimonio y de sus arraigadas tradiciones, Pastrana cuenta con una gran oferta hostelera, para el disfrute y descanso de sus visitantes.

Para comer, El Cenador de las Monjas, El Callejón, el Moratín o el San Francisco son restaurantes en los que disfrutar de la cocina tradicional alcarreña, siempre con un punto personal de cada cocina. Y para descansar, existen opciones como la Hospedería, el hotel Palaterna, la casa rural La Colmena o el spa rural Pastrana. Diferentes opciones para todos los gustos.

También fundado por la Santa abulense fue el Convento de San José, como una reunión de casas. En una de ellas, en el siglo XVII se hizo la hermosa y sencilla iglesia actual de una sola nave y con un campanario de espadaña.

Pero todavía queda un convento por descubrir, el de San Francisco, fundado en 1436 en el sitio de Valdemorales y trasladado a extramuros de Pastrana en 1460. Construyéndose en diferentes épocas, lo más antiguo de lo que hoy se conserva son los cuatro muros de cal y canto y la espadaña de la iglesia.

Pero quedarse en los grandes edificios de Pastrana sería un error. Es mucho más. Bajar por el callejón de los Toreros, admirar sus casas señoriales por su Castellana o su calle Mayor, recorrer sus barrios antiguos, visitar la original plaza de toros... ¿Y qué decir de su gastronomía o sus fiestas? Cada visitante descubre una Pastrana diferente. Sólo hay que elegir una fecha y acercarse a conocerla.

DIFERENTES FESTIVIDADES PASTRANERAS

Pastrana sigue todos los años un calendario festivo, en el que cada celebración es una excusa para que la localidades se llene de visitantes e hijos del pueblo.

Comienzan, en el mes de enero, con San Antón y San Sebastián. Mientras que en la primera los protagonistas son los animales, en la segunda se degustan ricas migas y gachas en la Plaza del Deán.

Después es el turno de la Feria Apícola de Castilla-La Mancha, a la que, además de miles de visitantes, llegan profesionales de la apicultura llegados de países como Alemania, Dinamarca o Argentina.

La Semana Santa también es un momento muy importante para los pastraneros, gracias a sus tradiciones, como la subida al Calvario en la madrugada del Jueves Santo.

Durante los Mayos, sus ocho cruces componen un folclórico recorrido al son de la música de la rondalla. Por su parte, la localidad vuelve al Siglo de Oro con la celebración el Festival Ducal.

Pero sin duda, el momento de mayor afluencia es en el mes de agosto, con la celebración de sus fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción. Música, toros y tradiciones son los principales alicientes.

Y como no podía ser de otra manera, el año festivo se cierra con la celebración de Santa Teresa, el 15 de octubre.

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