EN PORTADA

El profesor de la UAH, Eugenio Molina: 'El nuevo Colegio de Ambientólogos es una muy buena noticia'

EN COLABORACIÓN CON LA UNIVERSIDAD DE ALCALÁ

El profesor del departamento de Geología, Geografía y Medio Ambiente de la UAH explica las ventajas de contar con esta nueva institución en Castilla-La Mancha con el objetivo de dotar de recursos y mejorar la figura de estos profesionales

REDACCION | Domingo 05 de diciembre de 2021

El Colegio Oficial de Licenciados y Graduados en Ciencias Ambientales de Castilla-La Mancha es una realidad. El pasado 2 de octubre tuvo lugar la Asamblea constituyente, cristalizando una demanda por parte del colectivo de profesionales que requerían de este servicio para darle el reconocimiento necesario y mejorar las oportunidades de sus integrantes. Eugenio Molina Navarro, profesor del departamento de Geología, Geografía y Medio Ambiente de la Universidad de Alcalá y Coordinador de Calidad del Grado en Ciencias Ambientales, nos habla sobre esta cuestión. Como adelanta, su creación supone una alternativa para los graduados y licenciados en Ciencias Ambientales por la UAH provenientes de Guadalajara, además del ya existente Colegio de Ambientólogos de Madrid en el que también tendrían cabida.

El profesor explica que “la Universidad de Alcalá en general, por su cercanía y presencia en la provincia de Guadalajara, y el Grado en Ciencias Ambientales en particular, por ser el que más cerca se imparte de dicha provincia, cuentan con numeroso estudiantado guadalajareño y, por tanto, castellanomanchego. Eso significa que la mayoría de los ambientólogos y ambientólogas de Guadalajara, entre los que me incluyo, lo somos por la Universidad de Alcalá. Por eso, es para nosotros una muy buena noticia saber que ya contamos con colegio profesional en nuestra región. No obstante, por estas mismas razones de proximidad, también han sido siempre bien recibidos en el Colegio Profesional de Ambientólogos de la Comunidad de Madrid”.

“Un colegio hace que quede constituida como profesión regulada”

La exposición de motivos de la ley 3/2021, de 28 de mayo, por la que se crea el Colegio Oficial de Licenciados y Graduados en Ciencias Ambientales de Castilla-La Mancha, da las razones para que se configure esta entidad. Por un lado, disponer de una organización colegial que ordene el ejercicio de la profesión en el ámbito territorial de Castilla-La Mancha, como un medio para garantizar el rigor y la calidad de los servicios profesionales que, en orden a la preservación del medio ambiente, su personal colegiado preste a las personas usuarias y consumidoras. Por otro, dotar a los ambientólogos y ambientólogas de una organización adecuada que garantice su representación y la defensa de sus intereses profesionales y, al mismo tiempo, contribuir a fortalecer la interlocución con los poderes públicos, al crear una vía de colaboración con las administraciones públicas, subraya Eugenio Molina.

Asimismo, el docente adelanta que “además de luchar por el reconocimiento de la profesión, los colegios prestan una serie de servicios a sus profesionales asociados como por ejemplo creación de bolsas de trabajo, cursos de formación continua, seguros de responsabilidad, visado de proyectos o asistencia en la preparación de oposiciones, entre otros”.

La profesión se enfrenta a diversos problemas, como el reconocimiento de su especialidad: “En primer lugar, las ambientólogas y los ambientólogos se ven beneficiados porque el hecho de existir un colegio pone su profesión en el mapa, es decir, queda constituida como profesión 'regulada', equiparándose a otras como los biólogos o los geólogos, con un reconocimiento oficial y el correspondiente prestigio. A pesar de que la titulación cuenta con casi 30 años de recorrido, todavía hay mucha gente a la que cuando le dices que eres ambientólogo te pregunta: '¿Y eso qué es?'. Cualquier acción encaminada a dar una mayor visibilidad al ambientólogo y su capacidad profesional es siempre bienvenida”.

El reconocimiento de la profesión

Un caso paradigmático es la elaboración de Estudios de Impacto Ambiental, que es un requisito indispensable para la puesta en marcha de numerosos proyectos. “Se comenzaron a realizar a finales de los años 80, cuando los ambientólogos todavía no existíamos. Los graduados en Ciencias Ambientales deben jugar aquí un papel fundamental, pues la visión multidisciplinar del entorno que confiere esta titulación supone un punto de partida idóneo para la elaboración de este tipo de estudios. Sin embargo, en muchas ocasiones son otros profesionales los encargados de estos estudios, pues así ha sido tradicionalmente. La existencia de colegios de ambientólogos ayuda a poner de manifiesto esta circunstancia y reclamar el espacio profesional del ambientólogo, que en definitiva redundará en un beneficio para toda la sociedad”, determina.

En paralelo, Eugenio Molina trabaja en el Grupo de Investigación Agua, Clima y Medio Ambiente del Departamento de Geología, Geografía y Medio Ambiente. “En los últimos años he centrado mi investigación en la modelización hidrológica, es decir, simular computacionalmente el comportamiento de los ríos y sus correspondientes cuencas”. Dentro de esta línea, se dedica a evaluar los posibles impactos que el cambio climático pudiera tener en sobre nuestros ríos, tratando de vislumbrar cómo va afectar no solo a la disponibilidad de agua, sino también a la dinámica hidrológica del territorio. En la actualidad, están centrados en realizar esta evaluación en la cuenca del río Tajo, que es la más poblada de nuestro país y por tanto sus recursos hídricos están sometidos a una presión elevada: “Modelizar el futuro se ha convertido en una herramienta fundamental para proponer estrategias para la gestión sostenible del agua, un bien que será cada vez más escaso en nuestro país”.

TEMAS RELACIONADOS:


Noticias relacionadas