El Ayuntamiento de Cabanillas del Campo celebra 20 años desde la inauguración de su actual edificio, que tuvo lugar el 26 de julio de 2006. Este evento marcó un hito importante para la localidad, ya que la construcción del nuevo consistorio se hizo necesaria debido al crecimiento demográfico y urbanístico del municipio. La obra, diseñada por el arquitecto Germán Hierro, supuso una inversión total de 3,2 millones de euros y ha demostrado ser un espacio funcional y moderno para los servicios municipales. A lo largo de estas dos décadas, el edificio ha evolucionado junto a la comunidad, convirtiéndose en un símbolo del desarrollo local y un centro neurálgico para los eventos del pueblo.
El edificio del Ayuntamiento cumple 20 años desde su inauguración
Este domingo se conmemoró el vigésimo aniversario de la inauguración del actual edificio del Ayuntamiento de Cabanillas del Campo. El acto inaugural, que fue muy esperado por la corporación municipal, tuvo lugar el 26 de julio de 2006, coincidiendo con las festividades de verano. La consejera del Gobierno regional en aquel entonces, Magdalena Valerio, fue la encargada de descubrir la placa conmemorativa situada en la entrada del edificio, entre las dos puertas de cristal a mano izquierda. En ese momento, Jesús Miguel era el alcalde, habiendo asumido el cargo tres años antes tras suceder a Ramiro Almendros, quien había planteado inicialmente la necesidad de construir un nuevo consistorio.
La idea de edificar un nuevo Ayuntamiento comenzó a gestarse a finales de los años 90. El crecimiento urbanístico y demográfico experimentado por el municipio desde principios de esa década había hecho evidente que las instalaciones del antiguo edificio consistorial en la plaza de la Villa eran insuficientes. “El viejo ayuntamiento era realmente muy pequeño, y se necesitaba un espacio mayor”, recuerda Germán Hierro, arquitecto responsable del proyecto. A pesar de que algunos grupos municipales propusieron ampliar el antiguo edificio, tanto él como Jesús Miguel coincidieron en que esta opción no era viable.
Con la ampliación descartada, se centraron en buscar un nuevo emplazamiento para el consistorio. Pronto se fijaron en una amplia parcela que parecía estar "a las afueras" del pueblo pero que rápidamente se transformaría en el centro neurálgico gracias al desarrollo residencial. “Era un lugar topográficamente muy adecuado”, destaca Hierro. Sin embargo, este terreno no pertenecía al municipio; era propiedad privada y se logró un acuerdo mediante una permuta con terrenos públicos. Así, en 2003 se redactó el proyecto para lo que sería el nuevo Ayuntamiento.
Tanto el exalcalde como el arquitecto subrayan que la relevancia del nuevo edificio no solo radicaba en su construcción, sino también en la transformación urbanística asociada a ella. La creación de una gran plaza estancial se convirtió en un punto focal para la comunidad: “un lugar de centralidad”, como lo define Hierro. Esta plaza pronto se llenó de comercios y servicios, convirtiéndose en el epicentro económico y social del municipio.
Las obras comenzaron oficialmente en 2004 con una ceremonia simbólica a la que asistió Llanos Castellanos, consejera de Administraciones Públicas. La inversión total fue significativa pero manejable para un consistorio con un presupuesto robusto debido a los ingresos generados por las obras en curso. La construcción del edificio costó alrededor de 1.6 millones de euros y la urbanización de la plaza casi otro millón más, sumando un total aproximado de 3.2 millones (equivalente a cerca de 5 millones hoy). “Se invirtió muy bien”, asegura Hierro sobre los costos y calidades.
Apenas año y medio después del inicio de las obras, el nuevo Ayuntamiento abrió sus puertas al público durante las festividades locales. Este edificio moderno cuenta con tres plantas sobre rasante y un semisótano donde se ubican casi todos los servicios municipales actuales.
A lo largo de estas dos décadas, el edificio ha demostrado ser versátil y funcional. Jesús Miguel sostiene que “no era demasiado grande”, sino perfectamente dimensionado para las necesidades administrativas locales. Desde su inauguración hasta hoy han ocurrido numerosos cambios en Cabanillas: crisis económicas, reajustes presupuestarios y alternancias políticas han marcado su historia reciente.
A medida que avanza hacia su tercer lustro, este emblemático edificio sigue siendo testigo activo del pulso social y político del municipio, adaptándose a los tiempos sin perder su esencia original.
[Este reportaje es una actualización sobre un texto elaborado durante el décimo aniversario del edificio en 2016]
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 2006 | Año de inauguración |
| 1.6 millones de euros | Costo del edificio |
| casi 1 millón de euros | Costo de la urbanización de la plaza |
| 3.2 millones de euros | Inversión total |
| 2,500 metros cuadrados | Superficie del edificio |
| 10,400 metros cuadrados | Superficie de la plaza |