GUADALAJARA

Un viernes Gigante con público Gigante en una ciudad que anoche fue Gigante

Foto : www.eduardobonillaruiz.com

En el escenario Gigante cerraban la noche los vinilos de Virginia Díaz DJ. Auténtico cierre Gigante para una noche de viernes Gigante y fría

Jacinto García | Sábado 05 de septiembre de 2015
Es tradición en Guadalajara, desde tiempo atrás, recibir el ocaso del verano con las fiestas en honor a la patrona de la ciudad, la Virgen de la Antigua. Los guadalajareños y guadalajareñas soliviantan este duro trámite, inmersos en las celebraciones de las Ferias y Fiestas de Guadalajara.

Felizmente, desde el año pasado y esperemos que por muchos años más, la obertura de esta opera festiva le corresponde al festival Gigante.

La iniciativa de producciones Malvhadas en tan solo dos años, ha conseguido hacerse con ese título nobiliario que algunos heredan y otros se ganan.

El viernes cuatro de septiembre a las 18:45 horas, en el escenario Guadalajara, se esperaba el comienzo del festival Gigante con la actuación de Chivo Chivato, quince minutos antes de que Juan Zelada hiciera lo propio en el escenario Gigante.

Los de Guadalajara como al turrón, llevaban un año esperando al Gigante, y era difícil la elección de escenario-qué pícaros los de la organización del evento- hablaban algunos,,, y razón tenían… que algunos nos pasamos el inicio del festival, de escenario en escenario.

Y todavía era de día y sin la complicidad de la noche los allí reunidos, no tantos como algunos hubiéramos deseado, notamos que nuestro cuerpo, ese no se qué, que se nota cuando nuestras piernas comienzan a moverse por sí mismas al ritmo de la música.

Y fue en ese preciso momento, cuando nos dimos cuenta. Y es que estábamos por fin formando parte del festival Gigante, un año después.

Las actuaciones se repartían en dos escenarios; El principal, el llamado escenario Gigante y un segundo pero no menos importante, el escenario Guadalajara.

Siempre quince minutos antes, según la organización del evento, debería empezar la actuación del escenario Guadalajara, medida que fue difícil de cumplir, y ya se notó desde los inicios, ya se sabe… los músicos y sus bises, los músicos y… sus fans.

En resumidas cuentas y para los que no pudieron asistir anoche al espectáculo, intenten imagínenselo como ese “vermut” de viernes que todos añoramos y que pocos pueden disfrutar (yo no me incluyo en ese saco ya que afortunadamente, semana sí, semana no, yo me lo llevo “pal” cuerpo).

Tras el interludio entre grupos, momento que yo aprovecho para dar la chapa a los asistentes, intentando percibir sus impresiones y, al fin y al cabo, recoger sus sentimientos, puedo decir y digo, que coincidíamos al máximo en la opinión que humildemente les describo.

Pasadas las ocho de la tarde un murmullo recorría el césped de las pistas de atletismo de la Fuente de la Niña, lugar donde tiene sede el festival, y es que Jero Romero hacía su aparición en el escenario. Desde mi punto de vista la música del artista incita al buen rollo, yo no dudaba de ello, no obstante, toda creencia necesita de su confirmación, y esta actuación en directo sabía que me lo confirmaría, y desde luego que así fue. Me costó en demasía desplazarme hasta el escenario Guadalajara, a ver la actuación de Nocturnos, pero el deber es el deber, ya se sabe. Nocturnos en la noche de ayer, me enseñó que a veces la obligación puede tornarse en disfrute, y el que perderse alguna situación de la vida, hace que no te pierdas otras situaciones y esas situaciones fueron sus últimos momentos en el escenario, me perdonen por no poder haber disfrutado de su música los minutos que se merecen, no obstante la culpa es de la organización o del modelo de festival de tener varias actuaciones al unísono. Queda pendiente para mi deleite, un directo entero con esta formación.

Bien, en el interludio aproveché para hidratarme un poquito, tras cambiar euros por la moneda del festival, hice un breve recorrido por los bares, barras, puestos o stands como dicen los modernos que poco usan el castellano.

Entre la amplia variedad de comidas y bebidas, yo que soy un clásico de los productos de la provincia, pronto me decidí a pedir un mini de la auténtica y reconfortable cerveza MAHOU, caldo isotónico que me acompañó durante casi todo el evento en la fría noche de ayer.

Tras aprovechar la coyuntura de que Lichis, se retrasaba en la puesta a punto de su actuación, visité la parte de atrás del concierto, los urinarios… que yo no sé cómo lo hacen, pero tanto al aire libre como en un espacio cerrado, siempre hace mas frío que en el resto del espacio,,, pude ver cómo una pareja de enamorados se agazapaba detrás de los mismo buscando un espacio íntimo donde demostrar su amor comiéndose a besos,,, y yo… con un compañero de otro medio de la ciudad… ¡bendita juventud!

