EN PORTADA

¿Llegarán los eSports a ser una modalidad olímpica?

El presidente del COI apuntaba esta posibilidad durante una entrevista y el trasfondo sería la idea de llegar a un público más joven

REDACCION | Domingo 09 de mayo de 2021

Todas las organizaciones, incluso aquellas con una larga trayectoria y una notable solera, necesitan actualizarse en algún momento, aun cuando el viraje sea tan radical que pueda sorprender al mundo entero. Eso es lo que, según parece, está pasando con el deporte olímpico. Para ser exactos, el Comité Olímpico Internacional (COI) podría estar meditando incluir a los deportes electrónicos y las competiciones de videojuegos entre las modalidades para las celebraciones olímpicas.

El motivo principal pasaría por la capacidad de estas competiciones electrónicas de atraer a un público más joven, que ahora mismo tiene un interés decreciente en el deporte olímpico. Por supuesto, a nadie se le escapa una motivación financiera subyacente: la capacidad que estas actividades tienen para congregar público y su seguimiento es algo que las grandes empresas tienen muy en cuenta de cara a la publicidad.

Tanto es así, que la noticia no parte de un rumor aislado, sino que ha sido el propio Thomas Bach, presidente del COI, quien afirmó durante una entrevista esta posibilidad. Además, está previsto que los Juegos Asiáticos de 2022 en Hangzhou ya cuenten con algunas competiciones electrónicas en paralelo a las presenciales. Todo ello nos hace pensar que este tipo de eventos irá cogiendo fuerza en un futuro muy próximo, sacando partido de las ventajas que este medio pone a nuestra disposición.

Las posibilidades que nos ofrece el entorno virtual hace ya tiempo que se trabajan desde distintos sectores y, en algunos casos, ya casi superan a las modalidades presenciales; pensemos, por ejemplo, en el caso, que para muchos es paradigmático, de los juegos online, ya sea en lo que se refiere al póker o al casino, donde la oferta de slots y la comodidad para el usuario es mucho mayor y con más flexibilidad de horarios, lo que ha propiciado un gran crecimiento de demanda de estos servicios. Pero es posible también encontrar otros ejemplos cotidianos: la banca electrónica, sin ir más lejos, no ha llegado a substituir completamente a las sucursales físicas, pero ha absorbido un volumen considerable de operaciones financieras tanto para particulares como para empresas.

Eso sí, si bien es cierto que ya ha habido cierta adaptación al público más joven por parte de los estamentos olímpicos, por ejemplo, incorporando disciplinas como el surf, el skate o la escalada deportiva, entre otros, un modelo tan novedoso (que no necesariamente rupturista, ya que las competiciones tradicionales continuarían) podría afectar a la imagen global de los Juegos Olímpicos y los espectadores de más edad, especialmente los más “puristas” podrían sufrir cierta desafección. Pero tampoco olvidemos que la oferta será lo suficientemente amplia como para que todos los públicos puedan disfrutar del evento que quieran seguir.

Por otra parte, la imagen de los deportistas olímpicos siempre ha estado envuelta en un halo de grandeza con acento en los valores más positivos que puedan transmitirse a la sociedad: esfuerzo, fair play, generosidad… Y la de los jugadores electrónicos se ha asociado, en algunas ocasiones, a jóvenes que se convierten en nuevos ricos, utilizan un lenguaje no siempre correcto y que se centran en juegos de temática demasiado violenta.

Por supuesto, eso es solo la fachada en algunos de los supuestos. El nuevo fenómeno de los eSports ha llevado a algunas universidades a realizar estudios que contienen hallazgos de lo más sorprendentes. Por ejemplo, que este tipo de jugadores sufre un estrés similar al de los deportistas tradicionales. Además, cada vez vemos más aplicaciones altruistas de los torneos de juegos electrónicos que se convierten en iniciativas de gran valor, como el que se hizo hace casi un año a beneficio de personas con lesiones medulares y que protagonizaron ex jugadores de la Selección Española, entre los que estaban nombres como Salva Ballesta, Lobo Carrasco o Iván Campo, entre otros.

En definitiva, a pesar de ser solo una propuesta, parece que más pronto que tarde los eSports van a ir posicionándose en el mundo olímpico. Al principio como un complemento, pero puede que lleguen a ser sujetos de pleno derecho. Habrá que estar atentos.


Noticias relacionadas