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Siete rondas le cantan a la Navidad en el II Certamen de Villancicos de Almonacid de Zorita

Todas compartieron una noche de música y villancicos y unión entre la gente de seis pueblos de la comarca, y recibieron una cesta de navidad, por cortesía de las asociaciones de Mujeres y Tercera Joven de Almonacid, en colaboración con los comercios locales

REDACCION | Jueves 27 de diciembre de 2018

La Iglesia de Santo Domingo de Silos acogió el II Certamen de Villancicos Villa de Almonacid de Zorita. Niebla y frío caían sobre el pueblo con las últimas luces del día. Todo lo contrario sucedía en el interior del edificio, que se fue llenando primero de calor y luego de música, gracias a la presencia de hasta siete rondas de pueblos vecinos y hermanos que acudieron a cantarle a la Navidad.

La alcaldesa de la localidad, Elena Gordon, dio la bienvenida a las más de trescientas personas que llenaron todos los bancos. “Recibimos estas fechas de la mejor forma posible, con buenos amigos, y buena música”, dijo. Después de nombrar a todos los grupos, deseó para estos días “tranquilidad; abundancia donde haya necesidad; salud donde haya enfermedad; valentía donde haya miedos; y amor, donde haya odios”.

María Fernández de Heredia, concejala almonacileña, introdujo brevemente el Certamen, como después haría con todas las agrupaciones participantes. “Sus melodías se van a transformar en emociones y recuerdos, tan variados como cada persona que estamos en esta Iglesia”, señaló.

En primer lugar actuaron los niños y jóvenes de la Escuela de Música de Albalate de Zorita, que han sabido coger el testigo de sus mayores, y que, bajo la batuta de Manuel Fuentes, deleitaron al público con dos villancicos: 'El tren de mis navidades' y 'Los niños queremos la paz'. Fundamentalmente, la Escuela albalateña es un aula de guitarra, que forma a jóvenes intérpretes en este instrumento desde hace más de dos décadas. En la actualidad acuden a clase dos grupos, uno de niños y otro de adolescentes. Los benjamines le aportaron al Certamen la originalidad de sus canciones y “un toque distinto, que además también sirve para que ellos se acerquen a este tipo de música, garantizando así su pervivencia”. Sus voces y guitarras, estuvieron apoyadas por violín y el piano de los profesores de la escuela.

La Rondalla Arco de la Villa de Mondéjar, como afirmó Fernández de Heredia, es una muestra perfecta de que la edad, el trabajo o la vida que se lleve no deben impedir hacer música en cualquier época del año. Cantaron dos villancicos tradicionales, 'Está nevado' y 'El niño Dios'. Como suelen contar los grupos de los pueblos, las navidades en Mondéjar son ahora un poco más tristes que antes, “cuando había tantas rondas en el pueblo”, recordaba Antonio Espí, uno de sus integrantes. Sin embargo, la Rondalla de Mondéjar, mantiene las tradiciones de la localidad, y participa en varios certámenes, haciendo sonar en ellos los instrumentos típicos de estas agrupaciones, como son bandurria, laúd, guitarra o zambomba. La Rondalla mondejana ensaya todos los martes del año, y ofrece cuatro conciertos al año, patrocinados por el Ayuntamiento de la localidad vecina.

A continuación actuó el grupo Albazor, siempre sensibilizado con el mantenimiento de las tradiciones locales desde hace cuarenta años, pero con diferentes formaciones. Ayer, interpretaron dos villancicos, el 'Nochebuena de ronda', que interpretaron básicamente con instrumentos de percusión, y 'Durmiendo al niño'. Según cuentan los mayores de Albalate, ya desde la Inmaculada se empezaba a cantar en los barrios del pueblo con lo que había por la cocina. De aquello, queda ahora el Certamen de Villancicos, que se organiza en estas fechas, contando siempre con la participación de localidades vecinas y amigas, y una Misa del Gallo cantada, que son, según contaba Alfredo Sánchez, uno de los integrantes del grupo, momentos muy especiales de la Navidad albalateña.

