EN PORTADA

Alerta: La Comisión Europea facilita el uso indefinido de plaguicidas tóxicos

REDACCION | Sábado 27 de diciembre de 2025
La Comisión Europea ha presentado recientemente la propuesta conocida como “Ómnibus de alimentos y piensos”, un plan que, según críticos, desmantela salvaguardias esenciales diseñadas para proteger a la ciudadanía de los efectos nocivos de los pesticidas. Este nuevo enfoque podría facilitar la contaminación de tierras, alimentos y acuíferos, lo que genera preocupación entre expertos en salud pública y medio ambiente.

Entre las medidas más controvertidas se encuentra la aprobación indefinida de la mayoría de los pesticidas. La propuesta elimina la obligación de reevaluar periódicamente el peligro que representan las sustancias activas, un proceso considerado crucial para identificar nuevos riesgos para la salud y el entorno. Solo aquellas sustancias clasificadas como candidatas a sustitución, que representan aproximadamente el 10% del total en la Unión Europea, seguirían sometidas a este proceso.

Consecuencias alarmantes
Si esta propuesta se lleva a cabo, se estima que el 90% de los plaguicidas dejarán de ser revisados, lo que podría tener graves repercusiones. Desde la implementación del Reglamento (CE) nº 1107/2009 en 2011, se han eliminado 162 sustancias perjudiciales gracias a este proceso de revisión. Entre ellas se encuentran diez compuestos cancerígenos y mutágenos, así como varios disruptores endocrinos y otros tóxicos que amenazan tanto a los seres humanos como al medio ambiente.

Sin una revisión continua, advierten los expertos, muchas sustancias peligrosas podrían permanecer en el mercado sin restricciones. Esto significa que podrían continuar contaminando nuestros alimentos y ecosistemas incluso ante nuevas evidencias científicas sobre sus efectos adversos.

Nuevas regulaciones cuestionables
La propuesta también incluye medidas adicionales que han suscitado críticas. Por ejemplo, se ampliará el periodo durante el cual se podrán vender pesticidas altamente tóxicos tras su prohibición, pasando de un año y medio a tres años. Además, se restringe la capacidad de acción inmediata de los Estados miembros, quienes deberán solicitar una reevaluación por parte de la Comisión antes de tomar decisiones basadas en nueva evidencia científica sobre riesgos significativos.

Este noveno ómnibus representa un avance más en el proceso de desregulación impulsado por la Comisión liderada por Ursula von der Leyen, lo que plantea serias dudas sobre el compromiso con la salud pública y la protección ambiental.

Reacciones del sector ambiental
Clara Bourgin, portavoz de Soberanía Alimentaria de Amigas de la Tierra Europa, ha expresado su preocupación: “Estas Navidades la Comisión Europea nos regala pesticidas tóxicos, un verdadero peligro para la población europea mientras las industrias celebran. La aprobación indefinida supone un riesgo considerable para nuestra salud y biodiversidad”. Según Bourgin, algunas sustancias pueden provocar retrasos en el desarrollo infantil y afectar negativamente a polinizadores vitales como las abejas.

Kistiñe García, portavoz de Ecologistas en Acción, también ha hecho eco del alarmante impacto potencial: “Con esta modificación del reglamento, sustancias tóxicas como el clorpirifós no habrían sido prohibidas, afectando gravemente al desarrollo cerebral infantil”. Asimismo, ha señalado que insecticidas dañinos para las abejas podrían seguir utilizándose sin restricciones.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas