Cátedra Emilio Suñé

El “Sanchismo Z” y la Planificación del Desastre

Como dije en mis Xenias: “Las únicas casualidades ciertas, son aquellas que no interesan a nadie”. O como digo ahora: “Una casualidad, puede ser casualidad, pero un cúmulo de casualidades interesadas, jamás es casual”. Si la probabilidad de lo casual fuese del 1%, la de 2 casualidades enlazadas sería del 1‰; de 3, en decimales, 0’0001 y de 4, en román paladino, que te toque la lotería.

Emilio Suñé Llinás | Miércoles 10 de junio de 2026

Por ello, cuando se empiezan a concatenar “casualidades”, pregúntate siempre: Cui prodest? Sánchez no va a dimitir, ni lo van a echar, aunque se le pille en flagrante delito -y poco o nada falta ya-, pero habría que pedir el suplicatorio al Congreso, lo que es misión imposible. ¡Oh casualidad! A pesar de la situación de extrema corrupción, ni dimitirá, ni hay mayoría para una censura, y ni siquiera si delinquiese. ¿Cómo es posible este bloqueo, impropio de una Democracia? Ya dije que una asamblea de listas cerradas y bloqueadas, no es un Parlamento, sino el sínodo oligárquico de una partitocracia.

O peor aún, pues con la nefasta ocurrencia de las “primarias a la española”, que como escribí en un artículo de 2023, no tienen nada que ver con las norteamericanas https://madridpress.com/archive/322563/el-fiasco-de-las-primarias la antaño organización del partido, muta en la relación directa entre el líder y las bases, que destruye su andamiaje institucional y troca la estructura partidaria, en el cesarismo caudillista del líder omnipotente.

Ya van 2 casualidades. Veamos si hay más. El origen de cómo Pedro Sánchez -que siempre perdió las elecciones- se encaramó al poder y se mantiene en él a todo trance, se halla en la moción de censura contra Rajoy, la cual -no se rían- se basó precisamente en un caso de corrupción.

Aquello, más que una moción de censura, fue el asalto al poder de una mayoría del Frente Popular, análogo al de 1936, pero que ahora no se presenta como tal a las elecciones -asustaría demasiado-, y gobierna por aritmética parlamentaria. Díganme si no, qué es Bildu, ERC, o incluso Junts, que no es CiU. En 2016, la CUP se negó a investir a Mas y, al forzar la investidura de Puigdemont, liquidó los restos del pujolismo. Al Rey también le quemaron, con el discurso del 155 que no asumió Rajoy. Ahí se consolidó un partido socialista podemizado, con origen en ZP (o Z), que ya no es el PSOE, sino la izquierda más extrema, vinculada con lo mejorcito de cada casa, como Venezuela -es decir Cuba, Rusia y China- y el fundamentalismo islamista de Irán, que ha financiado las aventuras mediáticas de quien le birló al PSOE hasta el nombre de su fundador, Pablo Iglesias. EE.UU. entró oficialmente en la guerra de Irán el 28/02/2026 y el 26 se anunció, ¡oh casualidad!, que su Canal Red pasaba al emporio mediático de Movistar+, que fortuitamente controla el Sanchismo Z, cuyas cejudas terminales mediáticas ignoran que gobierna la extrema izquierda, mientras tildan a Vox de extrema derecha, cuando no es sino la puesta al día de la AP de Fraga; pero un PP acomplejado no se les acerca ni para una foto, después de la de Colón. Con ello el PP -en parte por torpeza propia- se queda sin socios y se obstaculiza la alternancia democrática, que es de lo que se trata.

Ya vamos al menos por 7 “casualidades” concatenadas. Pero hay más aún, ¿cómo llegó ZP al poder? Por el salvaje atentado, ejecutado por yihadistas marroquíes, del 11-M de 2004, cuya planificación e infraestructura, no es posible sin complicidades internas. ZP o Z, no podía ganar las elecciones. Ninguna encuesta preveía eso. Debido al atentado, ganó y se puso manos a la obra con mil desatinos: blanqueó ETA, inició la política de pateras abiertas y regularizaciones masivas, que -Irene Montero dixit- buscan una “sustitución poblacional” -y sin duda electoral-; el embrollo del Estatut, que acabaría desembocando en el Procés, la grave fractura de la memoria, primero histórica, y luego con Sánchez “democrática”, donde aparece su auténtico objetivo, culminar un fraude electoral masivo, que otorga la nacionalidad española a 2,5 millones de personas que nunca residieron en España, pues ya sabemos cómo funciona el “voto CERA”. Son tantas “casualidades”, aquellas sobre las que cabalga el Sanchismo Z, que, o se revierten con decisión, o de Democracia en España, no quedará ni el decorado. Esto sobrepasa nuestra lotería. Merece el nombre que le dan nuestros compatriotas de ultramar, porque algo así es la polla.

PD.: Cui prodest? ETA, Marruecos y el comunismo internacional. Resumen: Gobernados por el enemigo.

Emilio Suñé Llinás es Catedrático de Filosofía del Derecho y Derecho Informático de la Universidad Complutense de Madrid.


Noticias relacionadas