GUADALAJARA

A Julio Rhodes : «Gracias por una vida alimentando a Cabanillas»

REDACCION | Viernes 18 de noviembre de 2022
El alcalde, José García Salinas; acompañado del primer teniente de alcalde, Luis Blanco, ha acudido este viernes 18 de noviembre al comercio de alimentación que regenta Julio Rhodes Núñez en Cabanillas del Campo, con motivo del inminente cierre por jubilación de este histórico establecimiento cabanillero.

«Alimentación Julio Rhodes» cerrará sus puertas el próximo viernes 25 de noviembre, tras más de siete décadas prestando servicio en la localidad. Más de 70 años, de los que los últimos 47 han estado bajo la regencia del citado comercio Julio Rhodes, aunque ya anteriormente la tienda pasó por manos de su padre y antes de su abuelo.

Salinas y Blanco han entregado a Julio Rhodes, un hombre muy querido y popular en Cabanillas, una placa institucional de reconocimiento, con la que el Ayuntamiento quiere agradecer y dejar constancia del abnegado trabajo de este autónomo, durante tanto tiempo en la localidad. «El Ayuntamiento de Cabanillas del Campo, a Julio Manuel Rhodes Núñez, en reconocimiento al trabajo de décadas al frente de un establecimiento de alimentación que ha sido referencia en la vida comercial del municipio», reza la placa que el consistorio ha entregado al empresario.

En el acto de reconocimiento también ha estado presente la esposa de Rhodes, y su imprescindible compañera al frente del establecimiento, Lina, que también dice adiós a 24 años detrás del mostrador.

La saga «Rhodes» de comerciantes del sector de Alimentación comenzó en Cabanillas mucho antes incluso de la apertura de esta tienda, a comienzos del siglo XX, ya con el bisabuelo de Julio. Luego fue su abuelo quien se estableció abriendo esta tienda, que ha estado ubicada en el mismo lugar de la calle Huertas desde su apertura. Al tiempo, un tío abuelo de Julio abría otro establecimiento en las cercanías de la Iglesia.

La tienda de Alimentación del número 6 de la calle Huertas pasó luego al padre de Julio. Y ya en 1975, cuando Julio Rhodes apenas tenía 18 años, comenzó a trabajar en ella, para finalmente acabar gestionándola.

Pan, carne, conservas, fruta y verdura, bebidas, bollería, legumbres, harinas… el «colmado» de Rhodes ha sido siempre un negocio completo y eficaz, y una referencia de comercio de cercanía en la localidad, especialmente en los años en los que el pueblo se circunscribía al actual casco antiguo, y el municipio apenas superaba el millar de habitantes. El crecimiento exponencial que Cabanillas experimentó a partir de la segunda mitad de los años 90 no cambió la mentalidad y la filosofía de esta familia de comerciantes, que ha seguido trabajando abnegadamente, hasta el mismo día de su jubilación.

«Hay que reseñar que cuando nadie lo hacía todavía, Julio ya montó un servicio de reparto a domicilio, hace más de 30 años, acercando la compra semanalmente a todos sus clientes en los diferentes domicilios de la localidad, algo que ha seguido haciendo hasta nuestros días», destacaba por su parte el alcalde, quien ha querido agradecer personalmente al comerciante haber estado «durante medio siglo alimentando a los cabanilleros y cabanilleras con un magnífico servicio personalizado».

Ahora, Julio y Lina emprenden una nueva fase en sus vidas, con la jubilación: «No soy yo mucho de apuntarme al Imserso, pero algo habrá que hacer. Aunque tenemos ganas de descansar», decía el comerciante este viernes.

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