GUADALAJARA

Carta abierta a Javier del Río

~ tribuna abierta

Miércoles 22 de octubre de 2014
Ante las afirmaciones vertidas en la prensa, en cartas al director, por don Javier del Río y que firma en calidad de Diputado Provincial del PP, la Dirección del CEART (Centro de Alto Rendimiento para Toreros) se ve obligada a puntualizar dichas afirmaciones e informar de las falsedades en él incluidas:


1. Publicar por escrito la frase “estrepitoso fracaso del Centro de Alto Rendimiento Taurino”, fracaso del cual es el máximo responsable [PSOE], junto a María Antonia Pérez de León, presidenta de la Diputación, evidencia varios aspectos:
a) Desconocimiento total de la realidad y funcionamiento del citado Centro, del que ignora hasta su nombre.

b) Utilización de una terminología valorativa sustantivando como “fracaso” un conjunto de actividades de las que no tiene ningún conocimiento, desde el punto de vista taurino y desde el punto de vista formativo. En el primero de los casos, desconoce los triunfos de nuestros alumnos, llevando el nombre de Guadalajara en todos los certámenes y festejos en que se ha participado. Pongo por ejemplo, nada más, la importancia y satisfacción que representó para nosotros que Fernando Rey, alumno del centro, quedase triunfador del Certamen Internacional de Escuelas Taurinas, celebrado el pasado agosto, en donde participaron lo más selecto de las escuelas taurinas mundiales y donde, precisamente, Fernando Rey debutaba sin picadores. En el segundo caso, considerando la propuesta formativa que llevamos a cabo con el lema “Primero personas, después toreros”, le invito a conocer algunos de los casos que tratamos recuperando para el mundo académico a muchachos que ya habían abandonado la Educación Secundaria obligatoria o que se presentaban como claros candidatos al fracaso escolar. En este sentido, nos parece una falta de respeto absoluto, basada en el desconocimiento, hacia la labor de los profesores de apoyo y equipo psicopedagógico del Centro.

c) Identificación errónea en la responsabilidad absoluta del proyecto. El CEART no es propiedad de ningún partido político ni se identifica con ideología alguna, excepto con la voluntad de trabajar a favor del mundo de los toros desde la parcela de la formación. La responsabilidad en la gestión hay que atribuirsela, tanto en los éxitos como en los fracasos, exclusivamente a su equipo directivo, cuyo director es el firmante de este escrito. En cualquier caso, dejamos constancia de que tal centro formativo ha sido creado, con distintos niveles de aportación, por la Diputación Provincial de Guadalajara, la Fundación de la Comunidad de Madrid José Miguel Arroyo, Joselito y la Escuela Taurina de Guadalajara.

2) Escribir que “tras un año de bagaje en el que nada se sabe de los cuatro alumnos que quedan, el malestar que existe en el mismo es un hecho por el despilfarro de dinero aportado por la Diputación tanto en becas como en subvenciones que siempre se reparten los mismos” evidencia de nuevo desconocimiento y una valoración irreverente, encorsetando a las personas responsables en filiaciones políticas que, cuando menos, faltan al respeto:
a) Porque aún no se lleva un año de bagaje.

b) Porque se equivoca en el número de alumnos que permanecen en el centro y porque
ignora las causas reales por las que se han producido bajas en lo que cabe considerar como selección continua, por capacidades y disposición, en un Centro de Alto Rendimiento.

c) Porque afirma categóricamente que existe un malestar derivado de un supuesto despilfarro, mostrándose de nuevo equivocado en el juicio -no existe malestar- y en la causa, no existe despilfarro, es más, se mantiene una ilusión intacta y el control de cuentas sigue el mecanismo habitual en la Administración.

d) Porque este centro y sus responsables no comparten ni se encorsetan en lo que pueda significar “que se reparten siempre los mismos”.

3. Preguntarse para qué han servido los más de 100.000 euros que ha aportado la Diputación en subvenciones y becas vuelve a encajar al señor Del Río en la categoría de ignorante desconocedor de la realidad. La Diputación Provincial aporta 11 becas de alojamiento y manutención, cuya cuantía, en valoración por lo que abonan los residentes nunca superaría los 35.000 euros. A ello se le suma la cantidad de 7.000 euros que destina a la Escuela Taurina de Guadalajara y que ésta aporta al CEART.

4. Insistir en la retórica e
interrogarse por cuánta financiación extraordinaria se ha realizado a lo largo del verano muestra una voluntad de poner en duda la gestión realizada sin ofrecer dato alguno que permita confrontar su juicio. Al efecto, le informo que el convenio suscrito por las tres instituciones recoge la adjudicación de las becas durante todo el año. Como el uso de las instalaciones de residencia no se ha ocupado como en años anteriores por otros colectivos, no se estimó rentable mantener el servicio de cocina exclusivamente para los alumnos del CEART. Esto ha supuesto un gasto aproximado de cinco euros por alumno durante cuarenta días. Entendemos que le resultará fácil comprobar que el gasto producido rebaja el costo real convenido. Así mismo, la Diputación Provincial aportó para su gestión la suma de 3.000 euros para que los distintos pueblos de la provincia pudiesen sumarse al denominado “Circuito Práctico de Tauromaquia”, en clases prácticas, con una propuesta adjudicataria para 10 localidades, es decir, 300 euros por pueblo para una actividad formativa estimada en unos 1.200 euros y que, entre otros, el alcalde de Pareja solicitó.

5. Pretender resaltar desde la duda este aspecto subvencionado no muestra, en este caso, desconocimiento pues, como alcalde de la localidad de Pareja que es el firmante de la carta al director, sabe muy bien cuánto cuestan estas actividades al haber contado con ellas en su pueblo durante dos años sucesivos, en su modalidad de clase práctica, donde está absolutamente prohibido cobrar, donde él cobró y en donde además no cumplió con los compromisos económicos contraídos con la Escuela Taurina de Guadalajara.

6. Afirmar que el Centro de Alto Rendimiento es eso, un centro de “Alto Rendimiento”, pero no precisamente taurino constata una voluntad de mezclar aspectos que nada tienen que ver con este proyecto y que, precisamente desde sus fines fundacionales, asume conscientemente que la rentabilidad del mismo sólo cabe interpretarla desde el punto de vista de la pedagogía social. Dado que la formación del firmante está ligada al mundo de la Educación, no nos queda más remedio que recordarle que las inversiones en capital humano tienen una lectura muy alejada de los parámetros económicos y que sí, efectivamente, exigen el compromiso de la sociedad, ya provenga ésta de la iniciativa pública o de la privada. En este caso, tres instancias se han aunado para construir una nueva manera de formar personas que quieren profesionalmente llegar a ser toreros y que ha encontrado su respaldo en nuestra Diputación Provincial, en la Escuela Taurina y en la Fundación José Miguel Arroyo, Joselito, paradigma este último de un resultado formativo que se implantó en la Escuela Nacional de Tauromaquia de Madrid y que cambió todas las propuestas formativas en el mundo de los toros.

7. Finalmente, se quiere dejar constancia desde la dirección de este centro de que nuestra propuesta ha surgido abierta a todas las instituciones y a todas las personas que quieran integrarse con su colaboración en este proyecto único e innovador y que, bien a nivel personal o bien a nivel institucional como Diputado Provincial, estaremos encantadísimos de que nos visitase, se integrará en nuestra realidad y así pudiera confirmar todos los extremos que nos hemos visto obligados a puntualizar. ◆
Pedro Alonso Marañón
Director del Centro de Alto Rendimiento para Toreros

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