Miércoles 22 de octubre de 2014
Se cuenta que una vez Silvio Berlusconi dijo que era primer ministro de Italia "en su tiempo libre". Los escándalos y el show siempre han perseguido al 'Cavaliere', aunque en muchas ocasiones él ha sido más rápido. Con la dimisión de este sábado tras aprobar las reformas que Bruselas exigía para evitar la bancarrota de Italia y el inevitable contagio a la zona euro, se abre una nueva incógnita: ¿A qué va a dedicar ahora su 'tiempo libre' Silvio? Lo imprevisible del personaje que ha regido los destinos de los italianos durante 17 años -con interrupciones- convierte el hecho de teorizar sobre los próximos pasos del ya ex primer ministro sea un ejercicio de ciencia-ficción. Pero su personalidad y sus declaraciones dan algunas pistas y dejan en el aire otras preguntas: ¿Dejará la política? ¿Se presentaría a otras elecciones? SIGUE
Después de anunciar a principios de la semana que se iría tras aprobar las reformas económicas, el mediático Berlusconi dijo sentirse "liberado" pero no cerró la puerta a participar en las siguientes elecciones. Con 75 años y a pesar de desmayos, ataques con catedrales en miniatura y una vida privada agitada y aireada a su pesar, 'Il Cavaliere' se siente en forma: "A lo mejor echo una mano en las campañas electorales, eso siempre se me ha dado muy bien", dijo.
Las opciones que se manejan fuera de su futurible retorno a la arena política son variadas. Jubilación dorada en una isla tropical, gestionar su imperio mediático de forma más activa, dedicarse en exclusiva al fútbol en su adorado Milan o, en el peor de los escenarios: una temporada en la cárcel.
La teoría de la escapada podría estar refrendada por unas declaraciones grabadas a Berlusconi cuando el primer ministro estaba en el ojo del huracán por sus sucesivos escándalos sexuales. "Me voy de este país de mierda", espetó a un amigo.
El italiano más rico y hasta ahora más poderoso podría poner rumbo a la paradisíaca Antigua -isla que no permite la extradición- donde, además cuenta con un lujoso complejo de villas. Allí seguramente olvidaría todos los escándalos y procesos judiciales abiertos en su contra. El profesor de la Universidad de Roma James Waltson sí se plantea la hipótesis de la huida tropical: "O se va a Antigua o empieza a reunir a sus tropas para volver a los escenarios", predice a la agencia France Presse. Además, un viejo y fiel amigo -el periodista Emilio Fede- ya ha prometido recientemente que si Silvio decide poner tierra de por medio, él se queda esperándolo en el Caribe.
Pero no todos ven, al ex primer ministro italiano huyendo de la primera plana con dirección a ninguna parte. "Berlusconi no puede mantenerse alejado de la vida pública, quiere ser el centro de atención", reflexiona el analista político Sergio Rizzo. De la misma opinión es Pedro Gómez, autor de varios libros sobre 'Il Cavaliere'. "Tiene ya 75 años y todo depende de sus hijos. Está bajo una enorme presión familiar. Sus vástagos heredarán su imperio".
Gómez defiende que su situación y su ambición le podrían obligar a permanecer en la política para salvar sus negocios. Tampoco hay que olvidar la inmunidad parlamentaria -diseñada a medida- que le evitaría incómodas visitas a los juzgados. "Berlusconi quiere ser líder de la oposición. Mucha gente piensa que esta posición lo haría más intocable".