El Ayuntamiento de Guadalajara ha cerrado de forma preventiva la piscina cubierta Sonia Reyes debido al deterioro significativo de su cubierta, que representa un riesgo para los usuarios. El concejal de Deportes, Armengol Engonga, anunció que se llevará a cabo una reforma integral con una inversión superior a 400.000 euros, que incluirá la sustitución de placas y reparación de sistemas estructurales. Las obras se tramitarán por vía de emergencia para iniciar en menos de un mes, con el objetivo de reabrir en octubre. Durante el cierre, se implementarán alternativas para los usuarios, como la apertura de otras instalaciones y la reubicación de actividades deportivas. Esta decisión refleja el compromiso del Ayuntamiento con la seguridad y mejora de las infraestructuras deportivas locales.
El Ayuntamiento de Guadalajara ha tomado la decisión de clausurar de manera inmediata la piscina cubierta Sonia Reyes por razones de seguridad. Esta medida se ha implementado tras detectar un deterioro significativo en la cubierta de la instalación, lo que podría representar un riesgo para los usuarios.
El concejal de Deportes, Armengol Engonga, calificó esta decisión como “difícil pero absolutamente necesaria”. La acción fue adoptada a raíz de un informe elaborado por técnicos municipales que advierte sobre el mal estado de varios elementos estructurales del techo.
Los problemas identificados afectan a diversas placas de la cubierta, las cuales presentan deformaciones y pérdida de consistencia debido a la acumulación de humedad durante años. Esta situación podría provocar el desprendimiento de estas placas sobre los vasos de la piscina.
Conscientes del riesgo, el Ayuntamiento ha decidido actuar con rapidez y responsabilidad. “Preferimos dar hoy una mala noticia que tener que explicar mañana un posible accidente”, enfatizó Engonga, subrayando que la seguridad de los usuarios es la prioridad absoluta.
La solución implica llevar a cabo una actuación integral en la instalación, con una inversión estimada superior a 400.000 euros. Las obras incluirán la sustitución completa de las placas interiores, reparación de los sistemas metálicos deteriorados y renovación de la cubierta exterior.
Las obras se tramitarán por vía de emergencia, lo que permitirá acortar los plazos administrativos e iniciar los trabajos en menos de un mes. El objetivo es reabrir la piscina con normalidad al comienzo de la próxima temporada, alrededor del mes de octubre.
Para mitigar el impacto entre los usuarios durante el cierre, el Ayuntamiento ha diseñado un plan alternativo:
Engonga también recordó el esfuerzo del actual equipo gubernamental liderado por Ana Guarinos para renovar y mejorar las instalaciones deportivas que presentaban importantes deficiencias estructurales. “Desde el inicio del mandato, hemos destinado más de tres millones de euros a mejoras y mantenimiento en diferentes espacios deportivos”, afirmó Engonga. Reiteró que “por encima de cualquier instalación está la seguridad de las personas”, reafirmando así el compromiso del Gobierno municipal con infraestructuras deportivas modernas, seguras y adecuadas.