Los vericuetos usados por Miguel Ángel Flores para lograr que el ayuntamiento aumentara el aforo en sus locales
Miércoles 22 de octubre de 2014
Miguel Ángel Flores, dueño de Diviertt, la empresa organizadora de la dramática fiesta de Halloween en el Madrid Arena, siempre se ha salido con la suya. Hasta ahora: logró que, pese a triplicar el aforo en su discoteca Tiffany ’ s y a no disponer de licencia, el Ayuntamiento de la capital aumentara la capacidad del local. SIGUE
También contó con el aval de la empresa Madrid Espacios y Congresos para poder presentarse a un concurso público del consistorio. Y ganó.
La tragedia en el Madrid Arena, el pasado 1 de noviembre, que acabó con la vida de cuatro jóvenes en una macrofiesta de Halloween, está destapando feos asuntos que salpican de lleno al Ayuntamiento de Madrid. Hasta ahora, el éxito en los negocios de Miguel Ángel Flores era la envidia de sus contrincantes. El presidente de Diviertt –la empresa que organizó la fiesta en el Madrid Arena – es uno de los más reconocidos empresarios de la noche madrileña. Pese a su juventud –no llega a la cuarentena–, ha logrado hacerse con algunas de las discotecas de moda de la capital. Sin embargo, la sospecha de que Flores cuenta con cierta ayuda desde la Administración madrileña no ha hecho más que acrecentarse desde la dramática fiesta de Halloween.
Los excesos de aforo en los locales de Miguel Ángel Flores y en las fiestas organizadas por sus empresas– como la del Madrid Arena, con un resultado trágico– han dado mucho trabajo a la policía en los últimos años, según informan a esta revista algunos hosteleros madrileños. La discoteca Tiffany ’ s, cerca de la plaza de la República Argentina de Madrid, gestionada por Flores, logró aumentar su número máximo de asistentes permitido hace un par de meses, en una enmarañada operación de transformación de su objeto social. El 24 de marzo de 2012 la Policía Municipal se personó en la discoteca alertada por los vecinos de la zona que se quejaban del tremendo tumulto a las puertas del local. Eran las tres y media de la madrugada. Según recoge el acta policial, a la que ha tenido acceso interviú , el aforo de Tiffany ’ s era de 192 personas, y en ese momento allí se encontraban 411. El segundo maître del local, su responsable en ese momento, alegó que “ no está de acuerdo con el total de aforo contado. Considera que había mucha aglomeración ” , consta en el acta, que indica que los clientes fueron contados uno a uno por la policía.
Reportaje completo en la revista interviú y en la Edición Digital:
http://pdf.interviu.es
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