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Ana Milán sobre los retoques estéticos: “Hay mucha gente que se pasa y no tienen cara, o sea, no parecen más jóvenes, parecen más ricas”

REDACCION | Jueves 18 de agosto de 2022

Ana Milán y su amigo Sebastián Gallego han estrenado un nuevo episodio de su podcast en Podimo, La vida y tal. En esta séptima entrega, ambos amigos reflexionan sobre las anécdotas de sus seguidores y les aconsejan sobre situaciones sentimentales y el uso de juguetes sexuales en la pareja, cómo estar para un amigo cuando no se encuentra en un buen momento o la apariencia física: “Ser bello no tiene ningún mérito, es una cuestión genética. Te ha tocado, la combinación de tus padres ha salido ganadora”, afirma la actriz.

El físico ha cobrado especial relevancia en los últimos tiempos con la llegada de las redes sociales y los filtros. Esto ha hecho que cada vez más personas se planteen hacerse algún retoque estético: “Cuidado con los retoques porque luego hay mucha gente que se pasa y no tienen cara, o sea, no parecen más jóvenes, parecen más ricas”, opina la artista.

Durante el episodio, ambos amigos han debatido sobre la importancia de apoyar a las amistades que están pasando por un momento difícil, incluso cuando esos amigos consideran que no necesitan ese apoyo: “Es que a lo mejor no hay que ayudarlo, es que a lo mejor hay que dejarlo porque él tiene su proceso interno”. A pesar de ello, tanto Sebastián como Ana coinciden en la importancia de insistir y escribirles para demostrarle todo su apoyo y cariño: “A mí me parece que los perros y los amigos tienen que ser pesados, porque a veces tú quieres abrirte, pero no sabes cómo, a veces el dolor te tiene bloqueado. Yo creo que hay que insistir y me parece muy buena idea lo de escribir”.

Por último, la pareja de amigos ha recibido una consulta sobre la incorporación de juguetes sexuales en una relación que apenas acababa de comenzar, a lo que, entre risas, la actriz ha confesado: “A mí tampoco me pone el bondage […] Uno no puede llegar como un elefante en una cacharrería imponiendo, o sea, abriendo una caja y que haya todo eso. Tú te vas acercando a la persona y, las distintas fantasías y filias sexuales se van construyendo en la pareja. Tú no puedes llegar imponiendo y diciendo: ‘Mira, aquí tienes el pene gigante, el látigo, los guantes...’”.

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