GUADALAJARA

El nuevo centro de personas sin hogar de Guadalajara se llamará ‘José Ortega’ y abrirá antes de fin de año

REDACCION | Miércoles 07 de octubre de 2020
El nuevo centro para personas sin hogar de Cáritas en Guadalajara, pensado a raíz de que el actual haya quedado obsoleto y con capacidad para acoger a 35 usuarios, abrirá sus puertas antes de fin de año pese a la COVId-19 y la intención es que lleve el nombre del que fuera secretario de esta ONG desde 2017, fallecido en marzo pasado víctima del coronavirus, José Ortega.

Según ha explicado el vicario de Pastoral Social, Braulio Carlés, el centro, que se ubica en la Casa Nazaret de Guadalajara, concretamente en las dos últimas plantas del edificio azul y que va a reemplazar al Albergue Betania, ya no reunía las condiciones de habitabilidad, y ha sido posible gracias a la aportación económica de las administraciones, Ayuntamiento de la capital, Diputación y la Junta de Comunidades.

Un centro que para Carlés era “imprescindible” porque “hay personas que si no fuera por estos dispositivos estarían en la calle y, gracias a ellos, al menos tienen resuelto lo básico”, ha subrayado. Para el vicario de Pastoral, son tiempos duros en los que es fundamental que todo el mundo pueda tener un techo bajo el que refugiarse.

Las obras están bastante avanzadas a la espera de remates y de concluir con parte del papeleo pendiente y, si no se han finalizado antes, es porque han estado paralizadas durante el confinamiento por la COVID-19, ha subrayado Carlés.

Un edificio en el que se van a poner en marcha dos proyectos diferentes; uno de quince plazas pensado para personas que podrán permanecer en él entre 15 días y tres meses y otro para 35 personas, que podrán habitar en el mismo hasta año y medio.

Este segundo programa está enfocado específicamente para que las personas que ingresan en el centro traten de normalizar hábitos y encaucen su vida fuera mediante el trabajo previo en habilidades sociales, formación y búsqueda activa de empleo.

Según Carlés, solo con que se consiguiera que una de las personas que ingresan salga del centro con el objetivo cumplido “habría merecido la pena”, pero reconoce que aunque se consigue que sean más, “nunca es todo lo deseado”.

DIFICULTADES PARA ALQUILAR VIVIENDA
De otro lado, desde la Vicaría de Pastoral Social están también muy preocupados ante las crecientes dificultades que están observado para el alquiler de viviendas por parte de los colectivos más vulnerables, a quienes les resulta casi imposible conseguirlo porque les exigen unas condiciones laborales, tener contratos indefinidos o pagar cuatro o seis meses por adelantado, algo “inconcebible que antes no pasaban”, ha destacado Carlés.

En este sentido, como responsable también de Accem en Castilla-La Mancha, ha manifestado que nunca ha sido tan difícil alquilar una vivienda como lo está siendo ahora y ha pedido a las administraciones que apoyen más a la gente con dificultades y a los inquilinos que sean responsables y cuiden los pisos.

“Este COVID nos ha puesto de rodillas y se ha llevado un montón de gente. Es imprescindible reaccionar todos juntos y dejar atrás ideologías”, ha concluido Carlés.

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