En el contexto de San Valentín, las residencias Bouco celebran el amor duradero de parejas que han compartido décadas juntos. Maite y Pepe, con 56 años de matrimonio, destacan la importancia del respeto y la resolución de conflictos. Francisco y Pilar, casados por 62 años, recomiendan constancia y compromiso en la relación. Otras parejas como Josefa y Víctor, así como Inés y Germán, subrayan el valor del respeto y la comunicación a través de cartas en tiempos difíciles. Estas historias inspiradoras demuestran que el amor verdadero se construye sobre bases sólidas de cariño, paciencia y dedicación. Para más detalles, visita el enlace.
El Día de San Valentín en las residencias Bouco se celebra con un fuerte énfasis en el amor, el respeto y la dedicación que han caracterizado a muchas parejas a lo largo de los años.
Maite y Pepe, una pareja octogenaria, han compartido su experiencia tras más de cinco décadas de matrimonio. Para ellos, los secretos de una relación exitosa incluyen no intentar cambiar a la pareja, respetar los espacios individuales y nunca irse a dormir sin haber resuelto cualquier malentendido del día. En la capilla de la residencia Bouco El Limonar, renovaron sus votos matrimoniales, reafirmando su unión y el cariño que les ha acompañado durante todos estos años.
Maite, quien trabajó como maestra, recuerda con ternura sus primeros sentimientos hacia Pepe: “mil mariposas volaban en el estómago cada vez que le veía”. Juntos tuvieron cuatro hijos y tres nietos. A ellos les aconseja que siempre busquen reparar cualquier ruptura en el amor y que sean buenas personas, valoradas por lo que son y no por lo que tienen.
Otra pareja que también reside en Málaga es Francisco y Pilar, quienes comparten consejos similares. Con una trayectoria matrimonial de sesenta y dos años, se conocieron como profesores en un colegio de Jaén. Para los jóvenes, su mensaje es claro: constancia y compromiso son fundamentales para enfrentar tanto los buenos como los malos momentos.
A lo largo de su relación, Francisco siempre ha sido muy detallista. Pilar recuerda aquellos momentos mágicos al inicio de su romance, cuando él la sorprendía con flores o chocolates después de clase. “Me gustaba sorprenderla”, dice Francisco mientras rememora esos paseos por el parque y las charlas sobre su futuro juntos.
Josefa y Víctor, nonagenarios residentes en Bouco Torrelodones, también comparten una historia de amor duradera. Se conocieron trabajando en una fábrica y desde el principio Víctor mostró respeto hacia la familia de Josefa, lo cual fue crucial para formalizar su noviazgo.
En tiempos pasados, las relaciones se construían con paciencia y respeto. Víctor enfatiza que si no hay amor en una relación, es mejor separarse. “Pepi es lo más grande”, afirma con admiración hacia su esposa. Por otro lado, Inés y Germán coinciden en que la consideración mutua es esencial para mantener un matrimonio sólido a través del tiempo.
Inés recuerda cómo mantuvieron viva su relación mediante cartas cuando ella tuvo que mudarse a Madrid por trabajo. La distancia no les impidió seguir enamorados hasta poder reunirse nuevamente.
Begoña y Víctor también experimentaron un flechazo inmediato al conocerse gracias a amigos comunes. Su historia comenzó con cartas antes de trasladarse a Madrid para casarse. Desde la residencia Bouco Villanueva de la Cañada, este matrimonio lleva sesenta y tres años juntos y comparte su secreto para una vida feliz: la paciencia combinada con mucho amor.
Las parejas recomiendan no intentar cambiar a la pareja, respetar los espacios individuales y resolver los conflictos antes de dormir. También destacan la importancia de la constancia y el compromiso.
Maite y Pepe, tras 56 años de matrimonio, aconsejan a las nuevas generaciones que si el amor parece romperse, deben esforzarse por repararlo y siempre ser buenas personas.
Francisco y Pilar se conocieron como compañeros en un colegio. Llevan 62 años casados y aconsejan estar juntos en lo bueno y en lo malo, así como mantener la constancia en la relación.
Josefa y Víctor, con 91 y 92 años respectivamente, creen que el respeto es esencial en una relación. Aconsejan que si falta el amor, no merece la pena continuar.
Inés y Germán mencionan que durante su tiempo separados, mantuvieron su relación viva mediante cartas, destacando la importancia del enamoramiento y la comunicación escrita.
Begoña y Víctor, casados durante 63 años, enfatizan que la paciencia es clave para mantener una relación feliz, junto con mucho amor.