OPINIÓN

Carta del obispo de la Diócesis de Sigüenza-Guadalajara : Esperanza en Magnifica Humanitas

Miércoles 01 de julio de 2026
Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.

León XIV nos invita a alzar la mirada. Selecciono 11 de las 21 ocasiones en que aparece el término “esperanza” en la encíclica Magnifica humanitas:

1) “Cimentados en Cristo, la piedra viva, experimentamos la acción poderosa y misteriosa del Espíritu Santo, y creemos que todo esfuerzo humano auténtico por cooperar con Él en pro del bien será bendecido por el Padre celestial, en quien ponemos nuestra esperanza” (MH 2).

2) “El Magisterio social del papa Francisco se desarrolla en la línea de Gaudium et spes, que invita a contemplar la historia partiendo de las heridas y las esperanzas de las personas y a ponerlas en diálogo con el Evangelio” (MH 42).

3) “(…) hablar de un camino compartido hacia un desarrollo más justo para toda la familia humana "suena a delirio". Pero no podemos perder la esperanza” (MH 64).

4) La justicia social implica “proteger el derecho a la esperanza de quien está obligado a partir, garantizándole vías seguras y legales, condiciones de acogida dignas y procesos reales de integración” (MH 81).

5) “Las decisiones delicadas que repercuten en el trabajo, el acceso a créditos y a otros servicios, y la reputación de las personas, corren el riesgo de ser confiadas completamente a sistemas automatizados que no conocen "la compasión, la misericordia, el perdón y, sobre todo, la apertura a la esperanza de cambio en el individuo", pudiendo así producir nuevas formas de descarte” (MH 102).

6) León XIV menciona los nombres de algunos “testigos que han encarnado, en condiciones duras y a menudo inhumanas, la esperanza del Evangelio y la dignidad del hombre” (MH 125).

7) “(…) esta convergencia de instituciones justas, testimonios creíbles y fidelidades cotidianas mantiene viva la esperanza e indica una dirección: hacer que la técnica crezca sin que se repliegue el corazón (MH 126).

8) “(…) la paz no es una esperanza ingenua ni sólo una ausencia de guerra: es fruto, siempre posible, de la justicia y la caridad” (MH 205).

9) “La espiritualidad que deseo entregar es la del "arquitecto sabio" que, animado por la esperanza en el Reino de Dios, se compromete a construir el bien en el mundo” (MH 236).

10) “La esperanza que anunciamos […] viene del cielo, pero para generar aquí abajo una historia nueva” (MH 240).

11) “Con la misma fe de María, convirtámonos en tejedores de esperanza en nuestro mundo, compartiendo lo que somos y lo que tenemos, para que la presencia de Jesús crezca entre nosotros y su Reino tome forma” (MH 245).

Recibid mi cordial saludo y mi bendición.

Julián Ruiz Martorell, Obispo de Sigüenza-Guadalajara

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