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INTERVIU Los peligros del 'tabaco feliz'

REDACCION | Miércoles 11 de mayo de 2016
Ha llegado a España el 'tabaco feliz', como llaman algunos a la marihuana sintética. Es una nueva y potente droga que se puede fumar. En el mercado negro presumen de que produce los mismos efectos que los cogollos de maría, pero con una diferencia: “El subidón es legal”,dicen, y no da positivo en los controles. La compramos fácilmente por internet y comprobamos sus efectos. Samy y Alex Mathew, dos amigos de Rivas Vaciamadrid consumidores habituales de marihuana, recibieron un día una llamada delgrow shop [tienda que informa sobre el cultivo de cannabis y vende productos para ello] de su barrio. Una nueva sustancia había llegado a los escaparates: marihuana sintética.

“El dueño me dijo –cuenta Samy– que daba un buen pelotazo y que era totalmente legal, por eso pensamos que sería una sustancia controlada y nada perjudicial”. Compraron dos paquetes metalizados decorados con colores. “Se vendían como chicles”, explica Mathew, que recuerda lo que le ocurrió tras dar varias caladas al porro sintético: “Perdí la percepción. Actuábamos de forma impulsiva, sin control. Fue la peor sensación que he experimentado”. Aquella noche en el parque de Bella Vista de Rivas, Samy empezó a pensar en el campeón olímpico de natación Michael Phelps y se tiró al suelo imaginando que estaba nadando. Junto a él, su colega Mathew rodaba por el césped: “Yo creía que era un hámster, ni siquiera sé por qué –dice–.Se te pasan cosas por la cabeza y las haces de manera automática. Es una sustancia que limita el razonamiento”.

La versión química y legal de la marihuana llegó a España hace tres años, pero su nacimiento fue en los noventa, cuando un químico estadounidense, John W. Huffman, dio con la fórmula capaz de imitar la sustancia adictiva del cannabis, el THC. Se crearon 400 compuestos químicos diferentes bautizados como cannabinoides sintéticos. No fue hasta 2010 cuando Huffman recibió las primeras llamadas que le advertían de que sus sustancias se estaban vendiendo en tiendas, multiplicaban por diez los efectos de la marihuana y daban negativo en los controles de drogas.

“Tanto el THC de la marihuana natural como los cannabinoides sintéticos actúan sobre el CB1, un receptor de nuestro organismo encargado de las funciones psíquicas –explica Fernando Caudevilla, asesor médico de Energy Control, un proyecto de reducción de riesgos en el consumo de drogas–.

La diferencia es que la marihuana sintética actúa de forma más potente y es capaz de desplegar todos los efectos de este receptor”. Descubre los peligros de la marihuana sintética aquí, en nuestra edición PDF. http://www.interviu.es/

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