El otro deporte :: África Egido
Miércoles 22 de octubre de 2014
Permítanme sonreír(me) ante el fascinante espectáculo de la ‘vuelta al cole’ deportiva. Y enternecerme ante el desfile iluso (a menudo ilusionado) de los actores que entran en escena cada nuevo curso
A gitado desfilan un sinfín de deportistas con mochilas cargadas de tópicos dispuestos a ser disparados en cada examen sorpresa. Aún creen necesario recordarnos aquello de que ‘el fútbol es así’, que ‘no hay rival pequeño’ y, claro está, será tan triste como imprescindible escuchar algún... ‘jugamos como nunca y perdemos como siempre’.
P robablemente, este curso volvamos a creer que es posible que el silencioso y frágil alumno de última fila robe el bocadillo al más fuerte y resabiado. Y nos intrigará saber si los suspensos recientes harán mella en los gasoles acostumbrados al sobresaliente, o si los exiliados serán más felices en sus nuevos colegios. Volveremos a enfrentarnos a las matemáticas, que siempre empiezan con estadísticas, continúan con probabilidades y, el último trimestre, se convierten en ecuaciones que nos garantizarían el aprobado de junio. Esos números que en boca de los periodistas parecen sentencias para el que amenaza con repetir curso o grandes esperanzas para los llamados a acumular matrículas de honor.
P ero todos, los aventajados y los repetidores, los introvertidos que en la última fila aún luchan contra sus complejos adolescentes y los que dan lecciones desde la tarima, empiezan la temporada convencidos de que esta vez sí, ahora el aprobado está al alcance de la mano de cualquiera. Una lástima que no haya aprobados para todos porque, como decía Ayrton Senna, ‘el segundo es el primero de los perdedores’. ◆
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