El Ministerio Fiscal y la Defensa han alcanzado un acuerdo de conformidad para rebajar a siete años y nueve meses de prisión la pena para J.A.C., un joven talaverano que, según el fiscal, se aprovechaba de su condición de músico —frecuentemente actuaba cantando en distintos institutos de Educación Secundaria— para contactar con alumnas menores de edad “para satisfacer sus apetitos sexuales”.
REDACCION | Miércoles 13 de mayo de 2026
Según ha detallado el Ministerio Público en declaraciones a los medios este miércoles desde la Audiencia Provincial, donde estaba fijada la vista que finalmente no se ha celebrado, el acuerdo tiene en cuenta como atenuantes tanto la dilación del proceso como el hecho de que el acusado haya hecho efectivas las indemnizaciones que solicitaba esta parte, de 21.000 euros, para las víctimas.
El ingreso en prisión del procesado, que hasta ahora no ha estado privado de libertad por esta causa, será inminente, según ha comentado el Ministerio Fiscal, que ha recordado que, junto a la pena de prisión, J.A.C. será condenado a distintas inhabilitaciones y prohibiciones que deberá cumplir con posterioridad a la pena privativa de libertad.
El acusado se enfrentaba a un delito de embaucamiento para concertar cita con menor de edad, delito continuado de abuso sexual con acceso carnal a menor de 16 años, delito continuado de abuso sexual sin acceso carnal a menor de 16 años, delito de corrupción de menores en su modalidad de elaboración de material pornográfico infantil y delito de corrupción de menores en su modalidad agravada por menor de 16 años por elaboración de material pornográfico infantil.
El Ministerio Fiscal, en su escrito, explicaba que entre los años 2018 y 2021 —cuando el procesado tenía entre 23 y 26 años de edad— y actuaba cantando en distintos institutos de Educación Secundaria de la ciudad de Talavera de la Reina; así como de otras localidades próximas a la misma, no dudó, según el fiscal, en aprovechar sus actuaciones para contactar, normalmente a través de la plataforma Instagram, con adolescentes de estos institutos que asistían a sus conciertos.
Según el fiscal, estos contactos iniciales constituían en muchos casos “una oportunidad para el procesado de satisfacer sus apetitos sexuales” sobre menores de edad, de manera que tras unas primeras conversaciones de contacto, J.A.C. iba ganándose la confianza de las jóvenes hasta que las invitaba a continuar el diálogo por WhatsApp, tratando de seducirlas con conversaciones de “un elevado cariz sexual”, y pretendiendo, en última instancia, que quedaran con él físicamente para mantener relaciones sexuales o, en su caso, le enviaran fotografías o vídeos de ellas en ropa interior, desnudas, o en poses provocativas.
Fue un contacto mantenido en abril de 2021 con una menor de 13 años lo que propició que fuera detenido, al ser descubiertas las conversaciones entre ambos por parte de la tía de la menor, que accidentalmente leyó los chats, y “escandalizada” por la naturaleza sexual e impropia de las conversaciones entre su sobrina y el procesado, acudió al cuartel de la Guardia Civil, que inició sus pesquisas.
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