OPINIÓN

¿Existiría Podemos sin La Sexta y la Cuatro?

Recuerdo allá por los años ochenta, el eslogan de un tráiler sobre una película de Laura Antonelli : “Laura Antonelli es casta, Laura Antonelli es pura, Laura Antonelli es Casta y Pura”.

Lord Charles Albert | Lunes 12 de enero de 2015
Luego, cuando tuve ocasión de ver la película, comprobé que Laura Antonelli no era ni Casta ni Pura.

Hasta la fecha, me daba pereza escribir sobre ese fenómeno social y político que en forma de tsunami, ha irrumpido, de manera brusca, en la sociedad española. Estoy hablando, evidentemente, del fenómeno Podemos.

Poco queda de aquel romántico movimiento del 15-M, y de las buenas intenciones con las que Podemos se presentó a las elecciones europeas, después de los distintos escándalos denunciados por los medios de comunicación, protagonizados por el triunvirato Iglesias-Monedero-Errejón, : becas black, “irregularidades y deficiencias” detectadas por el Tribunal de Cuentas en las pasadas elecciones europeas, una candidatura interna de Podemos presenta una demanda civil contra el partido por “falta de democracia interna”, presuntos pagos en negro y oscuras vinculaciones con Irán y Venezuela, denunciadas por el exsocio de Iglesias y propietario de Canal 33, Enrique Riobóo : " "Irán acordó pagarnos un total de 5.000 euros al mes. Él -Pablo Iglesias-me dijo que no tenía una empresa sino una asociación cultural sin ánimo de lucro y que cuántas menos facturas se hicieran, mucho mejor…”)

Solo la decepción y el desencanto de los españoles con la corrupción y la clase política y la desesperación de los que no encuentran empleo, después de largos años de crisis económica, unido al imprescindible y generoso apoyo de los dos grandes grupos de comunicación, Atresmedia y Mediaset (La Sexta y la Cuatro, respectivamente) hacen que estos “líderes de extrema izquierda” día sí y día también, se conviertan en forma de tertulianos,(solo televisivos, la radio y prensa, no les interesa, “son minoritarios y para gente más formada y preparada”) en una especie de severísimos censores de la moralidad pública, con un populismo basado en el “tú estás mal porque alguien está bien”, dando lecciones de democracia y haciendo gala de una presunta autoridad moral, solo comparable con los incuestionables e imperativos dogmas marxistas.

No hay que buscar oscuros intereses de por qué la Sexta y la Cuatro dan este impagable apoyo a los de Podemos. Al margen de la línea editorial-legítima y siempre respetable- de cada cadena de televisión, los señores Vasile y Lara juegan a otra cosa. Simplemente han visto en Podemos (además de una forma de subir la audiencia) una arma arrojadiza contra el gobierno de Mariano Rajoy para que se le quite de la cabeza permitir los anuncios comerciales en TVE (con la pérdida de miles de millones de euros que esto conllevaría para las dos cadenas) y se acuerde de ellos al repartir las cinco licencias de televisión, que antes de 6 meses, el gobierno del PP tiene que adjudicar, y por las que ya se han interesado, Net TV, Veo TV, Disney, Discovery, 13TV, Viacom (Paramount Pictures), el Real Madrid, alguna empresa de teletienda (¿el Corte Inglés?) y hasta la mismísima Al Jazeera… Puritito chantaje.

Así las cosas, y después de que sólo haya votado un 35% de la militancia de Podemos en las primarias municipales, apenas votando el 24% de los inscritos en Madrid y el 20% en Barcelona, lo que supone la votación con mayor abstención (65%) de las organizadas por este partido de extrema izquierda, de lo que se deduce que la tendencia no puede ser más negativa y la euforia participativa ya no es la misma, Podemos lleva el camino de convertirse en “el tonto útil” en manos de La Sexta y la Cuatro, que en cuanto se clarifique “el mercado televisivo”, les quitarán la escalera, dejándoles colgados de la brocha…perdiendo Podemos tan privilegiado escaparate televisivo, desinflándose como un soufflé…

Reflexionen y hagan la prueba del 9 : ¿Existiría Podemos sin La Sexta y la Cuatro?

Al igual que Laura Antonelli… el triunvirato de Iglesias-Monedero-Errejón de Podemos, ni es casto ni es puro, pero eso sí, cada vez… es más casta.









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