TOROS

La falta de toro aguó la novillada de la Feria de Cabanillas del Campo

El festejo se saldó con una oreja para Filiberto y otra para Juan de Castilla, a Curro de la Casa le tocó el peor lote

REDACCION | Domingo 26 de julio de 2015
La novillada estrella de la Feria Taurina dejó regusto agridulce al público que la presenció. Hubo detalles interesantes y alguna faena meritoria, pero en general el ganado dio menos juego del esperado, escaseó de fuerzas en muchos de los ejemplares presentados, y permitió poco lucimiento para los tres novilleros que este sábado hacían el paseíllo en la portátil de Cabanillas, a saber: El alcarreño Curro de la Casa, el murciano Filiberto, y el colombiano Juan de Castilla.

Se lidiaron 6 novillos de distintas ganaderías, en formato de concurso, por lo que el ruedo presentaba las peculiares marcas de cal en forma de herradura de estas ocasiones. Tres bureles eran de la provincia de Guadalajara (Sopeña, Guerrero Carpintero y Valdencinas, lidiados en los tres últimos lugares) y otras tres reses eran de ganaderías foráneas (Marqués de Albaserrada, de Sevilla; Navalrosal, de Cáceres; y La Reina, también cacereña) y que fueron lidiados en las tres primeras posiciones.

Curro de la Casa tuvo el peor lote de la corrida, y nada pudo hacer ante ninguno de sus dos novillos. El primero, para colmo, se partió un asta por la base en su primer encuentro con el caballo. El novillo de Albaserrada cabeceaba, nunca embistió, y Curro alivió rápido. En su segundo, novillo de Sopeña, tampoco pudo hacer mucho ante un toro que nunca quiso arrancar la embestida, absolutamente parado. Curro de la Casa brindó este cuarto de la tarde a otro colega alcarreño, Iván Fandiño, que el próximo 29 de agosto será su padrino de alternativa en Sacedón.

Filiberto cuajó la mejor faena de la tarde al mejor novillo de la tarde, el lidiado en segundo lugar, de la gandería de Navalrosal (ganadora de esta edición del concurso ganadero de Cabanillas en los dos años anteriores). Aunque también se rompió un pitón contra el caballo, este novillo fue el único de la tarde que embistió humillando, con nobleza. El torito se dejaba hacer, repetía con codicia, y Filiberto le hizo una faena de menos a más, en la que destacó la capacidad que tuvo el murciano para cogerle la distancia al burel hasta torearlo encima de su embestida. Mató de una estocada algo tendida, y cobró una oreja.

En su segundo, quinto de la tarde, Filiberto puso empeño en abrir la puerta grande, pero con más intención que posibilidades. Tuvo algún susto en forma de cogida, que pudo haber sido grave por cómo se produjo, pero que quedó en nada. Y aunque el murciano se mostró valiente ante un toro de peligro sordo, nunca hubo ligazón ni embestidas de calidad. Escuchó palmas, y dio la vuelta al ruedo.

Juan de Castilla también cortó una oreja, al tercero de la tarde, un novillo de La Reina (la ganadería del torero Joselito, quien también estuvo presente este sábado en Cabanillas). Un toro que apenas fue picado por su justeza de fuerzas, y que le vino bien, porque el colombiano pudo dar algunos pases meritorios a una res muy justa de fuerzas, que nunca quiso humillar, pero a la que toreó a base de insistencia, hasta acabar la faena volcado literalmente sobre el morrillo de su enemigo. Cortó la oreja de un modo muy meritorio.

En el último de la tarde, de Valdencinas, el colombiano poco pudo hacer. El novillo dio síntomas de rajarse desde el primer momento de la lidia, y Juan de Castilla tiró de tremendismo para tratar de abrir la puerta grande, pero sus alardes nunca transmitieron al tendido, que terminó de enfriarse por su mala forma de matar.

Este domingo cierra la Feria Taurina una nueva novillada, esta vez sin picadores, con 6 novilleros que empiezan en el cartel, y otras tantas ganaderías distintas de la provincia de Guadalajara.

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