La emoción de Chelo Vivares, su esposa; el regreso, durante unos segundos, de Espinete; el cariño de familiares, amigos y vecinos; y el descubrimiento de una placa conmemorativa en la Casa de la Cultura marcaron el emotivo homenaje que Trillo rindió el pasado viernes a Juan Ramón Sánchez Guinot, artista trillano de trayectoria polifacética e inolvidable Chema el panadero de Barrio Sésamo.
REDACCION | Lunes 20 de julio de 2026
La Casa de la Cultura de Trillo se quedó pequeña el pasado viernes para rendir homenaje a uno de los vecinos más queridos y recordados del municipio, Juan Ramón Sánchez Guinot (1956-2008), artista polifacético y conocido por millones de españoles por dar vida a Chema el panadero en la mítica serie Barrio Sésamo.
Familiares, amigos y vecinos llenaron el salón de actos para asistir a una charla-coloquio en la que participaron su hermano, Toño Sánchez, y su esposa, la actriz Chelo Vivares, inolvidable intérprete de Espinete. Ambos realizaron un recorrido por la vida y la carrera de Juan Ramón, desde los años 70 hasta sus últimos trabajos teatrales, ofreciendo además numerosas anécdotas que permitieron conocer al artista, pero también a la persona profundamente enamorada de Trillo.
Toño Sánchez reconoció la dificultad de condensar en apenas unos minutos cuatro décadas de intensa actividad artística. Comenzó recordando los años 70 y la faceta musical de su hermano al frente del grupo La Red de San Luis, banda que llegó a ganar el Festival de Sopot, en Polonia, y que vivió una importante proyección nacional. Pero, por encima de cualquier escenario, destacó que Juan Ramón siempre encontraba tiempo para regresar a su pueblo y disfrutar cantando en las fiestas de Morillejo, de Trillo o las del antiguo Sanatorio, unas celebraciones que, aseguró, eran de las que más disfrutaba.
Fue precisamente durante aquella etapa musical cuando Chelo Vivares conoció a quien terminaría convirtiéndose en su marido. La actriz recordó con humor cómo llegó a sustituir a una de las componentes del grupo durante unos conciertos. El primer día de ensayo, sin embargo, faltaba Juan Ramón. “Me dijeron que venía más tarde. Apareció de las fiestas de su pueblo, de Trillo. Sabía que tenía ensayo, pero para él primaban las fiestas de su pueblo”, recordó entre sonrisas. “La cosa surgió muy potente y nos enamoramos”.
El mejor regalo de boda
Poco después, ambos iniciaban, casi al mismo tiempo, la aventura que marcaría sus carreras profesionales. Chelo fue seleccionada para interpretar a Espinete en la adaptación española de Barrio Sésamo, mientras que Juan Ramón consiguió el papel de Chema el panadero. “Unos días antes de casarnos nos dieron el mejor regalo de boda: los dos estábamos contratados”.
Las palabras de Chelo emocionaron aún más al público cuando, durante unos segundos, apareció en la sala la voz de Espinete, despertando una larga ovación entre los asistentes y trasladando a muchos de ellos a los recuerdos de su infancia.
El recorrido por la trayectoria de Juan Ramón continuó con los años noventa, etapa en la que centró buena parte de su creatividad en la pintura, y con los primeros años del nuevo siglo, cuando desarrolló una intensa actividad teatral en la Sala Tribueñe de Madrid, un espacio independiente caracterizado por propuestas escénicas innovadoras y de gran calidad artística.
Finalizado el repaso biográfico, Chelo Vivares resumió el sentimiento compartido por todos los presentes. “Juan Ramón fue muy grande y dejó una estela muy grande que aún continúa en nuestros corazones”. Sus palabras dieron paso a la proyección de un vídeo con fotografías, grabaciones, actuaciones con La Red de San Luis, escenas de Barrio Sésamo y fragmentos de algunas de sus obras teatrales, uno de los momentos más emotivos del homenaje.
El coloquio continuó con la participación del público. Familiares y amigos compartieron recuerdos personales y pusieron de relieve la calidad humana de Juan Ramón. Entre ellos intervino José Luis Yela, Josechu, uno de sus mejores amigos y profesor universitario, quien destacó la profundidad de las conversaciones que mantenían. “Pocos de mis amigos del ámbito universitario tienen una conversación como la que tenía Juan”, reconoció.
Un reconocimiento para la eternidad en forma de placa
Tras un emocionado recuerdo a sus padres, Chelo y Toño anunciaron el acto que pondría el broche al homenaje: el descubrimiento de una placa conmemorativa instalada en la entrada de la Casa de la Cultura. La placa fue descubierta por la propia Chelo Vivares, el hijo de ambos, Juan, y tres de los hermanos de Juan Ramón -Charo, Manolo y Toño-. Decorada con una ilustración de Chema el panadero junto a Espinete, recuerda para siempre la figura del artista con la inscripción: El Ayuntamiento de Trillo, en reconocimiento a Juan Ramón Sánchez Guinot (18.10.1956 - 10.04.2008). Inquietud artística y amor por Trillo. Música, Televisión, Cine y Teatro. Homenaje celebrado el 17 de julio de 2026.
Al término del acto, vecinos y familiares compartieron un aperitivo en el que continuaron recordando anécdotas de Juan Ramón: el pub de Santiaguín, el corralón donde se proyectaban películas durante el verano y tantos otros rincones que formaron parte de su infancia y juventud en Trillo.
Visiblemente emocionada, Chelo Vivares agradeció el reconocimiento recibido y recordó el profundo vínculo que su marido siempre mantuvo con su pueblo. “Este homenaje se ha hecho gracias a Sergio, el concejal, y a su madre. Me lo comentaron y dije: ¡Olé, ya era hora! Juan ha llevado a Trillo por bandera allí donde hemos estado. Siempre llevaba Trillo por bandera. Para mí este reconocimiento es muy merecido”.
La actriz explicó además que continúa visitando la localidad con frecuencia. “Venía con él y ahora sigo viniendo sin él. Vengo en Nochebuena, canto villancicos en la plaza... Trillo sigue formando parte de mi vida”. También quiso compartir que continúa plenamente activa sobre los escenarios y en el mundo del doblaje.
Por su parte, Toño Sánchez reconoció la emoción que supuso comprobar el cariño que el pueblo sigue profesando a su hermano. “Ha sido muy bonito. El reconocimiento nosotros ya lo llevábamos aquí -señalando el corazón-, pero el reconocimiento de la gente también es muy bonito. Y Trillo para él era... tenía muchísimo amor por Trillo”.
El concejal de Cultura, Sergio Recuero, impulsor de este homenaje junto a su madre, Maribel -coetánea de Juan Ramón-, destacó que el Ayuntamiento tenía una deuda de gratitud con uno de los artistas más universales nacidos en Trillo. “Mi madre siempre nos transmitió el cariño y la admiración que sentía por Juan Ramón. Cuando me propuso hacerle este homenaje y lo comenté con el equipo de Gobierno, todos tuvimos claro que el Ayuntamiento debía implicarse para que fuera una realidad. Era una forma de devolverle una pequeña parte de todo lo que él llevó el nombre de Trillo por toda España y de reconocer no solo al artista, sino también a la persona que nunca dejó de presumir de sus raíces”, declaró Recuero, satisfecho tras haberlo llevado a cabo.
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