La Rondalla Virgen de la Muela de Driebes dejó constancia en Almonacid de la alegría navideña que aún nace en su pueblo. Aurelio Pérez, uno de los veteranos del grupo, volvió a emocionar a los presentes, como ya hiciera el año pasado, con su voz sincera y potente. Cantaron 'La paz' y 'Los campanilleros'. La de Almonacid era su tercera actuación en estos días, después de haber cantado en el festival 'Unidos por la paz', en Guadalajara y en Madrid. Como el resto de sus compañeros, lamentaba que las navidades no sean ya lo que fueron en ningún pueblo. “Siendo un chaval, había una familia de pastores que, un mes antes y otro después, cantaban a la Navidad. Íbamos a su casa para oírlos. Cuando aquello terminó, mantuvimos la tradición de las rondas, dando la vuelta al pueblo, siempre en Nochebuena o en Nochevieja”, contaba. Aún hoy, si bien con menos intensidad, se mantiene esta costumbre en Driebes. El día de Navidad, la Rondalla toca en la iglesia. Además, el grupo cuenta ahora dos grandes voces femeninas y jóvenes, “que le dan aire fresco al grupo”, terminaba Aurelio.

La animosa y premiada Ronda de Lupiana llegó a Almonacid algo mermada, por motivo de un fallecimiento en el pueblo. Sindulfo Ayuso explicó a la audiencia que iban a cantar dos villancicos, uno de su primera etapa –empezaron hace 25 años- que se llama 'Por senderos', y en segundo lugar, otro más reciente, 'Brilla un gran resplandor'. También en Lupiana se mantiene un encuentro de rondas que hermana a todos los grupos participantes, antes, durante y después de su celebración. Ayuso explicaba que en Lupiana todavía queda algo de sabor navideño de pueblo. “Salimos a pedir el aguinaldo para recordar la infancia, y en Navidad, Año Nuevo y Reyes tocamos en la iglesia y después en los bares”, terminaba.

La Asociación de Mujeres de Budia cantó 'Carrasclás' y 'Los pastores a Belén'. Natividad Mayor, su portavoz, señalaba que antes, los hijos volvían al pueblo, a pasar las fiestas con sus padres. Ahora, en un medio rural cada vez más despoblado y triste, ocurre lo contrario. Los hijos se llevan a sus padres a pasar las fiestas en Madrid. En todo caso, la Asociación de Mujeres de Budia mantiene algunas costumbres, como la de los villancicos. “Tenemos una 'Nochebuena' de Budia, que pensábamos era única. Con estos certámenes, hemos comprobado que hay muchas más versiones de ese mismo villancico”, cuenta la portavoz del grupo de quince mujeres y Angel, “nuestro Angel de la Guarda”, como llaman al único hombre que canta con ellas. En el altar de la Iglesia hicieron sonar sus zambombas panderetas, castañuelas, huesos, botellas y sonajas.

Cerró el certamen la Rondalla de Almonacid, “que contagia a todo el mundo su entusiasmo por hacer música, llevando a su pueblo en el corazón”, afirmaba la concejala de Bienestar Social, quien les dio las gracias por haber organizado el Certamen. Eva Parra, la solista femenina de la Rondalla y, según el profesor del grupo, Manuel Fuentes, una de las mejores voces de Guadalajara, contaba que iban a cantar 'Pobre nació', 'Nadal de Luintra' y 'Alegría, alegría' de Manu Tenorio. “Somos un grupo de amigos que llevamos muchos años tocando y cantando juntos. Animamos al que quiera entrar y a que poco a poco nos den el relevo generacional”. Orgullosos con el resultado del Certamen y con la emoción que se palpó en muchos momentos, ellos también impresionaron al público con voces, cuerdas y percusión, pero sobre todo, con su sentimiento.

Para despedir el Certamen, y por cortesía de las asociaciones de Mujeres y Tercera Joven, con la colaboración de los y comercios locales de Almonacid de Zorita, cada uno de los grupos recibió una cesta de Navidad, antes de cantar, todos juntos, dos villancicos finales. VER VILLANCICO FINAL Además, todos, en los pórticos de la iglesia y Plaza de Santo Domingo, compartieron un caldito caliente, chorizo, jamón y dulces que habían preparado las asociaciones, junto a la rondalla, al calor de las hogueras y entonando villancicos.


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