Pastrana. 15 de agosto de 2026. Pastrana ha celebrado este sábado la festividad de Nuestra Señora de la Asunción, una jornada que cada verano reúne tradición, devoción, música y patrimonio en torno a uno de los edificios que mejor resumen la historia de la villa, la Colegiata de Nuestra Señora de la Asunción.
A las 11.30 horas comenzaba el oficio religioso en la Colegiata. Antes de iniciarse la celebración, el concejal del Ayuntamiento de Pastrana Daniel Cano dio lectura a un saludo enviado por el párroco de la localidad, Emilio Esteban, quien se encuentra de baja mientras se recupera de una intervención quirúrgica y no ha podido acompañar este año a los pastraneros en una de las principales celebraciones religiosas de sus fiestas.
En su ausencia, la misa fue oficiada por el párroco de Tendilla, Jesús Miguel Sánchez Yélamos, y cantada, como es tradición, por la Coral La Paz de Pastrana, dirigida por Raúl Cañego. Posteriormente, la imagen de la Virgen salió en procesión por las calles de la localidad, acompañada por la Banda de Música de Pastrana, siguiendo un recorrido profundamente arraigado en la celebración pastranera.
La mañana, marcada por un tiempo tormentoso, dejó incluso escapar algunas gotas durante el recorrido, aunque la lluvia no llegó a impedir que la procesión pudiera desarrollarse con normalidad.
La imagen de la Virgen recorrió las calles sobre una carroza cuya decoración floral ha corrido, por cuarto año consecutivo, a cargo de Miguel Ángel Sánchez Baldominos, responsable también de la ornamentación floral de la Colegiata. El trabajo se realizó durante la mañana del día 13, buscando que las flores llegaran en las mejores condiciones a la festividad pese a las altas temperaturas de estos días. Para la composición se han empleado diferentes variedades de verdes y flores, entre ellas hoja de roebelini, helecho de cuero y paniculata blanca, junto a lilium asiático blanco y crisantemos Anastasia en tonos lavanda y blancos de la variedad Piña Colada.
La Corporación Municipal de Pastrana, encabezada por el alcalde, Carlos Largo, participó en la celebración junto al diputado por Guadalajara en el Congreso de los Diputados, Antonio Román, y el alcalde de Hueva, Ismael Sánchez.
La jornada constituye uno de los momentos religiosos centrales de unas fiestas que Pastrana vive durante estos días con una intensa programación cultural, deportiva, taurina y popular.
Una celebración ligada a la historia de Pastrana
La relación de Pastrana con la Asunción hunde sus raíces varios siglos atrás. Como explica el párroco de la localidad, Emilio Esteban, la parroquia está dedicada a Nuestra Señora de la Asunción al menos desde los siglos XIV o XV, aunque sus orígenes son anteriores. La actual Colegiata comenzó su historia como una iglesia levantada en el siglo XIII bajo el patrocinio de la Orden de Calatrava. El edificio fue creciendo y transformándose durante los siglos posteriores al mismo ritmo que lo hacía la propia villa. En el siglo XIV pasó de una a tres naves y posteriormente incorporó elementos góticos, mientras que el gran salto en su historia se produjo en 1569, cuando, a petición de los príncipes de Éboli, el papa Pío V le concedió el rango de colegiata. Entre 1626 y 1639, fray Pedro González de Mendoza impulsó una nueva y profunda ampliación del templo, que incluyó la construcción del panteón de la familia ducal bajo el altar mayor.
Precisamente allí se encuentra una de las piezas que mejor conecta la historia artística de la Colegiata con la celebración de este 15 de agosto. En el centro del retablo mayor se conserva una delicada representación de Nuestra Señora de la Asunción pintada sobre piedra de ágata por el artista francés Jacques Stella en Roma en 1624.
Según explica Emilio Esteban, la obra fue adquirida por el papa Urbano VIII y posteriormente regalada al III duque de Pastrana, quien la trajo desde Roma para ocupar un lugar privilegiado en el templo. La Virgen aparece rodeada por ángeles músicos y uno de ellos toca un órgano de tubos. Bajo su teclado pueden contemplarse la firma del pintor y la fecha de ejecución de la obra.
