Miércoles 18 de marzo de 2026
Queridos hermanos en el Señor: Os deseo gracia y paz.
“Deja tus redes y sígueme” es el lema del Día del Seminario. El capítulo 5 del Evangelio según san Lucas presenta el llamamiento de los discípulos y comenta: “Entonces sacaron las barcas a tierra y dejándolo todo, lo siguieron” (Lc 5,11).
Jesús sigue llamando a una relación especial con Él. Continúa convocando y proponiendo un cambio de vida. En la actualidad, las redes de los que inicialmente eran pescadores amplían su significado. Vivimos en un tejido de relaciones y vínculos. El mundo digital que nos rodea, y del que formamos parte activa y pasiva, tiene también sus zonas oscuras. Cuando se desarrollan las redes y los instrumentos de comunicación humana, también crece el vacío interior. En la “red oscura” el mal actúa y se expande. Pero se pueden descubrir las relaciones nuevas que genera Jesucristo.
La invitación de Jesús, “deja tus redes”, no indica solamente una renuncia, sino que expresa una posibilidad de liberación de todo aquello que esclaviza e impide caminar con soltura y dignidad. Se puede entender como una propuesta alternativa y una apuesta por una vida más plena y más apasionante. Hay un tipo de vida “enredada” y una manera de vivir “sin enredos”.
Es posible dejar las redes, con sus temores y dependencias, para seguir a Jesucristo y servir a los demás con una vida entregada generosamente.
El elemento clave es el “sígueme”. Jesús invita a un nuevo estilo de relación en el que el centro y el horizonte es Él. Es determinante el “me”. Jesús se manifiesta como punto de atracción porque la vocación al sacerdocio es una llamada al seguimiento. Sígueme a mí, nos dice. Todo lo demás tiene valor y consistencia, pero es secundario. Si me sigues, descubrirás la luz, te sentirás acompañado, descubrirás lo que significa dar gracias por el don de la vida y el regalo de la fe, te inundará una alegría que nada ni nadie podrá arrebatarte, no te sentirás defraudado porque la verdad será tu fundamento, podrás disfrutar estando conmigo y compartirás mi misión de dar a conocer a todos la Buena Noticia. Jesús dice: Yo estaré contigo toda tu vida. Y pregunta: ¿Estás dispuesto a acompañarme?
Encontrarse con Jesús es descubrir el tesoro escondido o la perla preciosa. Por Él vale la pena dar un paso hacia adelante. Con Él llega la primavera definitiva. En Él se alcanza la felicidad que tanto se desea.
Recibid mi cordial saludo y mi bendición.
Julián Ruiz Martorell, Obispo de Sigüenza-Guadalajara
TEMAS RELACIONADOS:
Noticias relacionadas