Cada enero, los conductores de Guadalajara y la provincia afrontan un reto habitual: la niebla densa que cubre las carreteras, sobre todo por la mañana y al atardecer. La escasa visibilidad no solo dificulta ver el trazado, sino que reduce el tiempo de reacción ante imprevistos, convirtiendo trayectos cotidianos en situaciones de riesgo.
La niebla invernal en Guadalajara exige que los vehículos cuenten con dos elementos clave en buen estado: escobillas del limpiaparabrisas eficaces y faros antiniebla bien regulados. Cuando la humedad se condensa en el cristal y los faros convencionales provocan reflejos, estos componentes marcan la diferencia entre una conducción segura y una peligrosa. Los expertos recuerdan que muchos accidentes con niebla podrían evitarse con un mantenimiento preventivo básico.
Las escobillas del limpiaparabrisas no solo sirven para la lluvia. Con niebla, el parabrisas acumula pequeñas gotas que difuminan la visión. Unas escobillas desgastadas dejan rayas o zonas sin limpiar y arrastran la humedad sin eliminarla por completo, creando un velo que reduce aún más la visibilidad.
Según los expertos de AUTODOC, el factor determinante para saber si es necesario cambiar las escobillas del limpiaparabrisas es el estado del borde de goma: "si se ha endurecido mucho, está poroso o tiene grietas, es necesario cambiarlo". Este deterioro es habitual tras los meses de verano, cuando el calor reseca el caucho, dejándolo poco efectivo para el invierno.
Las señales de que es necesario cambiar las escobillas incluyen ruidos sobre el cristal, líneas o zonas sin limpiar y saltos durante el barrido. Con niebla, estos problemas se agravan, ya que cada segundo de visibilidad reducida aumenta el peligro. Los profesionales aconsejan revisarlas al menos dos veces al año, preferiblemente antes del invierno y del verano.
Los faros antiniebla están diseñados para estas condiciones. A diferencia de los faros normales, que proyectan la luz hacia arriba y crean un efecto de “pared blanca” al reflejarse en la niebla, los antiniebla iluminan bajo y ancho, por debajo de la capa más densa. Así permiten ver mejor los bordes de la carretera y mantener la referencia del carril.
Los datos de las inspecciones técnicas revelan un problema común: según la Asociación Española de Entidades Colaboradoras de la Administración (AECA-ITV), el 22,6% de los defectos graves detectados en 2024 corresponden al sistema de iluminación y señalización. Esto convierte los fallos en faros y luces en la principal causa de rechazo en la ITV, un problema que muchos conductores descubren cuando ya circulan con niebla.
Sin embargo, su uso incorrecto es frecuente. El error más común es activar los faros antiniebla traseros sin niebla real, deslumbrando a los vehículos que circulan detrás y aumentando el riesgo de colisiones. Estos solo deben encenderse cuando la visibilidad se reduce de forma notable y apagarse en cuanto mejoran las condiciones.
La correcta regulación también es esencial. Unos antiniebla mal orientados pierden eficacia o pueden deslumbrar al tráfico contrario. Si otros conductores hacen ráfagas de luz con niebla, es probable que estén mal ajustados. Los talleres pueden revisarlos y corregirlos en pocos minutos.
Mantener estos elementos en buen estado no requiere grandes inversiones. Autodoc.es señala que el precio de los componentes de los faros antiniebla varía entre los 4 y los 84 €, dependiendo del tipo de vehículo, el fabricante y las especificaciones del producto. Las escobillas del limpiaparabrisas tienen un coste similar, y ambos componentes pueden instalarse sin necesidad de acudir a un taller en muchos casos.
La inversión en estos elementos preventivos resulta mínima comparada con los costes de un accidente o una multa por circular con equipamiento defectuoso. Además, mejoran significativamente la seguridad no solo en niebla, sino también en lluvia o nieve.
Más allá del equipamiento, los conductores deben adaptar su forma de conducir. Reduce la velocidad más de lo que crees necesario, aumenta la distancia de seguridad y utiliza las líneas del arcén como referencia. Evita adelantamientos y mantén encendidas las luces de posición junto con los antiniebla delanteros.
Si la visibilidad es extremadamente baja, es mejor detenerse en un lugar seguro y esperar a que mejoren las condiciones que arriesgarse en la carretera. La niebla de enero en Guadalajara no desaparecerá, pero estar preparado con el vehículo en buen estado y conocer cómo conducir en estas condiciones marca la diferencia entre llegar seguro a tu destino o protagonizar una situación de riesgo evitable.