Poco tiempo tuve en reparar en ello cuando por fin y con un retraso considerable, comenzaba la actuación de Lichis, andando deprisa y casi corriendo, avanzamos hasta el escenario para ver a uno de los platos fuertes de la cena musical de ayer. Y es que Lichis tiene horas de vuelo y nosotros, falta de esa sensación que es el volar. Por un modesto precio (25 euros el abono de dos días) los allí reunidos sumamos una hora y pico de horas de vuelo a nuestro curriculum. Había que dividirse para no perderse ningún grupo y llegó el momento de llevarse la sorpresa en el escenario Guadalajara.

Analogic mandaba en el escenario y no tardamos en darnos cuenta, viendo el apoyo de sus seguidores. Era muy difícil en esta edición del festival Gigante elegir escenario. Agradeciendo para mis adentros a mi director, el ponerme como objetivo el escuchar a todos, disfruté con los seguidores de Analogic unos minutos musicales difíciles de repetir en estas Ferias y Fiestas.

Volviendo a surcar las barras en el interludio y sabiendo que Corizonas debería empezar quince minutos después del comienzo de Rufus T. Firefly, disfruté de otra MAHOU. Había bebida de todas las clases, pero ya sabéis lo que se dice de no mezclar bebidas. Buen comienzo, buena música. Los marchosos del lugar coincidían en que la música de este grupo era un tanto lenta para los momentos que vivíamos.

Seguí con mi labor, en la conversación, comentando que tan solo eran las diez de la noche de un viernes en el cual mucha gente venía de trabajar. ¡Hay que dosificar amigo! decía yo. Si me entendieron o no, nunca lo sabré por que se oía a lo lejos la introducción de mis esperados CORIZONAS y “arrivo subito”, y minutos antes de escuchar el primer acorde de guitarra de los que para mí, eran cabeza de cartel en la noche de ayer, ya estaba de nuevo en el escenario Gigante. Nunca una introducción tan meticulosamente cuidada por un grupo musical se hizo tan larga y pesada.

Y al cántico de “Hey, hey, hey” Corizonas me volvieron a dar una nueva lección, lo insuperable es superable, por lo tanto, no hay nada insuperable. Se aprende mucho en un festival, máxime si ese festival se llama Gigante y transcurre en mi ciudad, en GUADALAJARA.

Embelesado por los sonidos country de Corizonas me vino repentinamente a la cabeza una escena de “Resevoir dogs”, hasta el punto que de dentro mi salió una pregunta a mi compañero de profesión. ( tío, ¿sabes de que va la canción de “Like a virgin”? a lo que me contestó “estoy de acuerdo contigo, este grupo me recuerdan a la peli de Tarantino, pero no te hagas el guay conmigo”. ¿Contigo? Le contesté yo. “Tu eres el señor Marrón y yo el señor Blanco ” jjajajajjajaja).

En fin, no sé cómo Tarantino no incluye alguna de sus canciones en sus películas, por que son de “peli” de Tarantino. Aún me atrevería a decir más, y seguro que las MAHOUs que me hidrataban en la noche de ayer, tienen buena culpa de ello. Hubo un lapso de tiempo en el cual sentí que viajamos en el tiempo, concretamente a 1969 y más exactamente, al mejor festival de música que este planeta tuvo a bien organizar. Sí, sí, me refiero al de Woodstock. Muchos son los videos que este redactor ha podido saborear de dicha ocasión, pero pocas veces (y habiendo visto en directo al maestro Bob Dylan dos veces en su haber, siendo la última este verano en la plaza de toros de Illumbe en Don Osti) sentí esa regresión al pasado, que hasta la fecha nunca había sentido, y tanto había necesitado. Si el mismo Florentino Pérez, de momento presidente del Madrid, conociera a este grupo, intentaría contratarles para volver días atrás y poder contratar al canterano del Atlético de Madrid, de Egea.
  • “Uffff que frío hace, además estoy cansado”. “Pues tienes toda la razón, ya sabes cómo es Guadalajara majo” –“Vamos a por algo de abrigo” me espetó mi pobre compañero. “Que va tío, queda mucha noche y no me quiero perder nada”, desafortunadamente para sus huesos, ya que hacía un frío impropio del mes de septiembre, nos quedamos hasta el final.

Y no podía ser menos, refugiándonos entre la maraña de asistentes, disfrutamos en directo de Los Enemigos que con su actuación, hay que decirlo, frío nos quitó.

La noche era gélida, ya lo creo, hasta el punto que la cerveza ya no apetecía y tuvimos que recurrir a otros caldos más livianos a tenor de la temperatura.

La noche continuaba y había momentos de abrocharse el cinturón, demasiadas curvas trajeron pasadas la una de la madrugada el grupo LA. Por aquel entonces ya no sentía frío y sí ganas de más música. Estereotipo hizo lo propio pasadas las tres de la madrugada. A esas horas, ya, altas horas de la madrugada, nadie se movía del recinto. No se podía ir nadie, toda actuación de la noche de ayer, merecía la pena presenciar, sentir y vivir.

En el escenario Gigante cerraban la noche los vinilos de Virginia Díaz DJ. Auténtico cierre Gigante para una noche de viernes Gigante y fría.

Gigante y fría pero sin duda, y sin reparos hay que decir que muy, mucho, muchísimo GIGANTE.

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