GUADALAJARA

El jueves se inaugura la exposición de Ferias de Diputación

“Cirilo Martínez Novillo. Fotografías 1957-2000” podrá contemplarse en la Sala de Arte “Antonio Pérez” hasta el próximo 17 de octubre

REDACCION | Martes 01 de septiembre de 2015
La tradicional exposición que organiza la Diputación de Guadalajara con motivo de las Ferias y Fiestas de la capital está dedicada en esta edición al pintor Cirilo Martínez Novillo (1921–2008) en una muestra titulada “Fotografías 1957-2000) que permanecerá abierta hasta el próximo 17 de octubre en la Sala de Arte “Antonio Pérez”.

Nacido en Madrid, concretamente en Vallecas, en el seno de una familia obrera que no obstante alienta su temprana vocación artística, durante la Guerra Civil Española asiste a la Escuela de San Fernando, donde Vázquez Díaz ejerce una decisiva influencia.

En la década de los cuarenta del siglo pasado comienza a ser conocido junto al grupo de los “Jóvenes pintores madrileños”, que intenta aportar innovaciones sin abandonar la figuración. En la década siguiente va centrándose cada vez más en el paisaje que progresivamente va enriqueciendo con color al tiempo que empieza a exponer con cierta regularidad tanto en España como en el extranjero, obteniendo la Primera Medalla en la Exposición Nacional de Bellas Artes (1962) y expone individualmente en París, Zurich, Winterthur, Londres y Nueva York.

A partir de 1957 realiza fotos de paisajes en color y, desde entonces, la fotografía desempeña un papel muy importante en su obra, aunque nunca descartará el apunte del natural. Desde los setenta hasta casi su fallecimiento siguió tomando apuntes fotográficos con máquinas automáticas. Según su hija Mercedes, “la fotografía constituía para él una herramienta para trasladar a su obra la idea surgida en un momento de intuición, que luego podría servir o no para su pintura, pero que, en cualquier caso, siempre contribuía a enriquecer su argumentario total de artista… Sin embargo, ahora miramos sus fotos y vemos sus cuadros”.

Como señala Hortensia Larrén, “detrás de estas fotografías seleccionadas por su hijo, está encerrado el secreto de una mirada limpia, libre y humana, como lo era también el chispear de sus traviesos ojos grises, que le permitieron mostrar, sin ningún tipo de bagaje, las tierras y los hombres de un medio rural, hoy casi extinto. El visitante tiene la palabra”.

La muestra puede contemplarse en el horario habitual de la Sala: de 19 a 21 horas (domingos y festivos cerrada).

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