La imagen que recorre las calles de Pastrana durante la procesión es diferente. Se trata de una talla de la Asunción vinculada a la escuela de Alonso Cano, que permite trasladar fuera de la Colegiata una devoción cuya presencia artística permanece durante todo el año en el interior del templo.
Las voces de Pastrana
La música ha vuelto a acompañar una celebración en la que desempeña un papel fundamental la Coral La Paz, una de las instituciones culturales más arraigadas de Pastrana.
Fundada en noviembre de 1985 por iniciativa del franciscano Víctor Díez Marina, la agrupación ha cumplido cuatro décadas dedicada a la música coral y a la difusión de un repertorio que recorre varios siglos. En 2024, el Ayuntamiento de Pastrana reconoció esta trayectoria concediéndole el Premio Princesa de Éboli.
Bajo la dirección de Raúl Cañego, la Coral ha acompañado los distintos momentos de la celebración religiosa con un repertorio que ha recorrido algunas de las grandes páginas de la música sacra. La entrada se realizó con Canticorum, de Händel, mientras que durante el ofertorio se interpretó el Ave Maria de Arcadelt. El repertorio incluyó también Heilig, de Schubert, Da Pacem Domine, de Franck, y, durante la comunión, O Sacrum Convivium, de Luigi Molfino, y el Ave Verum Corpus de Mozart. La celebración concluyó musicalmente con Benedicat Vobis, de Händel.
Su presencia en la misa de la Asunción enlaza de manera singular la tradición actual con el propio patrimonio artístico de la Colegiata. Cuatro siglos después de que Jacques Stella representara a la Virgen acompañada por ángeles músicos, la música continúa formando parte de la celebración de la Asunción en Pastrana.
Este año, la jornada ha tenido también muy presente a Emilio Esteban, párroco de Pastrana y figura querida y respetada en la localidad, que se encuentra convaleciente y no ha podido acompañar a sus vecinos en la celebración. En el saluda que escribió para el programa de fiestas, don Emilio invitaba a los pastraneros a disfrutar de estos días desde la convivencia y el encuentro y dejaba un deseo especialmente significativo en su ausencia este año, «Sed muy humanos en estas fiestas, sin olvidar lo divino».
Carlos Largo destaca la unión entre patrimonio y tradición
El alcalde de Pastrana, Carlos Largo, ha destacado el significado que mantiene esta jornada para la localidad. «La Asunción forma parte de unas fiestas que reúnen cada verano a los pastraneros y a muchas personas que regresan estos días al pueblo. Celebrarla en un marco como nuestra Colegiata, acompañados por la Coral La Paz y por la música en nuestras calles, nos recuerda que nuestras fiestas también son una manera de conservar y transmitir nuestra historia y nuestras tradiciones».
Largo ha tenido igualmente palabras de cariño para Emilio Esteban. «Este año echamos especialmente de menos a don Emilio. Es una persona muy querida en Pastrana y queremos hacerle llegar, en nombre de todo el pueblo, nuestro afecto y nuestros mejores deseos para que pueda recuperarse cuanto antes».
La Colegiata constituye, además, uno de los grandes referentes patrimoniales de Pastrana. Su interior conserva, junto al retablo mayor, el órgano barroco construido a comienzos del siglo XVIII por Domingo de Mendoza y el Museo Parroquial, donde se custodia la excepcional colección de tapices flamencos que relata las conquistas africanas de Alfonso V de Portugal, además de pinturas, esculturas, piezas de orfebrería y objetos vinculados a algunas de las grandes figuras de la historia de la villa.
Las fiestas continúan
Después de la celebración de la mañana, Pastrana continúa este sábado con su programación festiva. A las 19.00 horas tendrá lugar el encierro por las calles, seguido de la suelta de reses en la Plaza de Toros. Por la noche, a las 23.00 horas, Marisol Delgado protagonizará las tradicionales coplas en la Plaza de la Hora y, a partir de las 00.30 horas, la Orquesta Vértigo pondrá música a la verbena popular.
Las fiestas seguirán durante el fin de semana con nuevas propuestas, manteniendo el ambiente que durante estos días llena las calles de Pastrana y que convierte el mes de agosto en uno de los grandes momentos de encuentro del año para vecinos, peñas y quienes regresan a la villa para compartir sus celebraciones.