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El sector ajero español busca una “cláusula de salvaguarda” de la UE para evitar su “desaparición” ante el ajo egipcio

El vicepresidente de la Mesa Nacional del Ajo, el cordobés Miguel del Pino, ha afirmado este jueves que “China, pero sobre todo Egipto”, introducen en el mercado europeo sus ajos a “unos precios inferiores a nuestro precio de costo” de producción, algo contra lo que los ajeros españoles no pueden competir, hasta el punto de que, “si esto sigue así, terminaremos dejando el ajo”.

REDACCION | Jueves 02 de julio de 2026
A este respecto, Del Pino, ha explicado que la situación es insostenible porque, si los egipcios venden en España y en el resto de Europa su ajo “más barato que nuestro precio de costo, pues no puedes luchar contra eso”, una circunstancia que ha llevado a las dos principales asociaciones de ajeros españolas, la Mesa Nacional del Ajo y las Asociación Nacional de Productores y Comercializadores de Ajo (Anpca), a buscar soluciones urgentes para asegurar la supervivencia del sector.

De hecho, según ha precisado Del Pino, ambas asociaciones ajeras españolas han mantenido una reunión con el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, para exponerle su preocupación por la situación descrita y demandar su apoyo, y el resultado es que, entre las medidas que se han barajado, el sector ha identificado a la cláusula de salvaguarda como la medida más viable. Del Pino ha asegurado que “hemos sacado la conclusión de que es posible pedir una cláusula de salvaguarda”, al entender que el sector ajero “reúne perfectamente” los requisitos necesarios para solicitarla a la UE.

El vicepresidente de la Mesa Nacional del Ajo ha explicado que las cláusulas de salvaguarda permiten suspender temporalmente ciertas obligaciones o acuerdos comerciales para proteger a sectores económicos concretos frente, por ejemplo, a daños graves por el aumento excesivo de importaciones, lo que permite aplicar aranceles a dichas importaciones o exigir reciprocidad fitosanitaria, entre otras medidas.

Para Del Pino una evidencia del daño que están provocando las importaciones de ajos chinos y egipcios es que en España hasta hace no mucho se cultivaba ajo en “30.000 hectáreas”, pero ese número no ha hecho más que descender, “y ya vamos por 24.000 hectáreas”, y la explicación es que “el ajo de Egipto entra a un precio inferior a nuestro precio de costo”.

El proceso de solicitud de la cláusula de salvaguarda requiere, en primer término, que el Ministerio de Comercio español “lo pida a Bruselas” y, si se cumplen los requisitos, “lo tiene que aprobar el Parlamento Europeo” y también “se necesita que 15 países digan que apoyan la petición”, que los ajeros dan por hecho que tendrá el respaldo de España, Francia e Italia.

También van a pedir los ajeros españoles “a las organizaciones agrarias, como Asaja y COAG, que se apunten a apoyar el documento que vamos a plantear desde el sector”, desde el cual se defiende la urgencia de actuar, ya que, “o le metemos mano a intentar pedir la cláusula de salvaguarda o desaparecemos, sencillamente”.

PRODUCCIÓN CORDOBESA
Por otro lado, el también presidente de la Sectorial del Ajo de Asaja Córdoba ha destacado que la cosecha del ajo en dicha provincia, que es una de las principales productoras y exportadoras del país, ha culminado este año con muy buen resultado, en cantidad, que es similar o “algo superior” a la del año pasado, y con “muy buena calidad”, gracias a las lluvias.

En concreto, esta campaña se han sembrado unas 900 hectáreas de ajo en la provincia de Córdoba, frente a las 7.000 de hace 15 años, si bien, “los grandes agricultores, que son los grandes almacenistas y exportadores” de Córdoba, “como no les pueden decir a sus clientes que no tienen ajo este año, pues lo que han hecho es que buscar la seguridad del agua” que precisan en otras provincias, y han sembrado “en Castilla-La Mancha, Ávila, Sevilla o Granada, donde han considerado que hay más seguridad de agua”.

De esta forma, a las 900 hectáreas cultivadas en los límites provinciales de Córdoba hay que sumar otras 2.000 en otras provincias, con “un producción media por hectárea de unos 10.000 kilos” de ajos ya cortados, de modo que la producción ajera que llevará este año el sello cordobés, incluidos los ajos recolectados en otras provincias, pero comercializados desde Córdoba, sumará unas 30.000 toneladas.

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